Mi hijo tiene miedo a estar solo

El miedo forma parte de nuestra vida y muchas veces nos permite actuar con cautela y precaución. Sin embargo, el miedo en los niños suele ser un tema que debes tratar con especial atención para que los temores de tu hijo no se apoderen de su personalidad.

Si tu hijo tiene miedo a estar solo, no debes desestimar sus sentimientos y preocupaciones. El temor que siente, sea producto de algo real o imaginario, puede desencadenar emociones que terminen desequilibrando la vida de tu hijo y, en consecuencia, la tuya también.

El miedo es una sensación desagradable que suele ser generada por una percepción de peligro. Esa percepción surge ante un riesgo o amenaza verdadero o ficticio, y quien lo sufre, puede sentirse paralizado e incapaz de reaccionar.

Los niños pequeños pueden ser envueltos fácilmente de la sensación de angustia y temor motivado a la gran imaginación que suelen tener. Por lo tanto, si tu hijo te manifiesta sus temores ante la posibilidad de estar solo, lo mejor es ahondar en sus reacciones ante lo que le produce la angustia.

¿A que le temen los niños?

Los miedos que manifiestan la mayoría de los niños, suele ser el mismo tipo de temor que han presentado los infantes desde hace décadas. El miedo a la oscuridad, a los animales, a lugares desconocidos o cerrados, a estar con personas extrañas, a los truenos y tormentas son solo algunos de los temores infantiles más conocidos.

Niña con miedo a la oscuridad.

Entre los 2 y 5 años de edad, tu hijo puede sentir miedo o ansiedad ante los ruidos fuertes, a estar alejado de sus padres y a la oscuridad. En estas edades suele incrementarse la ansiedad ante la oscuridad. Además, aparece el temor por las personas disfrazadas.

Entre los 6 y 8 años, comienzan a sentir miedo por los seres imaginarios como fantasmas, brujas, monstruos o extraterrestres. Así como también surge el miedo a la soledad. Luego de esta edad y hasta los 13 años aproximadamente, aparece el miedo al daño físico, a las relaciones con sus padres y a la muerte.

¿Qué hacer si tu hijo tiene miedo a estar solo?

Existen medidas iniciales que puedes tomar para incrementar la confianza y seguridad en tu pequeño. Aquí te recomendamos las más elementales.

No le obligues a estar solo

Afrontar su temor a la soledad es algo que debe irse dando de manera progresiva. Forzar la situación cuando el niño no está preparado hará que surjan en él otras fobias. Usar expresiones como “son imaginaciones tuyas” o “pareces un bebé, cuantas veces debo decirte que no hay nadie” no harán que tu hijo se sienta mejor.

Es importante respetar sus límites ante situaciones que le resulten estresantes y darle tiempo para que madure y entienda que no sucederá nada malo. Tratarlo con amor y respeto. Comprender que cuando tu hijo tiene miedo a estar solo se encuentra en un proceso evolutivo completamente normal.

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Ahonda en sus temores

Es preciso indagar profundamente sobre su miedo a estar solo. Pregúntale qué cree que puede pasarle sí está solo. Debes buscar la raíz del problema sin juzgarle o enojarte. Tampoco es sano que te burles de sus temores. Escúchale con atención cuando te cuente lo que piensa y siente.

Contar historias para vencer el miedo.

Quizás crea que no vas a estar allí para ayudarle si algo le ocurre. Intenta precisar el origen de sus temores para así procurarle el apoyo que necesita.

Implementa estrategias asertivas

Si el miedo surge al momento de irse a dormir establece una rutina para llevarlo a la cama. Esta práctica le ayudará a aumentar su confianza al conocer lo que hará desde que inicia la hora de dormir hasta quedarse dormido. Una rutina sencilla y habitual es bañarlo, cenar, contarle un cuento y acostarle.

Cuando el pequeño aprende a dormirse solo no sentirá miedo al despertarse a medianoche y no ver a nadie con él. Adquiere el hábito de dormirlo en su cuna desde muy chico para que se acostumbre a su propio lugar de descanso.

Prueba a dejarle en compañía de un peluche o su muñeco favorito. La sensación de dormir abrazado a algo, como una almohada, le confortará ante tu ausencia. Sí el miedo es a la oscuridad, puedes dejarle una luz indirecta o la puerta entre abierta para que sienta que si te llama, podrás escucharle y acudir en su ayuda.

Nunca le saques de la cama ante una crisis por muy fuerte que sea el llanto. Tómale de la mano, invéntate alguna historia que le distraiga un poco o cántale una canción. Procura quedarte con él hasta que se calme y retorne el sueño.

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Hazle saber que siempre estarás allí para él

Cuando tu hijo tiene miedo a estar solo resulta vital que comprenda que estarás allí para cuidarlo y protegerle. Prueba a dejarle jugar en soledad o que haga sus deberes escolares sin tu compañía.

Leerle un cuento a tu hijo antes de dormir.

Al principio puedes hablarle desde otra habitación, hacer algún ruido o cantar para que él sepa que andas cerca. Esto reforzará su confianza al saber que si te llama o te necesita podrás acudir con prontitud.

Consideraciones  finales

Sentir miedo durante la infancia es bastante común y en algunos casos, hasta saludable. Ya que el temor brinda precaución en el niño y evita que corra riesgos innecesarios.  No obstante, si la situación comienza a salirse de control, es momento de buscar apoyo profesional.

El miedo desproporcionado puede generar en el pequeño síntomas desagradables como náuseas, mareo, malestar estomacal y fiebre. Si tu hijo tiene miedo y reacciona de una manera que consideres excesiva causándote preocupación, consultar la opinión de un experto es lo más razonable.