Hidroterapia para bebés: descubre sus ventajas

Daniela Castro · 17 julio, 2018
La hidroterapia es un método que permite ejercitar a los bebés bajo el agua para desarrollar sus habilidades físicas, sociales y cognitivas. Además, se recomienda para fomentar la independencia de los niños.

La hidroterapia para bebés es uno de los recursos que más está llamando la atención para apoyar su proceso de desarrollo. Aunque algunos padres temen que los pequeños entren en contacto con el agua desde tan temprano, en realidad es una práctica con múltiples beneficios.

En los primeros meses de vida los niños tienen más facilidades para adaptarse al agua, ya que vienen de estar en un entorno líquido en el vientre materno. Además, no tienen los temores que adquieren en años posteriores, pues la estimulación fortalece su autoconfianza.

¿Por qué se ha vuelto tan popular esta herramienta? ¿Cuáles son sus ventajas? Sabemos que muchos padres aún no la conocen. Por eso, a continuación queremos contar en detalle de qué se trata y cómo incide en el fortalecimiento de las habilidades de los bebés.

¿Qué es la hidroterapia para bebés?

Algunos padres confunden la hidroterapia para bebés con clases de natación y es un error. Aunque el menor entra en contacto directo con el agua, no es un entrenamiento para que aprenda a nadar. Más bien, es una técnica con la cual logra desenvolverse mejor en un entorno acuático.

Lo curioso de estas actividades es que son útiles para apoyar el desarrollo físico, psicomotor y social de los bebés. Además, impide que desarrollen miedo al agua en el futuro, pues se adaptan con facilidad y aprenden a relacionarlo con la diversión.

Entre otras cosas, es adecuada para promover un vínculo de amor y confianza entre padres e hijos, ya que es una experiencia que ambos pueden disfrutar juntos.

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¿Cuándo se puede iniciar la hidroterapia para bebés?

Una de las características de la hidroterapia para bebés es que se puede llevar a cabo con recién nacidos y hasta los cuatro años. No obstante, no se recomienda su aplicación en menores de cuatro meses, ya que a esa edad aún no han fortalecido sus funciones inmunitarias.

Por lo tanto, iniciarla a las seis semanas o antes aumenta la susceptibilidad a infecciones o enfermedades. En cambio, de los cuatro meses en adelante ya empieza a tener capacidad para disfrutar con total plenitud esta actividad.

Se considera que es lúdica hasta los cuatro años, ya que hasta esa edad los niños no desarrollan las habilidades necesarias para valerse por sí mismo en el agua. Por consiguiente, es primordial que en todo momento estén acompañados por un adulto que pueda supervisar y evitar los peligros.

Ventajas de la hidroterapia para bebés

Los ejercicios que se realizan en el agua siempre son beneficiosos para la salud humana. Por eso, la hidroterapia para bebés se posiciona como una de las mejores herramientas para apoyar la formación física y mental de los pequeñines. ¿Qué ventajas ofrece?

Apoya el desarrollo físico

Por tratarse de una actividad física, los bebés desarrollan de forma temprana los músculos del cuerpo y varias habilidades físicas. Además, se nota una evolución significativa de su capacidad psicomotora al momento de coordinar sus movimientos.

Favorece la socialización

Es muy importante que los bebés aprendan a adaptarse a entornos sociales desde que son muy pequeños. Lo bueno de la hidroterapia es que facilita su socialización, ya que deben compartir la piscina con otros niños y personas mayores.

Buena para el desarrollo cerebral

La práctica de hidroterapia para bebés ayuda al desarrollo de la sensibilidad y creatividad. Esto se debe a que ayuda al niño a ser más observador con el mundo que lo rodea, lo cual fortalece la parte del cerebro que se encarga del aspecto creativo y artístico.

Promueve la relajación

Uno de los beneficios más destacables de este recurso es que promueve la relajación de los pequeños. Ellos se sienten muy cómodos en el agua y allí consiguen liberar la tensión nerviosa o estrés.

Desarrolla la capacidad pulmonar

El contacto directo con el agua tiene beneficios sobre la capacidad pulmonar de los bebés. Esto se produce por la presión que el agua ejerce sobre su caja torácica, aumentando su resistencia respiratoria. A su vez, ayuda a eliminar la mucosidad y aumenta las defensas.

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Impulsa el sentido de supervivencia

Como lo mencionados, estar en un entorno acuático permite fomentar la autoconfianza del bebé para que pueda superar sus miedos. Además, esto le enseña a defenderse en el entorno, ayudándole a hacer lo necesario para lograr sus objetivos.

Promueve la recreación y la diversión

La hidroterapia para bebés es una excusa perfecta para que los niños aprendan a relacionar el agua con la diversión. Tanto padres como hijos pueden compartir y vivir experiencias gratas, ya que hay decenas de actividades para disfrutar el agua.

En resumen, la hidroterapia agrupa actividades interesantes para fomentar el desarrollo integral de los bebés hasta sus cuatro años. Además, es ideal para fortalecer el vínculo familiar y la autoestima. ¡Disfrútala con tu hijo!