Hábitos que ayudan en el tratamiento de la osteoartritis

Daniela Echeverri Castro·
29 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo al
12 Julio, 2019
Aunque no hay una cura definitiva para la osteoartritis, la práctica de algunos hábitos saludables puede facilitar el control de sus síntomas. Descubre algunas claves para ello.

La osteoartritis es una enfermedad crónica que compromete la salud de las articulaciones. Afecta con frecuencia a las personas mayores de 60 años, pero puede ocurrir en adultos de cualquier edad. Aunque no tiene cura, algunos hábitos pueden prevenir su progresión. ¿Cómo debe ser el tratamiento de la osteoartritis?

En la actualidad, se han hecho avances importantes para el control de esta enfermedad. Por eso, además de basar su tratamiento en medicamentos como los analgésicos, también se suelen hacer otras recomendaciones para manejar sus síntomas. ¡Descúbrelas!

Hábitos para apoyar el tratamiento de la osteoartritis

La osteoartritis se desarrolla debido a un daño progresivo en las articulaciones. Este deterioro puede ocurrir con el paso del tiempo, ya sea debido al proceso del envejecimiento o una lesión previa. En cualquier caso, genera síntomas como dolor, rigidez y dificultades para ejecutar movimientos.

Si bien su nivel de gravedad puede variar en cada paciente, en general, suele producir un deterioro en la calidad de vida. Por eso, el tratamiento de la osteoartritis tiene como objetivo reducir la progresión de la enfermedad y controlar los síntomas. 

Lee también: ¿Cómo podemos mejorar los síntomas de la osteoartritis?

1. Hacer ejercicio físico

Mujer de edad avanzada haciendo ejercicio

Los dolores que produce la osteoartritis a menudo disminuyen la capacidad de hacer ciertos ejercicios. Sin embargo, no es conveniente caer en la inactividad.

Un estudio publicado por el Journal of Exercise, Sports and Orthopedics confirma estos beneficios de la actividad física. Entre otras ventajas, se aclara que hacer ejercicio regular de bajo impacto permite fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones para evitar complicaciones de la enfermedad.

Por ejemplo, unos 20 o 30 minutos diarios de actividad física podría servir para aliviar la rigidez y prevenir las crisis de dolor. Así, se pueden practicar actividades suaves como caminar, nadar o hacer estiramientos; también es posible optar por sesiones de yoga o tai chi.

2. Bajar de peso mejora el tratamiento de la osteoartritis

El sobrepeso y la obesidad son factores que pueden acelerar el deterioro de las articulaciones en los pacientes con osteoartritis. De hecho, ambos se incluyen como posibles causantes de la enfermedad. Esto es confirmado por una investigación que publicó el Indian Journal of Medical Research en 2013.

Debido a esto, quienes están por encima de un peso normal deben esforzarse para bajar de peso. Un peso saludable disminuye la presión sobre las articulaciones y, por ende, ayuda a controlar los episodios de dolor, según un estudio publicado por Obesity Reviews.

Además, bajar de peso disminuye el riesgo de otras complicaciones de la salud, como las enfermedades cardiovasculares o el síndrome metabólico.

Te puede interesar: La relación entre el peso y el desgaste articular

3. Dormir bien

Hombre levantándose de la cama con la mano en la espalda

En ocasiones, los dolores que se producen a causa de la osteoartritis afectan la calidad de sueño. Pese a esto, es primordial tratar de dormir bien todos los días, ya que el descanso es clave para reducir la hinchazón e inflamación en las articulaciones, como sugiere un estudio reciente que publicó Metabolism.

Si estás teniendo problemas de sueño, prueba aplicando lo siguiente:

  • Crea un ambiente cómodo en la habitación.
  • Evita usar la habitación para trabajar.
  • Aléjate de elementos distractores como computadoras, móviles o tabletas antes de dormir.
  • Consume alimentos que promuevan el sueño.
  • Ingiere una cena saludable y baja en calorías.
  • Toma infusiones relajantes como el té de pasiflora o valeriana.

4. Tomar infusiones naturales para el tratamiento de la osteoartritis

Las infusiones medicinales no remplazan el tratamiento farmacológico recetado por el médico. No obstante, su consumo puede ser beneficioso dentro del tratamiento de la osteoartritis, según un estudio publicado por Rheumatology. Algunas opciones recomendadas por sus propiedades antiinflamatorias son:

  • Infusión de jengibre: de acuerdo con un estudio que publicó Arthritis and Rheumatism, esta bebida tiene efectos moderados que permiten reducir los síntomas de la osteoartritis o artrosis.
  • Té verde: una investigación in vitro de los efectos antiinflamatorios del té verde ha confirmado esta propiedad de esta infusión. Fue publicada por el Journal of Advanced Pharmaceutical Technology & Research en 2012.
  • Té de cúrcuma: un estudio publicado por Phytomedicine destaca esta propiedad de la cúrcuma.

