Hábitos que dañan tu talón: ¡No más pasos en falso y con dolor!

Valeria Sabater·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila al
16 Julio, 2020
Si no quieres que te duelan los talones cada dos por tres, debes fijarte en el tipo de calzado que estás usando y también, la forma en que pisas.

¿Te has fijado alguna vez en el modo en que desgastas tus zapatillas? ¿Dónde se suelen desgastar más, en los talones, hacia los dedos o la zona central de la planta del pie? Sea cual sea la respuesta, debes saber que esto puede ser una pista directa de la salud de tu pie y más concretamente, tu talón.

No todas las personas caminan sin torcer ligeramente el pie. Algunas tienden a inclinarlo hacia el exterior y otras hacia la parte interna. Estas variaciones se conocen comúnmente como tipos de pisada. 

Saber cómo es tu pisada y si eres un pisador pronador, supino o neutro te puede ayudar a conseguir las zapatillas adecuadas, sobre todo las que usas para hacer ejercicio.

Entendiendo los trastornos de pisada y los problemas del talón

Fíjate un momento en la imagen superior. En la parte superior izquierda ves un pie que asienta su talón de un modo óptimo en el suelo. Ahora, si prestas atención a la parte derecha, verás un talón ligeramente inclinado que provoca que el zapato quede desgastado justo en la parte interna.

Normalmente a la hora de andar o correr las personas solemos diferenciarnos en tres modos según nuestra forma de apoyar el pie:

  • Supinador. En este caso, la persona suele apoyar el pie en la zona exterior, y esa parte es la que recibe el impacto al tocar el suelo.
  • Pronador. El pronador ejecuta su pisada de forma inversa, es decir, suelen pisar con la parte interna del pie, donde se concentra todo el peso del cuerpo.
  • Neutro o normal. Aquí, la persona deja todo su peso en el centro y de forma plana, sin inclinarse a un lado u otro.

Seguro que ahora te preguntarás: ¿Y cuál de estas pisadas es la más saludable? ¿Si soy pisador pronador o neutro estoy en riesgo de sufrir algún tipo de problema o lesión?

En general, estas diferencias no representan ningún problema. Un estudio hecho por la Aarhus University de Holanda así lo ratifica en un estudio con 936 personas. En esta prueba los participantes sumaron 163,401 kilómetros con calzados idénticos y no hubo un mayor índice de lesiones entre los que tenían algún tipo de pronación y el resto.

Sin embargo, algunos consideran que una “pronación excesiva (hiperpronación)” puede causar cansancio al andar, dolores de tobillo y rodilla o molestias al apoyar el pie. En cualquier caso, si tienes algunos de estos síntomas, lo más es aconsejable será que visites al especialista.

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¿Cómo cuidar de tu talón para evitar problemas de pisada?

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En primer lugar, hemos de conocer qué ocasiona el que, de pronto, veamos que las zapatillas empiezan a mostrar esos trastornos de pisada excesivos:

  • Habitualmente, los problemas de talón son más frecuentes en las mujeres que en los hombres.
    Está asociado a un desgaste de los huesos y las articulaciones. A partir de los 45 o 50 años se pueden sentir molestias.
  • Las personas obesas pueden tener más riesgo de sufrir este tipo de problemas de talón ya que recargan más peso sobre éste.
  • Una desviación de columna o alguna lesión puede ocasionar que el eje postural cambie, con lo cual, la forma de andar también cambiará.

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Hábitos que cuidarán de la salud de tus pies y talones

Los principales problemas que pueden afectar el talón giran en torno a ciertos hábitos: la forma de pisar, el tipo de ejercicio que se realiza, el tipo de calzado que se utiliza, el peso corporal. Sumado a esto, si no se cuida la salud de los pies, es posible que en algún momento las molestias de talón pueden aparecer.

En vista de todo ello, para prevenir (o aliviar, según sea el caso) las molestias, será fundamental cuidar del peso. Intenta evitar el sedentarismo a toda costa. Busca mantenerte activo y en forma, evitando que esos kilos de más supongan una carga añadida para los pies.

El ejercicio siempre es recomendable, pero cuida que no sea demasiado intenso, puesto que también podría ocasionarte problemas en los pies. La natación es una buena alternativa, pero hay muchas otras más, incluyendo el yoga y el pilates.

Existen varias causas detrás de los pies y tobillos hinchados.

Por supuesto, cuidado con el calzado que usas a diario. El uso de tacones a diario –y por largos periodos de tiempo– no es lo más saludable, pero no por ello vamos a elegir siempre un zapato completamente plano. Lo ideal es buscar un zapato ergonómico, de la talla adecuada.

En caso de duda, un especialista en ortopedia puede decirte cuál es el tipo de zapato que más te conviene, tanto para las actividades normales como para hacer ejercicio.

Por último, pero no menos importante: exfóliate los pies y hazte una pedicura completa con regularidad. También aplícate crema humectante en los pies para mantener la piel bien hidratada y así evitar las grietas y la descamación.

  • Foot pronation is not associated with increased injury risk in novice runners wearing a neutral shoe: a 1-year prospective cohort study. British Journal of Medicine (2013) https://bjsm.bmj.com/content/early/2013/06/12/bjsports-2013-092202.full
  • Pronation in runners. Implications for injuries. Hintermann B, Nigg BM (September 1998).  Sports Med. 26 (3): 169–76. doi:10.2165/00007256-199826030-00003. PMID 9802173.