¿Qué hábitos sanos perjudican la perdida de peso?

Aunque estés llevando una vida saludable con hábitos sanos, hay algunos que pueden perjudicar a tu pérdida de peso y te explicamos cuáles son.

Hay ciertos hábitos sanos que pueden resultar contraproducentes a la hora de perder peso. Se piensa que cambiar a modos de vida más saludables, como mejorar la dieta, ir al gimnasio y dormir más te ayudarán a perder peso. Sin embargo, lo que funciona para mucha gente, no es lo más adecuado para todo el mundo.

Puede que tu intención sea la mejor, pero debes tener cuidado. A veces, sin querer puedes estar estropeando los esfuerzos por perder algo de peso. ¿Qué errores puedes estar cometiendo? 

1. Reducir drásticamente las porciones de comida

Conseguir que la cantidad que comes sea la correcta no debe suponer matarte de hambre. Si reduces mucho lo que pones en el plato, tu cuerpo tomará medidas y no ocurrirá nada bueno. Tus hormonas se volverán contra ti y entrarás en un estado continúo de hambre.

El resultado es que aparecerá la ansiedad y sentirás una la sensación de fracaso en tu plan. La solución es conseguir un equilibrio perfecto entre proteínas, vegetales y grasas saludables de 3 a 5 horas.

2. Apostar por los alimentos light

Refrescos light.

Apostar por alimentos light o reducidos en grasa no es sinónimo de ayuda a conseguir tus objetivos. Muchas veces estos productos incorporan más azúcares u otros aditivos que perjudican más a tus intenciones de perder peso que el producto ‘no light’.

Además, tu cuerpo necesita grasas, y si se las quitas todas, estamos en el problema de antes. La única grasa que debes quitar sí o sí es la “trans“, que suele estar en comidas procesadas, como la bollería, algunas galletas, patatas fritas, etc.

Prueba alimentos con grasas sanas como el salmón, las nueces o los aguacates. Este tipo de hábitos sanos pueden ser realmente contraproducentes para una dieta saludable.

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3. Recurrir a barritas y bebidas energéticas

Rellenar tu depósito de energía con barritas y bebidas deportivas solo es una buena idea si vas a hacer deporte después. La mayoría tienen muchísimas calorías y pueden incluso conseguir que el ejercicio que has realizado no valga para nada, en lo que a pérdida de peso se refiere.

Te recomendamos agua antes, durante y después de tus sesiones de ejercicio, así como consumir frutos secos para aumentar nuestras reservas de energía.

4. Hábitos sanos que no te harán perder peso: hacer un ejercicio cardio excesivo

Ejercicios de cardio.

Este es uno de los hábitos sanos peor integrados. No te obsesiones con hacer cardio todos los días. No conseguirás perder tanto peso como lo harías si combinases cardio con trabajo de fuerza.

Si consigues potenciar tus músculos, quemarás más calorías. Prueba a trabajar con ejercicios de alta intensidad tres días a la semana, alternándolo con trabajo de cardio durante un par de días más.

5. Abusar de edulcorantes artificiales

El azúcar añadido a las comidas es una mala idea. Sin embargo, la opción de comida con edulcorantes artificiales no es mejor.  Quizás a corto plazo te sirvan para perder peso, pero a largo plazo corres riesgo de padecer otros problemas de salud.

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6. Priorizar los alimentos sin gluten

Mujer con intolerancia al gluten.

Se ha puesto de moda consumir alimentos sin gluten para perder peso. Es un grave error. Salvo que seas celíaco, no deberías tomar esa decisión. A veces en su elaboración se utilizan ingredientes muy calóricos para mejorar el sabor. Si el objetivo es perder peso, este es uno de los hábitos sanos que no nos servirán de nada.

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En definitiva, hay que evitar estos hábitos sanos contraproducentes para mantener una dieta saludable y un estilo de vida adecuado y, a la vez, perder peso.

Las claves para una dieta saludable son medir bien las proporciones, combinar bien los alimentos y asegurarnos de que cada plato tenga las cantidades adecuadas de cada nutriente.

Esta es la forma más adecuada y sencilla para perder peso, además de la más efectiva. Así, no será necesario que recurramos a complicados métodos de autoengaño o a prácticas disparatadas para tratar de seguir una determinada dieta.

También debemos tener en cuenta los componentes de los productos que compramos, leer con cuidado las etiquetas e informarnos de su composición. Así seremos más conscientes de qué es lo que comemos sin pasarnos el día contando calorías o preguntándonos por qué no conseguimos los resultados que queremos.