El golpe de calor: uno de los peligros del verano

14 julio, 2018
Los días de verano suponen un alto riesgo de golpes de calor. Esta condición eleva la temperatura del cuerpo a niveles alarmantes y puede desencadenar graves consecuencias cuando no se atiende a tiempo.

El verano parece la oportunidad perfecta para practicar el excursionismo y hacer otra amplia variedad de actividades al aire libre. Sin embargo, muchos pasan por alto que las altas temperaturas y el sol pueden derivar graves problemas en la salud, como es el caso del golpe de calor.

Esta condición se ha subestimado durante muchos años, a pesar que se relaciona con las principales complicaciones médicas de esta época del año. Lo más preocupante es que algunos siguen ignorando sus síntomas y las medidas preventivas para reducir su impacto.

¿Por qué es tan peligroso un golpe de calor? ¿Cómo reconocerlo? Para resolver estos interrogantes compartimos en detalle lo que significa, sus factores de riesgo y los hábitos que todos deben tener en cuenta para evitar sus efectos.

¿Por qué se produce un golpe de calor?

Evitar las horas de más calor

Un golpe de calor es una emergencia médica que se produce por un aumento de la temperatura corporal por encima de los 40ºC. Esta situación causa alteraciones en el sistema nervioso central y fallas en los procesos que ayudan a regular el calor del cuerpo.

No se debe confundir con los casos de insolación, ya que se puede desarrollar incluso en la ausencia del sol cuando la humedad del ambiente es alta. Por lo tanto, algunos lo pueden sufrir por el simple hecho de estar sometidos a ambientes calurosos con escasa ventilación.

En estas situaciones, el organismo pierde líquidos y sales esenciales para su óptimo funcionamiento. Además, mantiene los grados de temperatura más altos de lo normal, dado que la humedad aumentada hace lenta la evaporación del sudor.

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Factores de riesgo

El principal factor de riesgo de golpe de calor es la exposición prolongada a climas calurosos y húmedos, como el de una costa o playa. Sin embargo, existen otras causas que elevan las probabilidades de sufrir sus efectos.

  • Bajo consumo de agua o deshidratación.
  • Esfuerzos físicos o práctica de actividades deportivas en las horas centrales del día.
  • Olas de calor repentinas.
  • Trabajos o ejercicio físico en entornos poco ventilados.
  • Consumo de algunos medicamentos.
  • Ritmo metabólico elevado.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

deshidratacion

Los síntomas de un golpe de calor pueden variar en función del nivel de gravedad con que se presente. En cualquier caso es primordial conocer las señales de alerta, ya que es esencial reaccionar de forma oportuna para evitar situaciones más graves.

En un primer nivel, un golpe de calor puede provocar:

  • Enrojecimiento y aumento de la temperatura de la piel
  • Exceso de sequedad en la piel y labios
  • Sensación de sed intensa
  • Sudoración excesiva
  • Sensación de sofoco
  • Temperatura igual o mayor a 40ºC

Cuando el problema pasa a un segundo nivel de gravedad, surgen otros síntomas como:

  • Debilitamiento de los músculos y calambres
  • Mareos, sensación de vértigo y dolores de cabeza
  • Micción poco frecuente y cambios en la orina
  • Ausencia de la sudoración (anhidrosis)
  • Aceleración del pulso
  • Pérdida del apetito y dolor de estómago

Finalmente, cuando la situación se torna más alarmante y peligrosa, la persona puede sufrir:

  • Hiperventilación
  • Agotamiento extremo
  • Náuseas y vómitos
  • Estado de desorientación
  • Pérdida de la conciencia o convulsiones
  • Pérdida del conocimiento o desmayos
  • Muerte  (si el tratamiento se retrasa)

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¿Cómo actuar en un caso de golpe de calor?

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La medida principal para hacerle frente a un golpe de calor es evitar el entorno caliente. Esto quiere decir que, ante cualquier señal de alerta, se debe buscar la sombra o un lugar fresco. Por otro lado, es conveniente aflojar las prendas ajustadas y consumir bebidas hidratantes.

No se deben ingerir bebidas alcohólicas, cervezas o refrescos azucarados, ya que estos contribuyen a la deshidratación. Los líquidos, en lo posible, deben contener sales minerales que ayuden a mantener un equilibrio de los electrolitos del cuerpo. Otras medidas incluyen:

  • Humedecer la piel con una toalla húmeda
  • Revisar los signos vitales y la respiración
  • Acudir a emergencias lo antes posible
  • Utilizar prendas que protejan el cuerpo del sol

En conclusión

El golpe de calor es uno de los mayores peligros del verano y puede afectar a personas de cualquier edad. Por eso, es fundamental reconocer cualquier señal de alerta y reducir al máximo los factores de riesgo. Del mismo modo, es esencial garantizar la hidratación del organismo y evitar las actividades de alta exigencia.

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