Hernia inguinal

La hernia inguinal es una de las patologías más frecuentes en nuestro medio. Además, su cirugía es la intervención más realizada en los servicios de Cirugía General

¿Qué es una hernia inguinal?

En general, una hernia es una protuberancia que puede encontrarse tanto en la zona del abdomen como en la ingle. Una hernia se produce porque hay una debilidad o agujero en la pared abdominal. En resumen, una hernia es consecuencia de una irregularidad interna en nuestro cuerpo que se manifiesta en forma de protuberancia.

Ahora bien, se denomina ”hernia inguinal” a la salida de un asa intestinal –del yeyuno o íleon– a través del conducto inguinal. Las hernias inguinales pueden ser congénitas –heredadas– o adquiridas. Por ejemplo, las hernias de este tipo en un niño de corta edad pueden ser congénitas mientras que una hernia inguinal en un adulto mayor puede ser adquirida.

  • Las hernias congénitas aparecen hasta en un 30% de los recién nacidos y suponen una urgencia quirúrgica. En estos casos, suelen encontrarse en relación con la aparición de alguna anomalía durante el desarrollo embrionario.

El 50% de los casos de recidiva se debe a una infección.

  • Las hernias adquiridas afectan típicamente a los adultos. En la mayoría de los casos suelen ser consecuencia de un aumento de la presión intraabdominal:
    • Embarazo
    • Profesiones que obliguen a levantar grandes pesos o tensar la musculatura abdominal.
    • Enfermedades como la EPOC
    • Prostatismo (esfuerzo que se realiza al orinar)
EL esfuerzo puede causar hernia inguinal

Además, la hernia puede ser encapsulada o no encapsulada.

  • Las hernias no encapsuladas tienen aspecto de tumoración que bien se manifiesta, o bien aumenta de tamaño con los esfuerzos. Así, la tos o la bipedestación hacen que su tamaño aumente, mientras que el decúbito (tumbado), hace que se reduzca.
  • Cuando la hernia está encapsulada no puede reducirse manualmente.

¿Por qué aparecen en esta localización?

Todos los tipos de hernias se encuentran en relación con zonas de “debilidad anatómica”. Es decir, zonas en las que las paredes anatómicas son más débiles. Esto es lo que le ocurre a la pared abdominal anterior, mucho más débil que la pared posterior.

Otras hernias de la pared abdominal

Otras hernias de la pared abdominal

Epidemiología de la hernia inguinal

  • Son una de las patologías quirúrgicas más frecuentes. Se estima que 1 de cada 30 adultos la padecerá en algún momento de su vida.
  • La intervención quirúrgica de la hernia supone un 15% del total de las realizadas en Cirugía General. Esto la convierte en la cirugía más frecuente de este servicio.
  • La hernia inguinal y la hernia femoral (crural) son los dos tipos de hernia más frecuentes. La hernia inguinal afecta más a los varones, mientras que la crural es típica de las mujeres.
  • Las hernias son la segunda causa más frecuente de obstrucción intestinal de origen mecánico.
  • La recidiva es relativamente frecuente, y en la mitad de los casos se relaciona con una infección.

Clasificación de las hernias inguinales

La clasificación de la hernia inguinal se realiza en función de la relación que establece el asa intestinal con los elementos que viajan a través del conducto inguinal. Así, se clasifican en:

Hernia inguinal directa

El asa intestinal atraviesa el suelo del canal inguinal, a nivel del triángulo de Hesselbach. Se trata de una región delimitada por la fascia transversal y por fibras aponeuróticas del músculo transverso del abdomen.

El contenido desciende medial a la arteria epigástrica y no atraviesa el orificio profundo del conducto inguinal. Además, se localiza detrás del músculo cremáster, no incluída en sus fibras.

Es un tipo de hernia frecuente en personas de edad avanzada.

Cirugía de hernia inguinal, hemioplasia

Hernia inguinal indirecta (u oblicua externa)

Este tipo de hernia es el más frecuente, tanto en varones como en mujeres. El contenido sale de la cavidad abdominal a través del orificio inguinal profundo.

