Hábitos que parecen saludables pero no lo son

Yamila Papa 4 octubre, 2014
La comida calentada en microondas puede provocar desequilibrios en nuestro sistema endocrino y, debido a las ondas acumuladas, también puede ser desencadenante de diferentes tipos de cáncer. Mejor opta por el horno tradicional

Algunas creencias populares llevan años en nuestra sociedad y también en la actualidad se han sumado algún que otro hábito que parece beneficioso para nuestra salud pero en realidad es culpa de la publicidad y el marketing. En este artículo podrás conocer los hábitos que parecen saludables pero no lo son para que los puedas modificar o eliminar de tu vida.

Mitos sobre los hábitos saludables en la alimentación

Las aguas saborizadas no son aconsejables

Cuando vamos a un restaurante, pensamos que somos más sanos al ordenar un agua saborizada en lugar de un refresco. Esto en parte es verdad, pero también es falso. Es que estas bebidas tienen azúcar, aditivos y otros ingredientes no tan buenos para nuestra salud. No hay nada mejor que el agua sin gas o bien zumos naturales, hechos por uno mismo.

zumos hepp

La granola engorda

Seguramente has consumido más de una vez una barra de granola pensando que era sana al contener granos, sin embargo, también contienen una buena dosis de azúcar y hasta chocolate. Son especiales para ofrecer al cuerpo una dosis instantánea de calorías, por eso la consumen los fisicoculturistas o deportistas de elite. Lo mismo ocurre con las barras de proteínas que venden en el gimnasio, por ejemplo. Mejor elige un snack saludable y casero, que te brinde proteínas, minerales y fibras.

Los suplementos vitamínicos no tienen efectos positivos

Se ha demostrado que consumir vitaminas en forma de medicamento no tiene efectos positivos en nuestro organismo, sobre todo cuando la ingesta se mantiene durante mucho tiempo. Existen relaciones muy estrechas entre estos suplementos y las enfermedades cardíacas y el cáncer. Además, no permiten al metabolismo aprovechar las vitaminas que provienen de los alimentos (donde realmente deberíamos aportarlos), es decir, de fuentes naturales.

Medicamentos para dejar la adicción al cigarrillo

La cerveza tiene muchas calorías

Muchos indican que empezaron a beber cerveza para dejar otras bebidas más “fuertes” y más calóricas, sin embargo, debido a sus ingredientes como ser la cebada y el alcohol, no son una buena combinación si estás haciendo dieta o quieres adelgazar. Y además, al tener una graduación alcohólica menor que las bebidas blancas y la capacidad de saciar la sed, nos hace beber más cantidad.

La grasa del pescado no es mala

A diferencia de lo que ocurre con la carne roja de vaca o de cerdo y mismo el pollo, el pescado tiene la propiedad de ofrecer un tipo de grasa saludable. Seguro has oído hablar de los ácidos grasos omega 3. No quites la grasa del salmón, por ejemplo, porque estarás perdiendo una gran cantidad de nutrientes que mejoran la capacidad intelectual y disminuyen el riesgo de padecer una enfermedad crónica.

Salmón

No te saltees las comidas

Muchos creen que dejar de desayunar o de almorzar es bueno en su plan de perder peso, sin embargo, esto es contraproducente por varias razones. En primer lugar, porque cuando “te toque” comer, tendrás más hambre y comerás con más desesperación y ansiedad, eso quiere decir, más cantidad y sin importar ingredientes. Y en segundo término porque el cuerpo tomará la grasa acumulada para sus tareas diarias. Pensarás que esto es bueno, pero no tanto, ya que es lo mismo que quieras hacer funcionar un coche con una cucharada de mantequilla.

No bebas agua embotellada (de plástico)

Ya has leído cientos de veces que es necesario beber dos litros de agua por día. Y después de tanto luchar contra eso, has decidido comprar una botella de agua y recargarla en la oficina. Este es un error muy frecuente. El agua que consumes en este recipiente estuvo en contacto con bacterias y virus de la botella, además, el plástico desprende ciertas sustancias que son tóxicas que se quedan en el agua. Como si fuera poco, se van pegando a las paredes de la botella hongos o moho. Mejor toma un vaso de vidrio y sírvete de un purificador, o bien, consigue una botella de vidrio.

Beber agua

No te saltees el postre

Si tienes muchas ganas de comer una porción de tarta de frutillas con crema, no te prives de ello. ¿Sabes por qué? Porque acumular los deseos de comer sólo hará que cuando tengas frente a ti una tarta quieras comer no una ni dos porciones… ¡sino la tarta entera! Es preferible que te quites la ansiedad por consumir algo en particular, siempre en una porción pequeña a morirte de ganas y desear ese platillo. También se puede aplicar a la comida salada.

No consumas refrescos light

Al igual que ocurre con las aguas saborizadas o los zumos del mercado, los refrescos dietéticos están repletos de ingredientes que no son buenos para tu salud, como es el caso del edulcorante. Los estudios revelan que estos productos pueden causar iguales o peores trastornos en tu cuerpo que si consumieras bebidas “regulares”. Opta siempre por una alternativa más saludable, como se dijo antes.

Bebidas gaseosas

No calientes en el microondas

Nadie puede negar que se trata de un invento que ha simplificado la vida de las amas de casa y de los solteros que no saben cocinar. Pero, ¿a qué precio? Las ondas de este electrodoméstico son realmente muy malas para tu salud, pudiendo producir cáncer o desequilibrios en tu sistema endócrino. Y ni que hablar cuando lo usas para calentar comida pre cocida y congelada que compras en el mercado. No calientes usando los paquetes originales de plástico tampoco. La mejor opción para evitar esto es usar el horno tradicional. Llevará más tiempo, pero no hay dudas de que es un alimento de calidad superior y para nada tóxico.

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