Hábitos importantes para recuperarte de un preinfarto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 28 enero, 2019
Elena Martínez Blasco · 28 enero, 2019
Si hemos sufrido un preinfarto es fundamental que mejoremos nuestro estilo de vida y evitemos todos aquellos malos hábitos o emociones extremas que nos puedan poner en peligro

Si has sufrido un preinfarto debes conocer estos consejos para ayudar a tu organismo a tener una óptima recuperación. Además, es fundamental adoptar un estilo de vida diferente para prevenir este grave problema cardiovascular.

Descubre en este artículo qué es un preinfarto, cuáles son sus síntomas y cómo actuar en el momento de crisis. También compartimos los mejores hábitos para recuperarte. De este modo, podrás mejorar tu calidad vida de manera sencilla y natural.

¿Qué es un preinfarto?

El preinfarto es conocido también como angina de pecho. Sucede cuando hay una reducción en la cantidad de sangre que llega al corazón. Este problema arterial requiere un tratamiento inmediato y un posterior seguimiento por parte de un médico especialista.

Sabemos que el preinfarto se origina por un exceso de grasa que se almacena en las arterias (coronarias) que llevan la sangre al corazón. No obstante, también puede producirlo un coágulo de sangre. Aunque el colesterol es una de las grandes causas de esta enfermedad, puede producirse a cualquier edad y a personas con diferentes tipos de estado físico.

¿Cómo saber si estamos sufriendo un preinfarto?

Los síntomas del preinfarto, que suelen empezar de manera gradual y con lentitud, pueden incluir lo siguiente:

  • Dolor en uno o en los dos brazos
  • Fuerte molestia y sensación de opresión en el pecho
  • Ansiedad, fatiga y dificultad al respirar
  • Náuseas, mareos y vómitos
  • Malestar general
  • Dolor en la espalda, el cuello y el estómago
preinfarto

¿Qué debemos hacer durante un preinfarto?

Una vez conocemos los síntomas, también debemos tener en cuenta los pasos que debemos seguir en caso de estar junto a alguien que sufra un preinfarto o infarto al corazón. Estos son los consejos que deberías conocer, ya que el tiempo de reacción es muy importante y depende la vida de ello:

  • Llamar al teléfono de urgencias.
  • Tratar de calmar a la persona para que respire con tranquilidad.
  • Aflojarle las prendas de vestir que lleve para que la sangre pueda circular mejor.
  • Preguntarle si toma algún medicamento para el corazón para que puedas facilitárselo.

Es fundamental tener en cuenta que, aunque la persona niegue los síntomas, no debemos dejarnos convencer. Deberemos seguir este protocolo de acción. Evitaremos dejar a la persona sola y tampoco le suministraremos ningún medicamento que no le haya sido prescrito por el médico.

Pautas para recuperarte

Evitar los malos hábitos

Si hemos sufrido un preinfarto, ya tenemos una razón de peso para cambiar los malos hábitos de vida más comunes. En primer lugar vamos a enumerar los factores más graves que aumentan la posibilidad de sufrir otro preinfarto. Por lo tanto, deberemos corregirlos lo antes posible:

Buenos hábitos para la recuperación

La práctica de buenos hábitos es imprescindible para el proceso de recuperación tras un preinfarto. Inclusive, el médico será quién diseñe todo un plan para mejorar el estilo de vida. ¿Qué debemos tener en cuenta para la recuperación?

  • La gravedad del preinfarto determinará el tiempo de reposo que debemos tomarnos.
  • Trataremos de evitar todo tipo de preocupaciones, de estrés o estados de euforia.
  • Es importante descansar bien por las noches e, incluso, hacer siestas.
  • Con el paso de los días podemos ir aumentando de forma gradual las actividades y practicar algún ejercicio de intensidad moderada.
  • No hacer esfuerzos bruscos ni levantar mucho peso. Debemos evitar el sobresfuerzo, ya que puede ser peligroso hacer que el corazón bombee mucha sangre si aún existe obstrucción de alguna arteria. Podemos empezar con pequeñas caminatas o tareas domésticas sencillas.
  • También es importante, como hemos comentado en el apartado interior, evitar el alcohol y el tabaco, así como los lugares con humo aunque nosotros no fumemos.
Caminar después de un preinfarto

Una buena alimentación

La alimentación va a ser la clave fundamental para equilibrar los niveles de colesterol y triglicéridos y para regular la tensión arterial. Además, nos ayudará a tener un peso saludable y a mejorar nuestra calidad de vida en general.

Alimentos que debemos reducir o eliminar:

  • Comida rápida o procesada
  • Frituras
  • Bollería industrial
  • Azúcares
  • Aceites de mala calidad
  • Embutidos
  • Quesos
  • Harinas refinadas
  • Postres lácteos procesados
  • Bebidas azucaradas y con gas
  • Sal de mesa

Entre los alimentos que sí debemos consumir encontramos:

  • Frutas y verduras
  • Jugos, gazpachos y batidos caseros
  • Cereales integrales
  • Legumbres
  • Frutos secos y semillas enteras y germinadas
  • Superalimentos (espirulina, maca, levadura nutricional, cáñamo, cacao, etc.)
  • Setas
  • Algas
  • Edulcorantes naturales: Miel de abeja, estevia, xilitol, etc.
  • Sal marina o del Himalaya (con moderación)
  • Pescado
  • Huevo

Todo lo anterior debe ir acompañado con las terapias de ayuda recetadas por el profesional. Es fundamental entender la gravedad de este problema y hacer todo lo posible para reducir sus secuelas. No hay que ignorar que, tras padecerlo, hay más riesgos de enfermedades cardíacas.

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