Hija única 4 problemas a los que se enfrenta

14 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña
En ocasiones, la excesiva atención por parte de los padres y otros comportamientos respecto a la crianza de un hijo único puede afectar el desarrollo de la personalidad de estos niños.
 

Una hija o un hijo único se convierte en el centro de atención del hogar. En ocasiones, la sobreprotección de los padres y otros comportamientos negativos respecto a su crianza puede afectar el desarrollo de estos niños de manera directa y crear conflictos en su personalidad. A continuación encontrarás 4 problemas a los que se puede enfrentar un hijo o una hija única.

Problemas a los que se enfrenta un hijo o una hija única

1. Dificultad para relacionarse

Los hijos únicos no tienen hermanos o hermanas con quienes compartir los ratos libres. Siempre se ha dicho que la atención que reciben en casa y el hábito de centrarse en sus propias necesidades, puede causar dificultades a la hora de empatizar con otros niños.

El mejor ejemplo es cuando asisten por primera vez al colegio y se encuentra en un ambiente en el que cada cual juega su papel. Es usual que su reacción inicial sea de rechazo.

Sin embargo, todavía hay mucha controversia al respecto debido a muchos estudios afirman que así es, mientras otros lo desmienten, por lo que son necesarias más investigaciones al respecto, ya que, dependiendo de la muestra a estudiar, los datos coinciden con una postura u otra, como señala este trabajo llevado a cabo por investigadores de la Universidad Pontifica de Comillas, Madrid.

 

2. Manejo de conflictos

Madre con su hija tratando su ansiedad por separación

Los problemas forman parte de la vida diaria. Sin embargo, se plantea que, durante la niñez, desarrollamos nuestras habilidades para la resolución de conflictos.

Al no tener hermanos con quienes pelear, y al poseer padres que constantemente se encargan de sus problemas, un hijo o una hija única pueden crecer con impedimentos para manejar situaciones y conflictos.

Es posible que exista cierta tendencia al derrotismo, ya que no han tenido que luchar por lo que quieren.

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3. El egoísmo al ser hija única

La mayoría de los niños hasta la edad de 10 o 12 años siente que es el centro del mundo. Sin embargo, las hijas e hijos que tienen hermanos tienen que aprender a compartir.

Un pensamiento usual en los hijos únicos es que tienen el derecho de obtener todo sin pensar en los demás, ya que todos los recursos económicos de los padres son utilizados, generalmente, para satisfacer sus necesidades, y no hay otra persona con la que compartir el espacio y el tiempo, como señala este estudio de la Universidad Internacional Sek. Pero esta creencia depende mucho de la forma en que sean criados.

 

4. Presión excesiva

Sin importar la edad, los padres ponen todas sus esperanzas en sus hijos. En el caso de padres frustrados o demasiado exigentes, esto puede conllevar a que se genere  demasiada presión sobre la niña o el niño, sobre todo si son hijos únicos. Así, estos niños intentarán todo para hacer realidad los sueños de sus progenitores.

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Soluciones para enfrentar los problemas de ser hija única

Conexión entre madre e hija.
  • Dale cierto nivel de responsabilidad a tu hijo o hija. Enséñale a ayudarte en el hogar, recoger su cuarto, cuidar a su mascota… De esta manera, tu pequeño aprenderá a utilizar su tiempo, a valorarte y a cuidar de lo que tiene.
  • Tu hija o hijo necesita independencia y amor al mismo tiempo. Precisa de ti, pero también debes darle su espacio para que cometa los pequeños errores que van a formar su experiencia y su personalidad.
  • Todo niño siente que es el centro del mundo, pero es nuestro deber enseñarle diferente. Puedes ayudarlo a hacer amigos inscribiéndolo en grupos de actividades que le gusten o incitándolo a desarrollar círculos de estudio en casa.
 
  • Tus hijos tienen derecho a ser quienes deseen ser y tu papel es aconsejarlos y guiarlos para que sean personas de bien, realizadas y felices,siguiendo un buen estilo de crianza. ¡Tú puedes!

En conclusión, es fundamental que los hijos únicos aprendan a ser muy responsables, a empatizar y a compartir con los demás. Por sí solos, estos medios dificultan la aparición del egoísmo.

El valor de compartir y ponerse en el lugar de los demás es fundamental en la sociedad, una sociedad cada vez más tolerante y abierta, basada en el respeto a los demás y en el intercambio.