¿Qué hago si mi hijo ha bebido lejía?

14 mayo, 2018
Impedir que se produzcan accidentes por la ingestión de productos como lejía o similares depende de la prevención. Si ocurre, actuar con rapidez y precisión, será lo mejor para tu hijo.

Si tu hijo ha bebido lejía, estarás corriendo hacia el servicio de urgencias más cercano a tu hogar, en vez de leyendo este artículo. Y  eso efectivamente es lo que hay que hacer.

Si no es tu caso, como esperamos, el objetivo de esta entrega es analizar las medidas preventivas que hay que tomar para que esto no ocurra y prepararte mentalmente sobre cómo actuar en el caso de que tu hijo sufra una intoxicación de este tipo. Madre o padre prevenidos, valen por dos. La invitación es a seguir leyendo.

¿Por qué ocurren estas intoxicaciones?

La ingesta de productos como lejía u otros productos de limpieza tiene serias consecuencias. La intoxicación no solo ocurre por las vías digestivas, sino que también puede ocurrir por respirar los gases que emanan estos productos o por contacto dérmico.

Limpiadores cáusticos.

La intoxicación con productos cáusticos amerita acudir a los servicios de urgencias. Lejía, cloro, limpiadores en general, productos cosméticos o de higiene personal, son productos cáusticos.

Se les llama así porque son compuestos químicos capaces de producir lesiones severas sobre los tejidos, similares a las que produce el calor directo sobre el tejido.

Generalmente, si un niño ha bebido lejía o producto similar es un accidente. Si tu hijo es adolescente o ya es adulto, la ingesta de estos productos estará asociada a un intento de suicidio, con lo cual las medidas a seguir serán evidentemente de otra índole y más urgentes.

¿Cómo prevenir estas intoxicaciones?

Cuando un niño ingiere estos productos químicos, lo más frecuente es que su contenido fue cambiado de recipiente. Los adultos cambian el producto a un envase de jugo o de bebida gaseosa y el envase, por un descuido, queda al alcance del niño.

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Un niño pequeño identifica el envase, lo asocia con la bebida que suele contener, y prueba su contenido. La seguridad en el hogar depende de las medidas preventivas que se puedan tomar para evitar este tipo de accidente:

  • Evita dejar productos cáusticos (como lejía, cloro, detergentes, champú) al alcance de los niños.
  • Evita que el niño pueda reconocer el envase como contenedor de algo comestible. Si conservas estos productos en el envase original, puedes leer las recomendaciones del fabricante en caso de ser ingerido.
  • Limita el uso de productos cáusticos en los espacios que frecuentan bebés y niños, ya que la intoxicación también se puede dar por las vías respiratorias o través de la piel.
  • Para garantizar la higiene y limpieza de tu hogar, es muy recomendable utilizar vinagre blanco. Es un potente bactericida que no genera ningún tipo de gas tóxico ni daña la piel, aun si hay un contacto directo.
Niño intoxicado por beber lejía.

¿Qué hacer si tu hijo ha bebido lejía?

Lo primero es conservar la calma. La desesperación en vez de ayudar puede agravar las lesiones. Tu hijo necesita que actúes con precisión. Los primeros auxilios fundamentales son:

  • Jamás induzca el vómito, porque causarías una doble lesión: al entrar el producto y luego al devolverse por el esófago.
  • Tampoco debes darle nada de beber, ni agua ni leche ni clara de huevos. Nada. No hay soluciones caseras para atender estos casos.
  • Comunícate con el servicio de emergencia de tu comunidad.
  • Traslada a tu hijo al centro de urgencias más cercano a la mayor brevedad posible.
  • Si puedes llevar el producto que ingirió, mucho mejor.

Si tu hijo es un niño, lo más probable es que ya haya bebido una cantidad muy pequeña. El sabor es muy desagradable, ya que los fabricantes suelen incorporar sustancias para amargar el sabor y precisamente evitar que sean ingeridos por error.

Si tu hijo es adolescente y ha bebido lejía u otras sustancias similares, es muy probable que haya consumido una cantidad significativa si pretendía atentar contra si mismo. Mientras más rápido acudas al centro hospitalario, tendrás mayores probabilidades de salvar su vida.

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Síntomas de ingerir productos cáusticos

Síntomas de haber ingerido lejía.

Si tienes un niño pequeño y no logras precisar si ha bebido lejía o productos similares, debes estar atento a la aparición de los siguientes síntomas:

  • Molestias inmediatas en boca y garganta
  • Dificultad para tragar y ronquera
  • Nauseas y vómitos, puede haber o no presencia de sangre
  • Dificultad para respirar y sonidos agudos al inspirar
  • Dolor en el pecho
  • Si tu hijo entra en estado de shock (confusión mental, pierde la conciencia, transpira, está pálido, tiene manos y pies fríos), hay que actuar con suma rapidez

Recuerda: la recomendación fundamental es acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano. En los casos en que la ingesta de la sustancia sea intencionada, por supuesto, después de superada la emergencia médica, hay que buscar ayuda psicológica.

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