5. Aplicar una terapia de calor y frío

Compresa de frío en la rodilla

La terapia con calor y frío puede contribuir al tratamiento de la osteoartritis. Esta acción es confirmada por un estudio de 2003 que analiza los posibles de la termoterapia para el tratamiento de esta afección.

El calor contribuye a abrir los vasos sanguíneos, lo que mejora la circulación y contribuye en la relajación de los músculos. Gracias a esto, se facilita el transporte de nutrientes hacia los tejidos afectados. Asimismo, el calor produce un efecto calmante que disminuye la rigidez.

Por su parte, la aplicación de hielo restringe los vasos sanguíneos y disminuye la hinchazón y dolor. Por esta razón, es una buena opción para complementar el efecto del calor.

¿Cómo realizar la terapia? Lo mejor es siempre seguir las indicaciones del médico, o bien acudir con un fisioterapeuta para que sea este especialista quien lo lleve a cabo paso a paso. Si tienes la aprobación del profesional, puedes aplicar este método:

  • Para empezar, aplícate calor con una bolsa de agua caliente o almohadilla térmica. Si no tienes ninguna de estas opciones, humedece una toalla con agua caliente —con cuidado porque te puedes quemar—.
  • Posteriormente, aplícala durante algunos minutos en la zona afectada y descansa.
  • Si prefieres usar el frío, envuelve varios cubos de hielo en un paño o bolsa y, nuevamente, aplícalo por algunos minutos.
  • Precaución: evita aplicar los hielos de manera directa en la piel porque puede ser perjudicial. Asimismo, al aplicar calor, asegúrate que la temperatura sea soportable.

Al tratamiento de la osteoartritis debe pautarlo el médico

La osteoartritis es una condición crónica que puede empeorar sin un tratamiento oportuno. Debido a esto, es primordial atender los síntomas y solicitar chequeos médicos cuando se sospeche de la enfermedad.

Ten presente que la combinación de medicamentos y buenos hábitos hace el pronóstico más positivo. Por lo tanto, ambos son imprescindibles para sobrellevar la enfermedad de la mejor manera e impedir que progrese. Si te toca, ¡afróntala con mucho ánimo y responsabilidad!

  • Beckwée, D., Vaes, P., Cnudde, M., Swinnen, E., & Bautmans, I. (2013). Osteoarthritis of the knee: Why does exercise work? A qualitative study of the literature. Ageing Research Reviews. https://doi.org/10.1016/j.arr.2012.09.005
  • B Sun, H. (2014). Osteoarthritis – Why Exercise? Journal of Exercise, Sports & Orthopedics. https://doi.org/10.15226/2374-6904/1/1/00104
  • King, L. K., March, L., & Anandacoomarasamy, A. (2013). Obesity & osteoarthritis. Indian Journal of Medical Research.
  • Bliddal, H., Leeds, A. R., & Christensen, R. (2014). Osteoarthritis, obesity and weight loss: Evidence, hypotheses and horizons – a scoping review. Obesity Reviews. https://doi.org/10.1111/obr.12173
  • Long, L., Soeken, K., & Ernst, E. (2001). Herbal medicines for the treatment of osteoarthritis: A systematic review. Rheumatology. https://doi.org/10.1093/rheumatology/40.7.779
  • Brosseau, L., Yonge, K. a, Robinson, V., Marchand, S., Judd, M., Wells, G., & Tugwell, P. (2003). Thermotherapy for treatment of osteoarthritis. The Cochrane Library. https://doi.org/10.1016/S0031-9406(05)60490-7
  • R.C. Lantz, G.J. Chen, A.M. Solyom, S.D. Jolad, B.N. 2005. Timmermann. The effect of turmeric extracts on inflammatory mediator production. Phytomedicine. https://doi.org/10.1016/j.phymed.2003.12.011. (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0944711305000371)
  • Chatterjee, P., Chandra, S., Dey, P., & Bhattacharya, S. (2012). Evaluation of anti-inflammatory effects of green tea and black tea: A comparative in vitro study. Journal of advanced pharmaceutical technology & research, 3(2), 136–138. https://doi.org/10.4103/2231-4040.97298
  • Altman RD, Marcussen KC. Effects of a ginger extract on knee pain in patients with osteoarthritis. Arthritis Rheum. 2001;44(11):2531-2538. doi:10.1002/1529-0131(200111)44:11<2531::aid-art433>3.0.co;2-j
  • Christine M. Swanson, Wendy M. Kohrt, Orfeu M. Buxton, Carol A. Everson, Kenneth P. Wright, Eric S. Orwoll, Steven A. Shea. 2018. The importance of the circadian system & sleep for bone health. Metabolism. https://doi.org/10.1016/j.metabol.2017.12.002. (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0026049517303372)