Hígado graso: combátelo con 5 remedios con alcachofa

Al combinar las propiedades de la alcachofa con las de otros ingredientes conseguimos optimizar el trabajo hepático y depurar este órgano para evitar complicaciones en su funcionamiento

El hígado graso es un trastorno que se caracteriza por una acumulación de triglicéridos, una inflamación de las células y diferentes grasos de fibrosis en este órgano. Se pueden presentar algunos síntomas, aunque la persona también podría sufrirlo sin darse cuenta.

En este artículo compartimos 5 remedios naturales y efectivos a base de alcachofa para combatir esta afección. Con esta hortaliza y otros ingredientes medicinales podremos prevenir y tratar este trastorno hepático y mejorar nuestra salud en general. ¡Pruébalos!

Alcachofa para el hígado graso

La alcachofa (Cynara scolymus) es una hortaliza muy beneficiosa para la salud que nos puede aportar muchas beneficios:

  • Protege la función del hígado y regenera las células hepáticas.
  • Potencia la bilis.
  • Reduce los lípidos.
  • Tiene un alto poder antioxidante que previene el envejecimiento.
  • Reduce los niveles altos de colesterol.
  • Previene las enfermedades cardiovasculares.
  • Mejora la función intestinal.
  • Combate la retención de líquidos.
  • Reduce los niveles de azúcar en sangre y previene la resistencia a la insulina.

Remedios con alcachofa

1. Caldo de alcachofa y cúrcuma

Los caldos son platos muy depurativos que nos aportan muchos nutrientes y pocas calorías. Además, los podemos tomar durante todo el año. En este caso, proponemos combinar la alcachofa con un toque de cúrcuma. Esta especia es muy beneficiosa para el hígado y destaca por sus virtudes antiinflamatorias.

Ingredientes

  • 2 alcachofas
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (4 g)
  • 2 vasos de agua (400 ml)
  • Sal marina (al gusto)

Preparación y consumo

  • Cocer las alcachofas y la cúrcuma durante 30 minutos.
  • Añadirle sal marina al gusto.
  • Tomar media hora antes de las comidas, a modo de entrante.

2. Alcachofas asadas con limón

Los amantes de la alcachofa disfrutarán más de su sabor y sus beneficios si asan esta hortaliza al horno o a la brasa. Se pueden envolver en papel de aluminio y cocinar durante, por lo menos, 40 minutos. Debe ser el tiempo suficiente para que el corazón esté bien tierno.

Para darles un toque de sabor y potenciar todavía más su poder depurativo para tratar el hígado graso, proponemos aliñarlas con jugo de limón, pimienta negra, aceite de oliva y sal marina.

El resultado es delicioso y puede ser un primer plato o una guarnición.

alcachofas para el hígado graso

3. Ensalada fría de alcachofas, rábanos y remolacha

Si queremos un remedio que, al mismo tiempo, sea un plato fresco para los días calurosos, recomendamos consumir la alcachofa en ensalada. La podemos combinar con dos ingredientes medicinales que nos ayudarán a combatir el hígado graso:

  • Rábano: El rábano, amargo y picante, mejora la función del hígado y favorece la producción de bilis. También es rico en vitamina C. Además, podemos consumir también sus hojas, con grandes virtudes curativas y desintoxicantes.
  • Remolacha: La remolacha nos ayuda a tratar el hígado graso y otras enfermedades hepáticas gracias a su contenido en antioxidantes. Además, también es beneficiosa porque evita la oxidación de las grasas.

4. Infusión de alcachofera y romero

Una manera sencilla de tomar un remedio de alcachofa consiste en preparar una infusión medicinal con las hojas y los tallos. De este modo, reservamos el corazón para cocinarlo y aprovechamos todas las partes de la planta. No obstante, debemos destacar que su sabor será muy amargo.

Además, podemos combinarla con romero. Gracias a su contenido en ácido ursólico, esta planta medicinal protege la función hepática, reduce la inflamación, mejora la fluidez de la sangre y reduce el colesterol.

 

Infusión de alcachofa para el hígado graso

5. Suplemento de alcachofa y cardo mariano

Si queremos una opción cómoda y rápida para tomar un remedio de alcachofa para el hígado graso, podemos adquirir un suplemento específico. Las cápsulas o comprimidos de alcachofa se suelen vender para facilitar la digestión de las grasas y comidas copiosas en general. No obstante, también podemos encontrar algunos suplementos más potentes que combinan otras plantas medicinales.

El cardo mariano es otro gran remedio para las enfermedades hepáticas, gracias a su capacidad regeneradora. También podemos aprovechar los beneficios de la cúrcuma, el boldo o el diente de león. Además, la vitamina B7 (colina), ayuda a que la grasa no se acumule ni se deposite en el hígado.

Si vamos a tomar un suplemento deberíamos hacerlo bajo la supervisión de un médico o naturópata. Es importante tener en cuenta que algunos remedios naturales interfieren con determinados medicamentos o que no se deben tomar durante largas temporadas sin hacer descansos.