¿Se puede hacer ejercicio cuando estamos resfriados?

Yamila Papa 20 marzo, 2015

Cuando nos sentimos enfermos no tenemos muchas ganas de hacer nada, solo quedarnos en la cama, dormir y poco más. Sin embargo, algunas teorías indican que, si nos movemos y transpiramos, más rápido nos curaremos. Entonces… ¿Se puede hacer ejercicio cuando estamos resfriados? Entérate en este artículo.

Todos nos enfermamos, algunos más y otros menos. Pero al menos has sufrido de un resfriado, fiebre o dolor de garganta en los últimos meses o años. Entonces, sabrás la sensación de debilidad completa, de la falta de voluntad hasta para levantarte de la cama. Solamente quieres dormir, beber algo caliente y volver a dormir.

Ejercitar o no ejercitar, esa es la cuestión

Por un lado, podría decirse que, al no tener ganas de movernos, estamos “exentos” de hacer deporte; sin embargo, esto también podría ser una excusa cuando hace mucho frío o mucho calor, llueve o hay problemas en el transporte. Por otra parte, tenemos que ser conscientes de que, si vamos al gimnasio y estamos enfermos, podemos contagiar a todos nuestros compañeros (lo mismo en el trabajo).

Remedios naturales para el resfriado

Quizás el primer día que caes en la cama tienes perdonado no hacer ejercicio, pero luego, los demás son el momento perfecto para expulsar de una buena vez esos gérmenes. ¿Por qué? Porque una de las maneras de eliminar la enfermedad es a través de la transpiración. ¿Y cómo transpiramos? Moviéndonos.

Además, esto te ayudará a mejorar tu sistema inmune, y evitará que te vuelvas a enfermar (o, al menos, en el corto plazo). Podrás decirle adiós a los resfriados, la tos, la gripe, la sinusitis, la amigdalitis, las infecciones en los oídos o el dolor de garganta. Cuando nuestras defensas se enfrentan a los ataques exteriores, luchan para que no penetren y hagan estragos.

No obstante, una vez que la bacteria o virus se ha instalado en el organismo, tenemos que eliminarlo de alguna manera. Si no quieres tomar antibióticos (porque no suelen tener muy buenos efectos inmediatos, por ejemplo, o porque estás buscando una manera más natural de curar una enfermedad), entonces un buen remedio casero es transpirar mucho.

¿Se debe hacer ejercicio cuando estamos enfermos?

Dejando de lado las explicaciones teóricas, es momento de hablar del ejercicio y, más precisamente, si es bueno para que podamos recuperar la salud. Antes que nada, es bueno saber que existe una diferencia muy grande entre entrenar y mover el esqueleto. No hace falta que se explique demasiado, pero a veces confundimos la palabra “ejercicio” con pasarnos horas en el gimnasio o correr una maratón. Y no es necesariamente así.
Remedios naturales para el resfriado
Una rutina de ejercicios completa, donde trabajas duro, transpiras y sientes después molestias en los músculos, despierta en el cuerpo una respuesta de estrés. Si estamos sanos, el organismo puede “hacerle frente” a esta tensión y adaptarse sin problemas. Esto va en aumento cuando hacemos más y más ejercicio, por ello se dice que tenemos más resistencia.

Todo lo contrario ocurre cuando estamos enfermos, porque el estrés del entrenamiento puede hacer que el sistema inmune no tenga la capacidad para manejar la situación. Entonces, no hay razón por la cual, si tenemos resfriado, fiebre, dolor de garganta, etc, tengamos que hacer 200 sentadillas y 200 abdominales, porque será contraproducente, aunque te haga transpirar.

Ahora bien, tampoco es bueno que te quedes todo el día en la cama, tapado hasta la cabeza y padeciendo (y molestando a todos los que te rodean). Los expertos recomiendan hacer actividades tranquilas y soportables, que no aumenten los niveles de estrés pero que, al mismo tiempo, te permitan eliminar la enfermedad a través de la transpiración.

Dentro de los ejercicios que podemos hacer cuando estamos enfermos se encuentran:

  • Caminar al aire libre (al menos, dar unas vueltas a la manzana).
  • Andar en bicicleta de paseo (no sirve tanto la bicicleta fija si la tenemos en casa)
Bici

  • Hacer jardinería (un excelente momento para dejar el jardín hermoso).
  • practicar taichi o yoga (son ejercicios de intensidad moderada que nos ayudan a equilibrar la mente y el cuerpo).

Todas estas actividades, está demostrado, sirven para aumentar la inmunidad. Lo bueno es que no son lo suficientemente intensas como para aumentar los niveles de estrés y generar problemas en el sistema inmune. Ayudarán a que te sientas mejor, con más vitalidad, a recuperarte más rápido de la enfermedad, a respirar aire puro, etc.

Los doctores recomiendan hacer deporte o ejercicio de baja intensidad y no los llamados “de cardio” cuando sufrimos una enfermedad como puede ser el resfriado o el catarro. Son actividades muy beneficiosas, sobre todo las que se realizan al aire libre.

Si estás llevando a cabo una rutina muy intensa y te enfermas, entonces, lo mejor es que la suspendas hasta que te sientas mejor. Sin embargo, como estarás haciendo diferentes movimientos, no perderás “el ritmo”.

¿Cómo saber cuándo un ejercicio tiene la intensidad suficiente para practicarlo cuando estás enfermo? Todo depende de tu cuerpo. Escucha las señales que te ofrece, cuánto esfuerzo tienes que hacer, qué fuerzas tienes en cada momento, etc.
Ejercicio-matinal
Un ejercicio de intensidad baja a moderada hará que te sientas con energía y con las baterías recargadas. Por el contrario, un ejercicio de intensidad alta será muy fuerte para tu cuerpo adolorido y no solo te costará más cumplir con él, sino que, además, el resultado será desastroso. Realmente “quedarás de cama”.

Entonces, recuerda que la actividad física tiene un efecto directo en el sistema inmune. Y la próxima vez que te enfermes, no te quedes acostado, haz algún movimiento que te permita expulsar el virus sin afectar tus defensas.

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