En este caso, el asa intestinal es lateral a la arteria epigástrica y al ligamento de Hesselbach. Acompaña a las estructuras del cordón inguinal por dentro del músculo cremáster.

En algunos varones el asa intestinal puede llegar a introducirse en el testículo, denominándose hernia inguinoescrotal.

Síntomas

Generalmente, las hernias inguinales producen síntomas leves a menos que se compliquen con una estrangulación o una incarceración.

En la mayoría de los casos los pacientes se levantan econtrándose bien. Es a lo largo del día cuando comienzan a notar las molestias, en relación con esfuerzos, tos… Muchos de los pacientes reducen por sí mismos la hernia.

Complicaciones

  • Incarceración: en estos casos la tumoración queda “atrapada”. No puede reducirse ni de manera espontánea, ni manualmente, pero no hay compromiso vascular. (El asa intestinal está irrigada correctamente)
  • Estrangulación: en este caso se compromete el riego del asa herniada. Se trata de una urgencia quirúrgica, el intestino resiste poco los periodos de isquemia, apareciendo riesgo de necrosis.

Cuando una hernia se complica la reducción es imposible en ambos casos. Además, el dolor suele ser muy intenso y puede llegar a aparecer fiebre.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante una simple exploración física, junto con la historia clínica. De hecho, en muchos casos el propio paciente acude ya sabiendo que tiene una hernia. Aún así, en todos los pacientes con dolor abdominal es importante realizar una inspección de las ingles.

De cara al diagnóstico diferencial, es importante realizarlo con otras causas de abdomen agudo.

Tratamiento

Objetivos del tratamiento

La reparación quirúrgica de una hernia se basa en:

  • Reintroducir el contenido intestinal en la cavidad abdominal, a ser posible sin abrir el peritoneo.
  • Identificar los bordes aponeuróticos.
  • Cerrar el defecto que ha provocado la hernia.

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico de la hernia inguinal puede realizarse bien mediante cirugía abierta, bien mediante laparoscopia.

Las técnicas de cirugía abierta más empleadas actualmente son la hemiorrafia y la hemioplastia.

  • La hemiorrafia. Se trata de una reparación anatómica. Es decir, en esta técnica se emplean los propios tejidos del paciente para la reparación de la hernia.
  • La hemioplastia. Es una reparación protésica. Tras reintroducir el material intestinal de nuevo en la cavidad abdominal, se coloca una malla sintética que refuerza su pared. Actualmente, esta es la técnica de elección debido a su alta tasa de éxito.
Materiales de las mallas para cirugía de hernia inguinal. Ventajas e inconvenientes de cada uno

La cirugía mínimamente invasiva de la hernia inguinal ofrece tanto ventajas como inconvenientes frente a las técnicas tradicionales.

Por un lado, reduce el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación y permite un resultado más estético.

La hernia inguinal se trata con cirugía minimamente invasiva

Por otro lado, hay un mayor índice de complicaciones, tanto intraoperatorias, como extraoperatorias. Además, aumenta el índice de recurrencia, tiene un coste mayor y los resultados a largo plazo desconocidos.

Debido a ello, sigue siendo un proceso controvertido, con un gran número de seguidores, pero también de detractores.

Recidiva

Se define como la aparición de una hernia en la misma zona de reparación. Según la forma de presentación pueden ser inmediatas o tardías.

En otras palabras, una recidiva una reaparición de una infección o una enfermedad después de haberse logrado erradicar ”aparentemente”.

La intervención quirúrgica de la hernia supone un 15% del total de las realizadas en Cirugía General. Esto la convierte en la cirugía más frecuente de este servicio.

La recidiva depende de una serie de factores, unos derivados del paciente y los otros, del cirujano.

Los dependientes del paciente son

  • Edad
  • Tipo de hernia
  • Existencia de enfermedades concomitantes

Los dependientes del cirujano son:

  • La inexperiencia
  • Una mala técnica
  • Una indicación inadecuada
María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

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