¿Grasas o carbohidratos? Descubren cuál es la clave del éxito

Aunque en ocasiones nos invaden las dudas cuando estamos haciendo una dieta, lo más indicado es informarse sobre cuáles alimentos nos benefician o perjudican.

Durante años muchas personas han considerado que el consumo de grasas o carbohidratos son los culpables de sus kilitos de más. Esto en parte es cierto, pero el problema real no se encuentra en la simple ingesta de estos grupos alimentarios, sino en las formas y proporciones en las que se consumen.

Es por ello que hoy te vamos a dar los tips para que puedas tener alimentación saludable sin necesidad de excluir a las grasas o carbohidratos.

Un estudio reciente publicado en The Journal of the American Medical Association (JAMA) demostró que la calidad es más importante que la cantidad.

A dicha conclusión se llegó luego de hacer un experimento en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, con 609 participantes a quienes se les dividió en dos grupos: uno consumió por 12 meses una dieta baja en grasas y el otro una dieta baja en carbohidratos.

Los resultados de esta investigación nutricional arrojaron que todos los individuos perdieron un promedio de 6 kilogramos, en general. Con ello, los expertos dedujeron que no se trata de excluir algún grupo en específico, sino de llevar una alimentación saludable.

Finalmente, el principal autor del estudio, Christopher Gardner, profesor de medicina en la universidad de Stanford, comentó que les explicaron a los sujetos de la prueba que no compraran comida procesada y que fueran al mercado de agricultores. Esto sin importar la dieta en la que se encontraban.

¿Qué es mejor: grasas o carbohidratos? Hay que consumir ambos

Las grasas o lípidos son necesarios para mantener una vida saludable y un equilibrio alimentario. A través de ellos obtenemos ácidos grasos insaturados que se encuentran agrupados en distintos alimentos de origen vegetal o animal. Son esenciales para que el organismo del individuo funcione adecuadamente.

El arroz contiene carbohidratos saludables.

Entre sus funciones se encuentran las siguientes:

  • Proporcionar energía.
  • Regular la temperatura corporal.
  • Protección de los órganos.
  • Movilización y absorción de vitaminas.
  • Integrarse a las membranas celulares.

No obstante, el consumo de grasas en una dieta saludable debe ser inferior al 30% de calorías consumidas en un día. Esto es aproximadamente 70 gramos.

Por su parte, los carbohidratos o hidratos de carbono se encuentran agrupados en los azucares, fibras y almidones. Ellos son responsables de dotar de energía a nuestro cuerpo para sobrevivir a la rutina diaria.

De igual manera, favorecen la formación de los tejidos tanto conectivos como nerviosos. Regulan los niveles de colesterol y de glucosa. Cabe destacar que su consumo no puede sobre pasar el 55% de calorías que ingieres diariamente.

Grasas que debemos evitar

Tal vez tengas la creencia de que todas las grasas son malas. Sin embargo, esto no es cierto. De hecho, como mencionamos en líneas anteriores, se necesita su presencia para que el organismo trabaje adecuadamente.

Grasas saturadas.

Dicho esto, es necesario controlar el tipo de grasa que se consume. Por ejemplo, las buenas o insaturadas mantienen el corazón sano. Se dividen en: monoinsaturadas, capaces de aumentar el colesterol bueno; y las poliinsaturadas, que reducen el colesterol malo.

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Se encuentran ubicadas en alimentos como el pescado, los aceites vegetales, el aceite de oliva, los frutos secos, el aguacate, entre otros. Por su parte, también existen un conjunto de grasas malas o saturadas cuyo consumo puede traer grandes riesgos para la salud.

Aumentan el colesterol malo, la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y el generan obesidad. Entre los alimentos que tienen este tipo de grasa se encuentran:

  • Mantequilla
  • Carne grasa
  • Leche entera
  • Manteca de cerdo
  • Frituras
  • Comida basura

Si bien estos alimentos no deben descartarse totalmente de la dieta, su consumo debe de realizarse con moderación.

Carbohidratos que debemos evitar

Los carbohidratos se suelen dividir en dos grupos: los simples o integrales y los complejos o refinados. Los simples son las glucosas y fructuosas, que no han pasado por ningún tipo de procesamiento industrial, sino que mantienen sus componentes nutricionales naturales (especialmente la fibra).

Grasas saturadas.

Estas ayudan a la producción de insulina y se encuentran almacenadas en alimentos como las frutas, verduras, granos integrales, patatas y frutos secos, por nombrar algunos.

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Por su parte, los complejos (asociados con la obesidad, la diabetes y otros problemas de salud) son aquellos a los que se les han agregado componentes artificiales o químicos que modifican su forma y composición.

Normalmente tienen un elevado aporte calórico y un bajo componente nutricional. Por eso se recomienda evitar su consumo en exceso. Entre dichos alimentos se encuentran: las bebidas gaseosas, jugos muy endulzados, el pan blanco, las papas fritas, dulces y golosinas, entre otros.

Finalmente,  recuerda que no debes  elegir obligatoriamente entre grasas o carbohidratos. Se sugiere llevar una alimentación equilibrada en donde no se excluya ningún grupo alimentario, pero sí que se lleve cierto control sobre lo que comemos.

En ese sentido, procura consumir productos saludables y en raciones no tan grandes. De igual manera, puedes elaborar una lista de las comidas sanas que te gustan, de manera que los tengas presente cuando vayas de compras. Ante cualquier duda, consulta con un especialista.

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