Las garrapatas como vector de enfermedades

Como todos sabemos, las garrapatas constituyen el vector de numerosas enfermedades. A continuación exponemos algunas de las más relevantes.

Hay animales que pueden transmitir enfermedades a los seres humanos. Por eso, hay que tener en cuenta a las garrapatas como vector de enfermedades. Pues sus picaduras pueden complicarse hasta llegar a ser graves.

La dificultad que reside en las garrapatas radica en su pequeño tamaño. Esto hace que sean difíciles de identificar y de ver. Hoy descubriremos algunas de las enfermedades que transmiten y qué puede provocar una picadura de este parásito.

Las garrapatas como vector de enfermedades infecciosas

Garrapata pequeña

Es cierto que las garrapatas como vector de enfermedades son mucho más frecuentes en los animales. No obstante, también pueden ser los seres humanos objetivo de sus picaduras propensas a transmitir enfermedades infecciosas.

Las garrapatas transmitir bacterias o virus cuando se adhieren a la piel y empiezan a chupar la sangre. Sus lugares predilectos son el cabello, las axilas y la ingle.

Veamos qué tipo de enfermedades nos pueden contagiar.

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1. Enfermedad de Lyme

Esta enfermedad es la más común por contagio de garrapata. Cursa con fatiga, fiebre, dolor de cabeza y musculares, ganglios linfáticos inflamados y rigidez en el cuello. Para detectar esta enfermedad hay que fijarse en si se presentamos una erupción en la piel como una roncha roja que se va agradando y aumentando su tamaño.

¿Qué puede ocurrir si no se trata? Que la bacteria que produce esta enfermedad se diseminará por todo el cuerpo causando problemas de corazón, dificultad para respirar, entumecimiento e incluso parálisis en la zona del rostro.

2. Fiebre de las montañas rocosas

Erupción piel

Las garrapatas como vector de esta fiebre transmiten una bacteria como en el caso anterior. La fiebre, náuseas y vómitos, confusión, dolor de cabeza y sentirse débil son algunos de sus síntomas.

En ocasiones, puede presentarse una especie de erupción, sin embargo, no es habitual y en muchos casos no está presente en los primeros días de contagio.

Es importante acudir de manera rápida al médico si creemos que una picadura de garrapata ha podido producir esto, sino el desenlace podría ser fatal. Podría derivar en una meningitis, daño cerebral, problemas de coagulación, neumonitis o shock.

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3. Anaplasmosis

Este tipo de enfermedad cursa con escalofríos, náuseas, dolor abdominal, confusión, dolor de cabeza, mialgia, fiebre y escalofríos. En ocasiones, también provoca alteraciones gastrointestinales.

Es importante que sepamos que esta enfermedad es grave. Esto quiere decir que si no se trata puede derivar en hemorragias, insuficiencia renal e incluso problemas neurológicos.

4. Tularemia

Pérdida de peso

Esta es otra de las enfermedades que pueden transmitir las garrapatas y que también cursan con varios de los síntomas descubiertos anteriormente: fiebre, dolor de cabeza y muscular, dificultad respiratoria…

Sin embargo, en este caso también puede sucederse una pérdida de peso inexplicable y la posible erupción que se presenta puede crecer hasta el punto de convertirse en una llaga.

En el caso de que no se trate a tiempo puede causar una neumonía, osteomielitis, pericarditis e incluso meningitis.

La importancia de un diagnóstico rápido

Las garrapatas como vector de enfermedades pueden causar muchos problemas. Por eso, ante cualquier síntoma debemos acudir a nuestro médico para descubrir si hemos sido o no contagiados por una garrapata.

Es importante mencionar que existen muchas otras enfermedades y que solo hemos citado algunas de las más importantes. En un artículo que realizó 20 minutos el año anterior (26/04/2017) se estipulaba que las garrapatas transmiten hasta 50 enfermedades diferentes.

Algunas de estas otras enfermedades tienen por nombre: fiebre por garrapatas de Colorado, babesiosis o ehrlichiosis. Nombres que, de por sí, transmiten muy poca confianza.

Pero, ¿cómo descubrir la picadura de una garrapata? En muchas ocasiones esto es muy difícil. Como bien hemos mencionado, las garrapatas son pequeñas y en muchas ocasiones puede que no sepamos ni que las tenemos.

Lo mejor que podemos hacer es prevenir su contagio. Evitar las zonas en las que habitan, utilizar repelentes adecuados y eficaces, utilizar prendas y gorros que protejan bien nuestro cuerpo.

Aunque, si sospechamos que podemos ser contagiados debido a que estamos en una zona propensa a las garrapatas, lo ideal sería revisarnos cada día minuciosamente el cuerpo para detectar alguna garrapata que se haya adherido a nuestra piel y no la hayamos detectado.

Pensemos que una picadura de garrapata puede complicarse y causarnos problemas muy graves como bien hemos podido comprobar.

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