Hija única 4 problemas a los que se enfrenta

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Bernardo Peña
5 julio, 2019
En ocasiones, la sobreprotección de los padres y otros comportamientos negativos respecto a su crianza puede afectar el desarrollo de estos niños de manera directa y crear conflictos en su personalidad.

Una hija o un hijo único se convierte en el centro de atención del hogar. En ocasiones, la sobreprotección de los padres y otros comportamientos negativos respecto a su crianza puede afectar el desarrollo de estos niños de manera directa y crear conflictos en su personalidad. En este artículo encontrarás 4 problemas a los que se enfrenta un hijo o una hija única.

Problemas a los que se enfrenta un hijo o una hija única

1. Dificultad para relacionarse

Los hijos únicos no tienen hermanos o hermanas con quien compartir en el recreo. La atención que reciben en casa y el hábito de  centrarse en sus propias necesidades, puede causar dificultades a la hora de empatizar con otros niños. El mejor ejemplo, es cuando asisten por primera vez al colegio y se encuentra en un ambiente donde cada cual juega su papel. Es usual que su reacción inicial sea de rechazo.

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2. Manejo de conflictos

Madre con su hija tratando su ansiedad por separación

Los problemas forman parte de la vida diaria. Sin embargo, se plantea que durante la niñez desarrollamos nuestras habilidades para la resolución de conflictos. Al no tener hermanos, con quien pelear y al poseer padres que constantemente se encargan de sus problemas, un hijo o una hija única pueden crecer con impedimentos para manejar situaciones y conflictos. Es posible que exista cierta tendencia al derrotismo ya que no han tenido que luchar por lo que quieren.

3. El egoísmo

La mayoría de los niños hasta la edad de 10 o 12 años siente que es el centro del mundo. Sin embargo, las hijas e hijos que tienen hermanos tienen que aprender a compartir.

Un pensamiento usual en los hijos únicos es que tienen el derecho de obtener todo sin pensar en los demás, ya que todos los recursos económicos de los padres son utilizados generalmente para satisfacer sus necesidades.  Pero esta creencia depende mucho de la forma en que sean criados.

4. Presión excesiva

Sin importar la edad, los padres ponen todas sus esperanzas en sus hijos. En el caso de padres frustrados o demasiado exigentes, esto puede conllevar a que se genere  demasiada presión sobre la niña o el niño, sobre todo si son hijos únicos. Así, intentarán todo para hacer realidad los sueños de sus progenitores.

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Soluciones:

Conexión entre madre e hija.

·         Dale cierto nivel de responsabilidad a tu hijo o hija. Enséñale a ayudarte en el hogar, recoger su cuarto, cuidar a su mascota, de esta manera aprenderá a utilizar su tiempo, a valorarte y a cuidar lo que tiene.

·         Tu niño/a necesita independencia y amor al mismo tiempo. Precisa de ti pero también debes darle su espacio para que cometa los pequeños errores que van a formar su experiencia.

·         Todo niño siente que es el centro del mundo, pero es nuestro deber enseñarle diferente. Puedes ayudarlo a hacer amigos inscribiéndolo en grupos de actividades que le gusten o incitándolo a desarrollar círculos de estudio en casa.

·         Tus hijos tienen derecho a ser quienes deseen ser y tu papel es aconsejarlos y guiarlos para que sean personas de bien, realizadas y felices. ¡Tú puedes!

En conclusión, es fundamental que los hijos únicos aprendan a ser muy responsables, a empatizar, a compartir con los demás. Por sí solos, estos medios dificultan la aparición del egoísmo.

El valor de compartir y ponerse en el lugar de los demás es fundamental en la sociedad. Una sociedad cada vez más tolerante y abierta, basada en el respeto a los demás y en el intercambio.