Garbanzos, fuente de energía natural

Valeria Sabater 16 septiembre, 2015
Los garbanzos son muy recomendables para aquellas mujeres que están atravesando la menopausia, ya que les aportan numerosas vitaminas y minerales, entre ellos, hierro, para fortalecer su organismo

Los garbanzos son la base de muchos de nuestros platos más cotidianos. Tampoco te extrañará saber que, dado su alto valor biológico, son un alimento esencial en las dietas veganas donde es necesario cubrir un adecuado nivel de proteínas.

Son fáciles de conseguir en la mayoría de tiendas de todo el mundo, y se alzan como un complemento muy interesante en la nutrición de niños y adultos.

Dependiendo siempre de cómo los prepares y con qué otros alimentos los cocines, harán mucho por tu salud y por tu bienestar.

Y no lo olvides: ¡Nos aportan mucha energía!

Adecuados para personas con astemia, cansancio crónico o anemia

Si eres de esas personas que a media mañana ya están cansadas, estás pasando por un momento de gran estrés o ansiedad, o más aún, te encuentras en esa época en la que debes cuidarte más debido a la menopausia, no lo dudes: incluye garbanzos en tu dieta.

Su valor nutricional es muy interesante:

  • Vitamina A
  • Vitamina B6
  • Vitamina C
  • Vitamina E
  • Vitamina K
  • Calcio
  • Fósforo
  • Potasio
  • Cinc
  • Magnesio
  • Hierro
  • Sodio
  • Omega 6

Lee también los mejores licuados para obtener energía

Si padeces anemia, por ejemplo, es muy recomendable que consumas garbanzos entre dos o tres veces por semana para cubrir tus niveles de hierro.

Un modo muy adecuado de conseguirlo es a través de esta receta.

Receta con garbanzos para tratar tu anemia

Ingredientes

  • 100 g de garbanzos ya cocidos
  • 2 ajos
  • Un poco de aceite de oliva
  • 5 hojitas de espinacas frescas

Preparación

  • Lo que vamos a realizar es una sencilla ensalada fresca. Para ello, y con el fin de aprovechar al máximo los beneficios de estos alimentos, cocinaremos lo menos posible las espinacas para aprovechar sus nutrientes.
  • Lo que haremos será poner a calentar en una sartén el aceite de oliva. Una vez caliente, añadiremos los dos ajos partidos a trocitos. Cuando estén dorados, agregaremos las espinacas ya lavadas y cortadas a laminitas más pequeñas.
  • Basta con que cojan un poco de sabor, durante dos o tres minutos.
  • A continuación lo pondremos todo en el plato. Colocaremos nuestros garbanzos ya cocinados, y añadiremos las espinacas salteadas con ajo. Remueve bien y come. ¡Es delicioso!

Los garbanzos, muy adecuados para los diabéticos

garbanzos

Uno de los aspectos más interesantes de esta planta leguminosa es que dispone de hidratos de carbono de absorción lenta.

¿Qué quiere decir eso?

  • Que nos va a aportar energía a lo largo de todo el día y sin producir repentinos picos de azúcar en sangre.
  • El nivel de glucosa queda así muy bien controlado y podemos prevenir, por ejemplo, la resistencia a la insulina, fase previa a la diabetes.
  • Otro dato interesante es que los garbanzos son muy ricos en cinc, un mineral que permite al cuerpo asimilar y almacenar insulina.
  • Todo ello hace que nuestro sistema inmunológico quede reforzado, de forma que podemos metabolizar mejor las proteínas y combatir el agotamiento físico.

¿Quieres leer más? Lentejas, fuerte de proteínas y antioxidantes

Regula nuestros niveles de colesterol

Llega una edad en que, sin saber muy bien cómo, nuestro nivel de colesterol malo se eleva. Una vida sedentaria, comer de forma incorrecta e incluso el peso de la genética pueden hacer que aparezca este problema tan común.

No obstante, por común que sea no quiere decir que sea menos peligroso. Porque lo es. Una forma de mantener controlado el colesterol malo o LDL es cuidando de nuestros hábitos de vida.

  • Los garbanzos tienen un alto contenido proteico y son bajos en grasa.
  • Son ricos en ácidos grasos insaturados como, por ejemplo, el Omega 6, muy útil para regular el colesterol en sangre.
  • Otro elemento que nos ayuda a tener controlado el colesterol es la fibra. Los garbanzos te ofrecerán un buen nivel de ella, además de ayudarte a mejorar el tránsito intestinal y evitar muchos problemas de salud asociados a un organismo intoxicado.
  • Si sueles tener gases, o si padeces de un intestino o un colon irritable, es probable que los garbanzos no te sienten bien. En este caso, existe una estrategia que te puede ayudar: elimina la piel, una vez cocinados.
  • No obstante, si ves que aún comiéndolos sin piel te sientan mal, prescinde de ellos, aunque así siempre suelen dar un buen resultado.

Lee también: Adelgazar comiendo más proteína

Fuente natural de vitamina K: ¡Muy buena para tus huesos!

Huesos

Este dato no es tan conocido, pero te gustará saber, sin duda que, si consumes garbanzos de forma regular y sin acompañarlos de alimentos ricos en grasa, estarás cuidando de tus huesos, cartílagos e intestinos.

¿Como puede ser? Todo se debe a la interesante vitamina K.

  • La vitamina K ayuda a sintetizar los glóbulos rojos.
  • Esta vitamina se halla en el intestino y necesita de un tipo de bacteria para que se sintetice.
  • Los garbanzos son activadores de esta función al aportar más vitamina K de modo natural.
  • Si hay un déficit de vitamina K, pueden haber hemorragias, el cartílago pierde resistencia y los huesos sufren descalcificación.
  • Es esencial que mantengamos un buen nivel de vitamina K en nuestro organismo, y un buen modo de conseguirlo es a través de las verduras de hoja verde y de los garbanzos. Al día solo necesitamos unos 120 microgramos.

Vale la pena no dejar de consumir garbanzos. Y ahora dinos: ¿Cómo vas a cocinarlos hoy?

Te puede gustar