Mi hijo no toma fruta y verdura, ¿qué hago?

Francisco María García · 5 febrero, 2018
Descubre cómo superar la resistencia a estos alimentos de una manera sencilla y eficaz.

Alimentar a un niño puede convertirse en un verdadero problema. Todo padre ha pasado por esta experiencia en mayor o menor medida. Y es que, cuando los niños más pequeños empiezan a comer, suelen tener algunas exigencias.

La mayoría de los niños rechaza los alimentos por su aspecto, apariencia o simplemente por temor a lo nuevo. Esto se da, especialmente, al intentar con fruta y verdura.

¿Qué pueden hacer los padres para que un niño ingiera alimentos saludables? Existen algunas estrategias que ayudarán a solucionar este inconveniente.

Un niño debe de comer de todo. Esto debido a la etapa del desarrollo por la cual atraviesa. Pero en ocasiones los niños tienen preferencias por alimentos más llamativos y no necesariamente saludables.

Para los padres puede llegar a ser un verdadero sufrimiento lograr que su hijo coma fruta y verdura. Sin embargo, esto es de vital importancia para la salud del niño.

¿Qué hacer si un niño no quiere comer fruta y verdura?

Qué hacer si un niño no quiere comer fruta y verdura

Obligar al niño nunca será la mejor manera de lograr el fin. Existen otras estrategias mucho más saludables e inteligentes. Lo importante será lograr que el niño disfrute de su momento de alimentación.

Al obligarlo a comer algo que no quiere, probablemente se frustre y altere. Esto solo generará un rechazo a la comida, en general. 

Muchas personas suelen menospreciar ciertas comidas. Esto puede ser debido a que, de niños, fueron obligados a comerlas. Durante la niñez, cualquier mala acción o actitud puede afectar al niño,  psicológicamente.

Obligar a un niño a comer algo que no quiere nunca será la opción indicada.

Si un niño cierra la boca ante ciertos alimentos, no se le debe insistir. Es fundamental respetar sus deseos. De igual forma, es importante que el niño pueda tener tiempo para comer. No hay que meter prisa, ni exigir comer más de lo que puede.

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El ejemplo es primordial

El niño siempre tiende a imitar el comportamiento de los mayores. Si un padre quiere que su hijo comience a comer fruta y verdura, él también debe hacerlo. Debe hacerlo de manera disimulada, de forma que el niño desee imitar la acción.

Un niño siempre querrá probar los alimentos del plato de sus padres. Esta es una buena estrategia para hacer que el pequeño desee comer fruta y verdura.

Recetas a base de fruta y verdura

Incrementar el consumo de frutas y verduras

Tal vez la fruta y verdura no sean alimentos muy llamativos. Pero, ¿qué tal si las probamos en una tarta? Existen muchas recetas con frutas que pueden ser elaboradas.

Batidos, licuados, postres, tartas, helados caseros, y muchas opciones más. Tal vez al niño no le guste la fruta y verdura por sí solas, pero las tomará con gusto si sabemos presentárselas.

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En trozos

Esta también puede ser una buena estrategia. La fruta y verdura entera parece ser aburrida para los más pequeños. Al picar estos alimentos en trozos o hacer formas con ellos, todo cambiará. Incluso pueden hacerse figuras divertidas con las frutas y verduras. A los niños les encantará probar las figuras.

Hablar al niño sobre los beneficios de las frutas y verduras

Hablar al niño sobre los beneficios de las frutas y verduras

Cuando el niño empieza a leer, todo cambia. A los 5 o 6 años se le podrá hablar al pequeño de los maravillosos beneficios de ciertos alimentos para su salud. Esto incentivará al niño a comerlos.

Ante este tipo de situaciones, la paciencia es primordial. Los padres deben entender el proceso de niño. También respetar sus tiempos y espacios, especialmente a la hora de la comida. Nunca se debe vincular el rechazo a la comida a lo emocional. El niño rechaza la comida, no a los padres.

El ejemplo que el niño recibe en su hogar es lo más importante. Aunque al pequeño no le gusten las frutas y las verduras, después de un tiempo las aceptará. Para ello debe ver que en, su hogar, todos los mayores comen estos alimentos sin problemas.

Cuanto más vea el niño estos alimentos en el plato de otro, más deseará probarlo.

A medida que el niño crezca, mejorará su alimentación. Cada día deseará probar más y más alimentos. Lo mismo sucederá con la frutas y verdura. Por lo tanto, no se debe apresurar al niño. Después de un tiempo, él mismo será capaz de incorporar más alimentos y excluir menos.