¿Qué es un hematoma subdural?¿Por qué se produce?

Raquel Lemos 27 mayo, 2018
Un hematoma subdural suele pasar desapercibido debido a que se produce entre la superficie del cerebro y su cubierta externa. Hoy descubriremos cuáles son las causas que provocan su aparición.

Un hematoma subdural es una acumulación de sangre entre la superficie del cerebro y su cubierta externa conocida por el nombre de duramadre. Su aparición puede provocar diferentes complicaciones que si no son atendidas pueden llevar a la muerte.

Para detectar un hematoma subdural se necesita realizar una tomografía o una resonancia magnética. Sin embargo, prestar atención a algunos síntomas determinados también nos puede alertar de su presencia:

  • Lenguaje confuso e imposibilidad para pronunciar bien las palabras.
  • Problemas con el equilibrio y dificultades para andar.
  • Dolor de cabeza que cursa con náuseas y vómitos.
  • Convulsiones o pérdida de conocimiento.
  • Debilidad o entumecimiento de las extremidades.

Ante cualquiera de estos síntomas es prudente que vayamos al médico o urgencias. Un hematoma subdural es una situación de emergencia que debe atenderse lo antes posible.

Las causas de un hematoma subdural

Hemos visto ya los síntomas que alertan de la presencia de un hematoma subdural. Sin embargo, a continuación vamos a atender a las posibles causas que pueden provocarlo.

Traumatismo craneal grave

Una de las causas principales es un traumatismo craneal grave. Debido a un accidente de tráfico, una agresión física, una caída en la que nos hemos golpeado la cabeza o un incidente laboral, podemos habernos hecho mucho más daño del que pensábamos.

Hematoma subdural

Los hematomas subdurales producidos por estas circunstancias pueden desaparecer de manera espontánea. Sin embargo, aquellos que no lo hacen no manifestarán ningún síntoma hasta semanas más tarde. Las personas mayores que se caen con frecuencia tienen más riesgo de sufrir un hematoma subdural. La reiteración de las caídas puede provocar un traumatismo craneal repetitivo con graves consecuencias.

Medicamentos anticoagulantes

Algunos medicamentos anticoagulantes, como la heparina o la warfarina, pueden favorecer a la aparición de un hematoma subdural. Estos fármacos están destinados a prevenir la formación de coágulos.

Si un individuo toma estos medicamentos y sufre una caída, los riesgos de sufrir un hematoma se incrementan. El motivo está en que tras el golpe y la rotura venosa que este desencadenará, la sangre no se va a detener. Por lo tanto, se acumulará en el espacio subdural aumentando su tamaño rápidamente.

El envejecimiento

Las personas de mayor edad no solo tienen riesgos de sufrir un hematoma subdural debido a las caídas. Existe otro motivo por el que son más susceptibles.

Debido al envejecimiento el cerebro se encoge provocando que este tire de la duramadre atrayéndola hacia sí. Esto hace que los vasos sanguíneos se estiren, de manera que se vuelven más frágiles y propensos a sufrir un posible desgarro.

química cerebral

Enfermedades

Determinadas enfermedades como el cáncer o la enfermedad del hígado pueden debilitar los vasos sanguíneos. Esto los hace mucho más vulnerables a sufrir un hematoma subdural en caso de accidente, caída o golpe.

Si nos hemos sentido identificados con algunas de las causas mencionadas y tenemos náuseas, dolor de cabeza, desvanecimientos o problemas de equilibrio, sería recomendable visitar al médico. De esta manera, descartaríamos un posible hematoma subdural.

Los hematomas subdurales en niños

En el caso de que un niño tenga un hematoma subdural y los progenitores se muestren nerviosos o incoherentes en su discurso, inmediatamente hay que sospechar de posible abuso infantil.

Los golpes reiterados a los niños pueden provocar, con el tiempo, un hematoma de este tipo. Por eso, los médicos siempre investigarán y analizarán la situación para descartar cualquier posible sospecha de abuso.

En el caso de que no exista ningún indicio de maltrato dentro del hogar se intentará descubrir si el niño es víctima de bullying o ha participado en alguna pelea recientemente. Una caída o un golpe con algún tipo de instrumento pueden causar un hematoma subdural.

A pesar de esto, tenemos que tener en cuenta que los niños suelen caerse con asiduidad y darse bastantes golpes cuando juegan. Por lo tanto, una vez hemos descartado todas las opciones anteriores, podremos darnos cuenta y verificar que el hematoma es producto de una circunstancia ajena a cualquier tipo de abuso.

Recordemos que ante cualquier mínima sospecha de que podemos tener un hematoma subdural debemos pedir ayuda lo antes posible. En caso de no hacerlo, la presión en el cerebro aumentará de tal manera que provocará que entremos en coma. En los casos más graves, puede llegar a ocasionarnos la muerte.

Bibliografía

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