Gestos para ser feliz

Yamila Papa 18 enero, 2017
Es conveniente que tus objetivos para ser feliz los marques tú mismo y no te dejes llevar por lo que dicta la sociedad. Solo tú conoces tus necesidades y anhelos

Con un nuevo año recién comenzando de seguro mucha gente ha redactado su lista de deseos.

Uno de ellos puede estar relacionado con la búsqueda de la felicidad y la plenitud.

Para ayudarte, en este artículo te contamos algunos gestos para ser feliz que puedes poner en práctica ahora mismo.

Ser feliz: ¿cómo lograrlo?

Así como se busca el significado de la vida, también se desea hallar la alegría. Ser feliz es uno de los deseos más anhelados por la raza humana.

Nos podemos pasar años tratando de encontrar la felicidad sin darnos cuenta de que está “a la vuelta de la esquina”. Solo es cuestión de mirar un poco mejor.

Con estos pequeños gestos será más sencillo que camines por la calle con una sonrisa de oreja a oreja:

Ver también: 3 emociones que debes evitar para ser más feliz

1. Tener metas propias

Es común armar una lista con los objetivos que queremos alcanzar en el corto, mediano o largo plazo basándonos en estatutos sociales o culturales y no realmente en lo que nosotros deseamos.

Ser exitoso en la oficina, graduarse con honores en la universidad, casarse, tener hijos, comprar una casa grande… ¿Eso es lo que anhelas?

Si al cumplir con una de las metas te das cuenta de que no te hace tan feliz como esperabas es porque se trataba del objetivo de otro o de otros.

Quizás en nuestra escala personal no deseamos ser gerentes en una empresa, sino empleados y hacer lo que realmente nos gusta.

O tal vez el sueño de la casa grande con jardín, niños y perros no se relaciona tanto con nuestro estilo de vida.

2. Hacer una lista de agradecimientos

Hacer una lista de agradecimientos

Solemos creer que una persona, para ser feliz, debe “tachar” varias cosas de un listado redactado tiempo atrás o aquella que pasa sus horas tratando de cumplir sus objetivos futuros.

Sin embargo, la felicidad también reside en agradecer por todo lo que ya hemos logrado y nos rodea.

Si nos tomáramos 5 minutos al día para decir gracias por lo que tenemos seríamos los seres más dichosos del planeta.

Para ello no se necesita dinero, coches, mansiones ni oro, sino un hogar, comida, amigos, familia, una cama.

Atención, que no se trata de conformarse, sino de ser más conscientes de nuestra suerte. Millones de personas darían lo que fuera por, al menos, tener lo que tú tienes.

3. Organizar mejor la jornada

¿Cómo puede una agenda darnos felicidad? Muchas veces relacionamos este objeto o hábito con cuestiones laborales, pero no siempre se usa para ello.

También nos puede servir para ser más organizados en la vida cotidiana y, sobre todo, para no perder el tiempo en nimiedades.

Las 24 horas que tiene cada día pueden ser suficientes (o no) según nuestra planificación.

Llevar un calendario es de mucha utilidad, así como también detenernos un poco en medio de la jornada y analizar qué estamos haciendo.

Quizás al evaluar la situación nos demos cuenta de que estamos eligiendo el camino equivocado y podemos cambiarlo a tiempo.

4. Identificar los sentimientos

Identificar los sentimientos

Existen muchas más emociones de las que creemos. En ocasiones no sabemos cómo expresar lo que sentimos o nos sucede, y eso puede atentar contra la felicidad.

Darle un nombre (aunque sea inventado) a los sentimientos ayuda más que reprimirlos.

Verbaliza todo lo que pasa por tu mente, ya sea bueno o malo.

De esta manera el cerebro no se sentirá perdido y podrá encauzar la emoción como corresponde, o bien encontrar una solución adecuada al problema.

Aceptar los sentimientos es muy importante para ser feliz, así como también para regular los posibles efectos negativos que puedan tener.

5. Evitar el sufrimiento

La sociedad, las películas y la publicidad nos ha metido en la cabeza que, si trabajamos mucho y nos esforzamos la satisfacción será superior.

  • Si bien esto es correcto, tampoco es 100% verdadero.
  • Cuando damos lo mejor de nosotros y las cosas salen bien nos sentimos complacidos y felices, pero también demasiado cansados como para celebrarlo como corresponde.
  • El esfuerzo no tiene que ser sinónimo de dolor, ni de pugna sobrehumana.

Los objetivos intermedios te ayudarán para que no “te mates” tratando de llegar a una meta. Por ejemplo, si quieres bajar de peso, no comiences con la idea de reducir 10 kg en 1 mes.

Además de ser peligroso para la salud, el esfuerzo que debes hacer para lograrlo será inhumano. Mejor si trabajas para tener 3 kg menos en 30 días.

Al llegar a esa meta seguirás con la próxima (por ejemplo, 4 kg en un mes) hasta lograr el objetivo completo.

Te recomendamos leer: El sufrimiento no siempre es inútil

6. Tomar decisiones

Tomar decisiones

Aquellas personas que dudan y piensan demasiado antes de decidir son las que más sufren.

Durante este proceso la incertidumbre los angustia y no les permite analizar la situación con claridad.

El miedo al fracaso, las apuestas que no nos llevan a buen puerto, la falta de herramientas para tomar decisiones y la cobardía para asumir las consecuencias no nos permiten avanzar.

Si quieres ser feliz, entonces, decídete. No importa si el camino tomado es el equivocado; al menos, has intentado cambiar aquello que no te gusta.

Quizás te tome más tiempo lograr tu objetivo, pero la buena noticia es que te habrás alejado de tu zona de confort.

 

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