Los granitos en los brazos y la intolerancia al gluten

21 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Aunque la celiaquía se suele confundir con la intolerancia al gluten, lo cierto es que esta última no es un trastorno autoinmune. Sus síntomas son inespecíficos, por lo que su diagnóstico es más difícil.
 

La intolerancia al gluten se trata de un trastorno que no es tan grave como la celiaquía, pero que aún así, afecta a diferentes partes del organismo si consumimos alimentos que contengan esta proteína.

A continuación, te daremos a conocer uno de los síntomas más habituales de la intolerancia al gluten: los granitos que aparecen en los brazos sin motivo aparente.

La celiaquía afecta a todo el organismo

La celiaquía o enfermedad celíaca es una patología autoinmune que se caracteriza por una intolerancia permanente a aquellos alimentos que contienen gluten. Viene determinada por una condición genética y puede manifestarse en cualquier etapa de la vida.

Gluten e inflamación 
Hasta la fecha no hay evidencias lo suficientemente sólidas para desaconsejar la eliminación del gluten de la dieta en pacientes que no tienen intolerancia al mismo.

El gluten lo encontramos en el trigo, la avena, la cebada y el centeno, conocidos también como TACC. También está presente en todos aquellos alimentos procesados que se elaboran con derivados de estos cereales.

Al consumir gluten, la persona celíaca sufre una respuesta inmunitaria que provoca una producción de anticuerpos que afectan al sistema digestivo en particular y al organismo en general. 

Lee: ¿Cómo es una dieta saludable sin gluten?

 

¿La intolerancia al gluten es lo mismo que la celiaquía?

En los últimos años han aparecido algunos trastornos relacionados con diferentes grados de sensibilidad al gluten que no son celiaquía. En estos casos, parece que la intolerancia al gluten no tiene una base autoinmune, sino que podría estar relacionada con otros factores que todavía se desconocen.

El problema es que este trastorno es difícil de diagnosticar, ya que los síntomas pueden aparecer de manera gradual y confundirse con otros problemas de salud. Por este motivo, es importante conocer los posibles síntomas de la intolerancia al gluten.

Los granitos en los brazos

Hay personas que tienen granitos en los brazos, similares a la conocida “piel de gallina”. Este síntoma, que en realidad se llama queratosis pilarises un exceso de queratina que aparece en la parte posterior de los brazos como consecuencia de una falta de vitamina A y ácidos grasos.

Esta deficiencia no es por una mala alimentación, sino porque la intolerancia al gluten daña el intestino de manera progresiva e impide la absorción de grasa.

Para saber con más certeza si están relacionados con esta proteína podemos revisar los otros síntomas.

Otros síntomas

Mujer con cansancio muscular.
 

Además de los granos en los brazos, la intolerancia al gluten puede provocar:

  • Inflamación o dolor en las articulaciones.
  • Ansiedad, depresión o cambios de humor.
  • Molestias digestivas habituales, como hinchazón, gases, acidez, etc.
  • Migrañas. Las migrañas casi siempre están relacionadas con dificultades digestivas, aunque no siempre con el gluten.
  • Irregularidades hormonales. En el caso de las mujeres es fácil de confirmar si sufren ciclos irregulares o dolorosos, infertilidad o abortos.
  • Fatiga o agotamiento, en especial después de haber comido alimentos con gluten (pasta, bizcochos, pan, etc.); la fatiga crónica y la fibromialgia también deben tenerse en cuenta.

Si tienes antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes (tiroiditis, artritis reumatoide, psoriasis, esclerosis múltiple, esclerodermia…) aumentan las posibilidades de sufrir esta intolerancia.

¿Cómo saber si eres intolerante al gluten?

Intolerancia al gluten: lo que debes saber

Si sufres varios de estos síntomas puedes acudir al médico para que te realice las pruebas pertinentes. No obstante, no siempre dan resultados 100 % fiables, y en algunos casos puede salir negativo a pesar de padecer cierto grado de sensibilidad al gluten.

 

Otra manera de descubrirlo consiste en prescindir de los alimentos con gluten durante un mes y observar qué sucede. Debes ser estricto, ya que el cuerpo necesita un tiempo para eliminar las toxinas que el gluten no digerido provoca en el organismo. Para ello, estarás muy pendiente del etiquetado de los productos. Si comes fuera de casa también debes preguntar siempre si los alimentos contienen harinas.

Después de este mes, puedes reintroducir el gluten en la dieta y observar los posibles síntomas. En caso de que consideres que pude ser celíaco, lo más adecuado es que vayas a consulta médica.