Receta de Helado de banana casero: delicioso y saludable

Según los ingredientes que incluyamos conseguiremos una receta más o menos calórica, por lo que es fundamental que añadamos sobre todo productos naturales para minimizar las grasas

Seguir hábitos de alimentación saludables no tiene que convertirse en una especia de tortura. Es un error muy común asumir que una dieta saludable carece de comidas y postres ricos y capaces de deleitar nuestro paladar.

Porque creemos que es posible comer de manera rica y saludable, en Mejor con salud te traemos consejos y recetas para que te ayuden a satisfacer esas necesidades; por eso, en esta oportunidad te traemos la receta de helado de banana casero. Encuentra cómo prepararlo a continuación.

Se trata de un postre sumamente fácil de preparar, lo puedes hacer de manera rápida cuando tengas un poco de tiempo libre y dejarlo enfriar para usarlo después en el almuerzo o la cena. Además, se trata de una manera muy especial de aprovechar los ricos nutrientes de la banana (o plátano, como es llamada en algunos países) que, entre otros nutrientes, aporta potasio, fibra y carbohidratos.

Hay diferentes versiones de preparar esta receta, algunas de las cuales incluyen ingredientes que pueden aumentar significativamente el número final de calorías, por lo que la intención de hacer un postre de bajo contenido calórico puede verse perjudicada. Por ello, te queremos presentar la versión más natural posible de la receta.

Ingredientes de la receta de helado de banana

Todo lo que necesitas para preparar el helado de banana casero es:

  • 4 bananas
  • Leche descremada, la que sea necesaria
  • 1 cucharadita de vainilla
  • Almendras o nueces molidas

Preparación del helado de banana casero

Pela y corta las bananas en rodajas pequeñas. Colócalas en un recipiente y ponlas en el congelador. Cuando ya estén congeladas, saca las bananas del congelador y colócalas en una licuadora o procesador de alimentos. Licúa las bananas y agrégales la leche poco a poco, haciendo pausas para alcanzar la consistencia adecuada, de manera que quede bien para poder servirla en dulceras o tazones individuales y comerla con una cuchara pequeña.

Así, no debe quedar ni muy duro ni muy aguado. Antes de llegar al punto ideal, agrega la vainilla y licúa por última vez. Sirve el helado en recipientes individuales y rocía las almendras o nueves molidas.

¡Disfruta!

Imagen cortesía de K. van Santen.

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