Hábitos para hacerle frente a la apnea del sueño

La importancia de un sueño reparador está más que demostrada. Para conseguirlo, algunos buenos hábitos nos ayudarán a dormir bien y además descansar. Se trata de evitar, entre otras cosas, la apnea del sueño.

Un descanso reparador es necesario para gozar de una buena calidad de vida. Sin embargo, existen trastornos que impiden tener un descanso constante y a la larga, afectan al bienestar de las personas. Por ello, debemos conocer cómo hacerle frente a la apnea del sueño.

La apnea del sueño es uno de esos trastornos, que gracias a la medicina moderna y diversos hábitos nocturnos, se puede mejorar. El primer paso para un sueño reconfortante y saludable es saber que es la apnea del sueño y cómo hacerle frente.

¿Qué es la apnea del sueño?

Apnea del sueño
En la apnea, mientras durmiendo se produce un bloqueo de la respiración, cursando con ronquidos y dificultades en el descanso.

Durante el sueño, la respiración se ralentiza adquiriendo un ritmo suave y constante que oxigena el organismo y permite que realice todas sus funciones correctamente. La apnea del sueño es la interrupción de la respiración durante segundos o incluso minutos, impidiendo que el oxígeno llegue al cerebro.

En un primer momento, la persona no se da cuenta que deja de respirar. Cuando el trastorno se vuelve intenso el sueño también se interrumpe, haciendo que la persona se despierte varias veces en la noche. Esto produce una alteración del patrón normal de sueño y trae consecuencias que dañan la salud.

Existen dos tipos de apneas de sueño. La apnea obstructiva se produce cuando hay un crecimiento anormal de tejidos alrededor de las vías respiratorias o la garganta.

Este tipo de apnea se detecta fácilmente porque la persona que la padece generalmente ronca. Puede ser leve, moderada o grave, dependiendo de la cantidad de veces que se deja de respirar durante las horas de sueño. Además, también influye la edad de la persona.

El otro tipo de apnea de sueño es mucho más grave porque está implicado el sistema nervioso central. En este caso, el centro respiratorio deja de recibir la orden del cerebro para respirar. Esta situación interrumpe el sueño profundo y hace que la persona se despierte varias veces durante la noche.

Factores que influyen en la apnea

Por supuesto, ciertos factores aumentan la probabilidad de que una persona padezca apnea del sueño. Entre ellos se encuentran:

  • La edad avanzada: la apnea no discrimina sexo, aunque existe un mayor porcentaje de hombres adultos que la padecen.
  • La obesidad: se ha comprobado que el exceso de peso aumenta por 10 la posibilidad de que aparezcan apneas durante el sueño. Esta cifra se incrementa aún más cuando se trata de obesidad mórbida.
  • Tabaquismo o alcoholismo: ambos factores alteran el centro respiratorio.
  • Patologías de las vías respiratorias: en los niños es bastante frecuente a causa del tamaño excesivo de las amígdalas.
  • Exceso en la ingesta de somníferos o sedantes: producen una disfunción en el sistema nervioso. De forma alternativa, hay excelentes remedios naturales.

Otros factores agregados empeoran la situación. Por ejemplo, el exceso de trabajo, estrés, estar expuesto a niveles altos de dióxido de carbono, enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares, hipertensión o no dormir lo suficiente.

Síntomas de la apnea del sueño

Mujer tapándose los oídos por ronquidos de la pareja
Uno de los síntomas más apreciables de la apnea es la presencia de ronquidos durante la noche.

La primera señal que presenta este trastorno es la somnolencia durante el día. Los constantes despertares en la noche impiden que la persona descanse, se relaje y esté atenta en su jornada laboral, al estudiar o realizar las tareas cotidianas.

El déficit de oxígeno, aunque sea por intervalos menores, produce falta de memoria y nerviosismo. Incluso, puede llegar a provocar náuseas, alucinaciones y visión borrosa.

Ante estos síntomas, el especialista ordena una serie de estudios médicos para determinar qué tipo de apnea presenta el paciente. Además del examen físico de boca y garganta, se pueden realizar estudios del sueño específicos.

Una vez determinada el tipo y la gravedad del trastorno, el especialista indicará el tratamiento a seguir. La mayoría de los consejos médicos se centran en el cambio de hábitos por parte del paciente.

¿Cuáles son los hábitos para hacerle frente a la apnea del sueño?

Con estos buenos hábitos, vamos a poder hacerle frente a la apnea del sueño, o al menos aliviarla:

  • Para evitar las apneas, se tiene que dormir de costado sobre el lado izquierdo del cuerpo. Esta posición ayuda al corazón a bombear mejor la sangre y a las vías respiratorias a expandirse sin dificultades. Además, se evitan los ronquidos.
  • Evitar consumir alcohol seis horas antes de acostarse.
  • Dejar de fumar.
  • Reducir el consumo de somníferos.
  • Hacer ejercicio físico con regularidad.
  • Comer de forma saludable.
  • Mantener el peso adecuado.
  • Evitar ver la televisión, usar el computador, el móvil o escuchar música estridente antes de acostarse.

Con estos sencillos hábitos nocturnos se logra hacerle frente a la apnea del sueño con éxito. Por supuesto, es imprescindible acudir al médico de cabecera y seguir sus indicaciones, de esa forma se puede disfrutar de un sueño reparador y una vida saludable.

  • José Luis Carrillo Alduenda, Fernando Manuel Arredondo del Bosque. 2010. Síndrome de apnea del sueño en población adulta. Extraído de: http://www.medigraphic.com/pdfs/neumo/nt-2010/nt102h.pdf
  • clevelandclinic.org. Apnea del sueño. Extraído de: http://www.clevelandclinic.org/health/shic/doc/s8718.pdf
  • DR. HENRY OLIVI R. Apnea del sueño, cuadro clínico. 2013. Extraído de: https://www.clinicalascondes.cl/Dev_CLC/media/Imagenes/PDF%20revista%20m%C3%A9dica/2013/3%20mayo/3-Dr.Ilivi.pdf