Guía para dejar de fumar

Piensa en todo lo que vas a ahorrar si dejas el vicio. Puedes incluso destinar una hucha a guardar el dinero que no te estás gastando y hacerte un regalo

No importa desde cuándo fumas o con qué frecuencia lo haces, dejar este hábito no será tarea sencilla. Pero entre más sepas sobre las opciones para dejar de fumar, más herramientas tendrás. Para lograr terminar con esta peligrosa adicción es importante que crees un plan de ataque que te permita manejar tu adicción y eliminarla de tu vida.

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

El cigarro contiene químicos que lo hacen una adicción física, pero también se convierte en un hábito psicológico. La nicotina es el elemento principal del cigarro y provoca una subida de energía que nuestro organismo querrá cada vez más, aumentando también su adicción al tabaco.

Otro de los factores que ayudan a que el cigarro sea tan adictivo es que este hábito se ha convertido en una forma de lucha contra la ansiedad, el estrés, la depresión e incluso el aburrimiento. Todo esto facilita la entrada del cigarro como un hábito de nuestra vida diaria.

Define el tipo de fumador que eres

Quienes ya han intentado dejar de fumar saben que esto no es sencillo y que existe una gran variedad de factores que nos hacen recaer. Por ello, el primer paso para dejar este hábito es identificar el tipo de fumador que eres. Para lograrlo, puedes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo fumas? (Al despertar, después de la comida, cuando sufres ansiedad, etc.)
  • ¿Eres un fumador social? ¿Sólo fumas cuando estás con otras personas que fuman o lo haces siempre?
  • ¿Qué tan grave es tu adicción? ¿Fumas varios cigarros al día o un parche de nicotina te podría dar el efecto que buscas?
  • ¿Relacionas el fumar con algún lugar o actividad en concreto? (tomar alcohol, juegos de apuesta, alguna persona en concreto o lugar)
  • ¿Estás dispuesto a buscar ayuda con un terapeuta o consejero?

Crea un plan para dejar de fumar

No fumar

Cuando ya sepas el tipo de fumador que eres será momento de dar el siguiente paso y hacer una planificación real que te permita eliminar el cigarro de tu vida diaria.

  • Define el día en que dejarás de fumar. Si tienes la intención de dejar esta adicción desde hace tiempo, sabrás que dar el primer paso siempre es difícil. Es probable que lleves mucho tiempo aplazando el día en que comenzarás el proceso, por lo que definir una fecha exacta te será de mucha ayuda. Procura que esa fecha no pase de las siguientes dos semanas y entre más pronto mejor.
  • Dile a todos tus conocidos que piensas dejar de fumar. La presión social es un elemento clave en la vida de cualquier persona y cuando le dices a todos que piensas hacer algo, existen menos posibilidades de fallar. Entre más personas sepan que piensas dejar de fumar será mejor, ya que encontrarás mucho apoyo. Incluso, puede ser que otros fumadores indecisos se decidan a dar el paso contigo. 
  • Rétate a no fumar.Todos somos personas competitivas y nos gusta demostrarnos que podemos superarnos constantemente. Puedes usar esta característica a tu favor e imponerte pequeños retos que te ayuden a superar la adicción. Por ejemplo, si tu fecha para dejar de fumar es el viernes, puedes ponerte el reto de no fumar todo el fin de semana. Al lograrlo puedes incrementarlo a una semana y así sucesivamente.
  • Aleja de ti cualquier producto que contenga tabaco. Aunque tengas la firme decisión de no volver a fumar, lo cierto es que si te mantienes cerca de estos productos puedes recaer fácilmente. Para evitarlo, trata de eliminar cualquier producto que contenga tabaco de tu casa, oficina, auto y demás espacios donde pases tiempo o donde solías fumar. 
  • Busca ayuda especializada. Si tu adicción es demasiado fuerte puedes busca ayuda con tu médico o con el psicólogo. El médico puede recetar algunos medicamentos que combatirán tu adicción al tabaco. A su vez, el psicólogo te puede dar las herramientas psicológicas para luchar contra esta adicción de forma más natural.

¡Recuerda!

Dejar de fumar no es fácil, pero si es posible. Una vez que te has decidido, mantente firme y recuerda los motivos que llevaron a esta decisión. Recuerda no presionarte y avanzar un paso a la vez.