7 hábitos curiosos con los que dañamos la salud del corazón

Pasar por alto determinadas molestias o ignorar síntomas como el cansancio permanente o los ronquidos puede resultar muy perjudicial para la salud de nuestro corazón.

La salud del corazón, para muchos, es una cuenta pendiente.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en todo el mundo.

También se sabe que una buena parte de esas pérdida humanas podían haberse evitado. ¿Cómo? Mediante la corrección de ciertos hábitos de vida.

Hábitos como el tabaquismo, las dietas inadecuadas, la obesidad, el sedentarismo y el alcohol son desencadenantes que cursan con la aparición de enfermedades cardiovasculares que, a largo o corto plazo, pueden tener serios efectos.

No obstante, a pesar de que hay una pequeña parte de esos fallecimientos que no se relacionan con estas dimensiones y que responden, tal vez a factores congénitos, es necesario que asumamos nuevas perspectivas y mejores responsabilidades.

Nuestros hábitos de vida se relacionan con una peor o mejor salud del corazón.

Cuidémonos, hagamos pequeños esfuerzos cotidianos y reflexionemos también en estos factores que ahora detallaremos. En ocasiones, hay hábitos o situaciones que pasamos por alto y que tienen serias consecuencias.

1. Ignorar nuestros ronquidos

apnea del sueño

Puede que lo consideremos algo normal, que nos digamos aquello de que “quien más y quien menos, todos roncamos”.

No importa que nuestra pareja se queje o que por la mañana nos levantemos con cansancio y dolor de cabeza: lo dejamos pasar porque tenemos la firme creencia de que no es algo grave. Pensar esto es un gran error.

En una buena parte de los casos, esos ronquidos se pueden deber a una apnea obstructiva del sueño. Tal condición cursa con una interrupción súbita de nuestra respiración, la cual acaba alterando la presión arterial. Este hecho, experimentado noche tras noche, afecta seriamente a la salud del corazón.

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2. Descuidar nuestra salud bucal

Este dato es importante y debemos tenerlo muy presente en nuestro día a día. La enfermedad de las encías puede afectar a la salud de nuestro corazón.

Las enfermedades periodontales pueden ir desde una simple inflamación de las encías hasta hechos más graves que conllevan, en muchos casos, la pérdida de los dientes.

No podemos olvidar que la boca está llena de bacterias, y que esa placa o sarro puede pasar a nuestro organismo cursando con inflamación. Esas bacterias en el torrente sanguíneo pueden dañar la salud de nuestro corazón.

No dudemos, por tanto, en visitar de forma periódica a nuestro dentista.

3. Consumir un exceso de carne roja

Carnes rojas

La carne roja no es dañina, siempre y cuando la consumamos de forma ocasional.

No se trata, por tanto, de eliminarla del todo de nuestra dieta, sino de entender que en ella se contiene un alto contenido de grasas saturadas que afectan a nuestra salud cardiovascular.

Así pues, no debería estar de forma regular en nuestros platos, al igual que productos como el tocino, las salchichas o esos derivados cárnicos ricos en productos químicos que, por sí mismos, son muy negativos para nuestra salud.

La clave, como siempre, está en el equilibrio.

4. No ser fumador pero convivir con otros fumadores

Puede que seamos personas activas, deportistas, sanas, de las que se preocupan por cuidarse y alejarse de esos hábitos que, a largo plazo, traen consecuencias para nuestro corazón.

Sin embargo, puede que tengamos un compañero de trabajo fumador. Más aún, puede que nuestra pareja lo sea.

No podemos dejar de lado un hecho, y es el referente a que los fumadores pasivos también desarrollan enfermedades cardiovasculares asociadas al tabaco.

Por tanto, y en la medida que nos sea posible, debemos procurar que nuestras personas más cercanas dejen este hábito nocivo para todos.

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5. No consumir frutas y verduras daña la salud del corazón

Patatas fritas.

Todos conocemos a alguien que siempre nos dice aquello de “a mí no me gusta lo verde, todo lo que no sea carne para mí no es comida de verdad”.

Sin embargo, la comida ”de verdad” es aquella que por sus propiedades nutricionales media en nuestra salud, en el correcto funcionamiento del corazón y en nuestro equilibrio interno.

Las frutas y verduras son básicas en una dieta saludable. Prescindir de ellas para optar por la comida chatarra o los cárnicos supone tener un riesgo elevado de desarrollar algún problema cardiovascular.

6. Los problemas emocionales afectan a la salud del corazón

Los problemas en nuestro trabajo, las desavenencias con nuestros jefes o compañeros, las presiones familiares, las preocupaciones, los problemas existenciales, la infelicidad, la sensación de soledad…

Todas estas situaciones, mantenidas de forma permanente, ocasionan un serio impacto en la salud del corazón.

El estrés, la ansiedad o la insatisfacción se traducen en un elevado nivel de cortisol en sangre, y otras alteraciones hormonales que, a la larga, causan estragos importantes en nuestra salud en general.

7. Dejar para mañana la molestia que siento hoy

Dolor e inflamación abdominal

Un dolor en el pecho o sentir dolor en un brazo, dolor en la boca del estómago, tensión en el cuello o la mandíbula, experimentar cansancio excesivo al subir escaleras, tener mareos, desmayos ocasionales, taquicardias, entre otros, son señales de alerta.

Todos estos factores se asocian, en muchos casos, a esa sintomatología que acompaña a un problema cardíaco. Sin embargo, una buena parte de nosotros apenas tenemos tiempo para detenernos a pedir cita a nuestro médico.

No es nada –nos decimos– no es más que el estrés. Dejamos para mañana o pasado la molestia que sentimos hoy hasta que, finalmente, acontece algo más grave.

Evitemos estas situaciones, dediquemos tiempo y entendamos que esos pequeños síntomas tienen un fin muy concreto: avisarnos de que algo ocurre en nuestro cuerpo.