El glaucoma infantil

Edith Sánchez · 15 febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 13 febrero, 2020
El glaucoma infantil es una patología de los ojos progresiva que afecta la visión normal del niño. Debe tratarse cuanto antes, ya que de no hacerlo se puede producir un daño irreversible en el nervio óptico, lo cual conduce a la ceguera.

El glaucoma infantil, también conocido como glaucoma congénito, de la infancia o pediátrico, es una patología de los ojos que afecta a los niños de muy corta edad. Lo más habitual es que se diagnostique durante el primer año de vida. Se trata de una enfermedad poco frecuente, que puede o no ser hereditaria.

En el 66% de los casos el glaucoma infantil afecta ambos ojos, y en el 34% a un solo ojo. Esta patología casi siempre es primaria, es decir que no está determinada por otra enfermedad. La principal característica de este trastorno es el aumento de la presión intraocular por encima de los valores normales.

Si el glaucoma infantil no se trata adecuadamente, el nervio óptico puede terminar dañándose, con la consecuencia de la ceguera. Por lo mismo, es importante estar atentos a los síntomas de esta enfermedad, de modo que pueda controlarse a tiempo.

¿Qué es el glaucoma infantil?

El humor acuoso es un líquido incoloro que nutre y oxigena diversas partes del ojo. Se produce en la parte interna del globo ocular llamada cuerpo ciliar, detrás del iris. Este líquido fluye a través de la pupila hacia la cámara anterior, que es una zona ubicada entre la córnea y el iris.

En la cámara anterior hay unos canales de evacuación que deben sacar ese líquido -el humor acuoso- hacia las venas. A veces, si el sistema de drenaje está obstruido, el líquido no puede ser evacuado. Esto hace que se concentre allí, dando como resultado un aumento en la presión del ojo.

Esa presión puede dañar al nervio óptico, que es una estructura compleja compuesta por un millón de fibras nerviosas que conectan la retina con el cerebro. Si esto sucede, se pierde la visión.

Estrictamente hablando, el glaucoma infantil es el que afecta a los niños mayores de 3 años. El glaucoma que afecta a niños de 0 a 3 años se llama congénito o del lactante.

Bebé con ojos llorosos.
En los neonatos, hasta los 3 años, hablamos de glaucoma congénito. Para los mayores de 3 años se reserva el nombre de glaucoma infantil.

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Cómo se manifiesta

Hay muchos factores que pueden dar origen al glaucoma infantil. En la mayoría de los casos es hereditario. Lo hereditario se refiere a que la estructura del ojo presenta esta anomalía desde el nacimiento. En otras ocasiones, el problema se deriva de otra enfermedad ocular, pero esto es poco frecuente.

Alguien que tiene glaucoma presenta una visión periférica reducida, es decir que ve claramente al frente, pero pierde los detalles de lo que está en las zonas laterales. Esto se va incrementando paulatinamente. A veces también se presenta visión borrosa, niebla o visión de puntos negros.

Un niño con glaucoma generalmente siente que le molesta la luz, frecuentemente tiene los ojos llorosos y también prefiere tenerlos cerrados. A medida que la enfermedad evoluciona, sus ojos se ven más opacos y grandes de lo normal. Es habitual que se tropiecen con objetos pequeños que están a los lados o que son muy bajos.

glaucoma infantil
Los ojos grandes y opacos en el centro son característicos en el glaucoma infantil

Cómo se detecta el glaucoma infantil

Si el niño presenta los síntomas, es necesario que lo examine un oftalmólogo. Lo habitual es que primero se le haga un examen de agudeza visual para medir su capacidad de ver a diferentes distancias. Después se le dilatarán las pupilas con unas gotas oftálmicas y se le hará una revisión de la retina y del nervio óptico.

Lo que sigue es un examen del campo visual, para precisar el estado de su visión periférica. De la misma manera, se le practicará un examen llamado tonometría, el cual permite medir la presión que hay en el ojo.

Todas estas pruebas pueden ser muy molestas e intimidantes para un niño. Por lo tanto, es importante que sientan el apoyo y la comprensión de sus padres. A veces es necesario sedarlos para poder examinarlos, especialmente si son muy pequeños.

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¿Es curable?

Es muy importante comenzar el tratamiento para el glaucoma infantil cuanto antes. Entre más pronto se trate este problema, mayores son las probabilidades de superarlo por completo. El especialista es quien determina cuál es el tratamiento a seguir, con base en el estado de salud del niño, las características del glaucoma y las opciones disponibles.

En términos generales, el tratamiento para el glaucoma infantil puede incluir medicamentos y cirugía. Los medicamentos se recetan para que disminuya la producción de líquido en el ojo, o para mejorar el paso del líquido. En ambos casos el objetivo es reducir la presión.

Así mismo, se hará una microcirugía o una cirugía láser, con el objetivo de crear un orificio para que el líquido pueda drenar correctamente. Este tipo de cirugías son seguras y tienen mínimos riesgos.

Rodríguez, M. M., Peña, M. J. C., Rodríguez, C. C., & Villares, Y. C. V. (1998). Hallazgos gonioscópicos en el glaucoma infantil. Rev Cubana Oftalmol, 11(2), 120-23.