Mi hijo sufre sobrepeso: ¿Qué puedo hacer?

Si queremos que nuestro hijo se alimente de forma adecuada es fundamental que prediquemos con el ejemplo comiendo de todo tipo de verduras, legumbres y hortalizas

Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad infantil es a día de hoy un problema de salud pública que debemos tener muy en cuenta.

Está claro que solo afecta a los países en desarrollo y, aunque a simple vista no nos parezca un problema tan grave, es una realidad que deriva en muchos casos en problemas de diabetes, o enfermedades cardíacas llegada la edad adulta.

Nos esforzamos en educar a nuestros niños en valores, en emociones, en contenidos… Así que, ¿por qué no educar también en alimentación y salud?

El esfuerzo merece la pena y es una tarea que todos nosotros debemos llevar a cabo en conjunto. Hoy en nuestro espacio queremos explicarte cómo abordar el problema del sobrepeso en nuestros hijos.

La importancia del apoyo familiar

Algo muy común que ocurre en muchos hogares es que nos alimentamos mal. Seguimos modelos incorrectos de nutrición donde los más pequeños también acaban sufriendo las consecuencias.

Y no solo es esto. Queda claro, además, que la genética determina la mayoría de veces el que padezcamos sobrepeso.

¿Qué podemos hacer?

1. Contar con el consejo de los pediatras

obesidad-infantil-

Si tienes antecedentes familiares y piensas que tus niños pueden heredar esa constitución más robusta donde tienden a almacenarse unos kilos de más, no dudes en acudir al pediatra.

Nunca podemos correr el riesgo de poner a dieta a un niño por nuestra cuenta, sin conocer antes sus particularidades y sin el consejo de un especialista. Nuestros hijos están en plena fase de crecimiento, y cualquier carencia, cualquier déficit en vitaminas, proteínas y minerales puede tener consecuencias.

Lee también cuál es la alimentación más saludable para los niños

2. Sé un buen ejemplo para ellos

No hace mucho te hablábamos en nuestro espacio de la importancia de ser un buen modelo para tus hijos. Tu forma de reaccionar ante las cosas, tu modo de comunicar, de tratar y gestionar son pautas que ellos observan, procesan e imitan en muchos casos.

Si tú te esfuerzas en seguir una alimentación sana, variada y equilibrada, ellos lo verán normal. Es decir, no se trata, por ejemplo, de “poner a dieta” a nuestro hijo mientras nosotros cometemos excesos en ciertos alimentos delante de él.

Hay que tener un equilibrio en el hogar y en la mesa, ser congruentes con lo que hacemos y con lo que les demandamos a los niños.

3. Apóyalo en los hábitos cotidianos de una vida saludable

Hay un aspecto vital en el tema del sobrepeso infantil. Los niños experimentan muchas veces rechazo escolar por este hecho, pero si, además, ellos creen que tampoco tú estás conforme con su aspecto físico, construirán una autoimagen muy negativa de sí mismos.

Evítalo. Trata ante todo de mostrarles apoyo incondicional, de atender sus emociones en todo momento, y de ser positivo y evitar frases en ocasiones equivocadas como “ya verás lo guapo que estás cuando adelgaces”.

  • Debemos animarlos a llevar una vida saludable, a comer mejor y a hacer ejercicio porque así “se sentirán mejor”, porque tendrán salud y se cansarán menos.
  • Potencia que se sientan bien con ellos mismos sean como sean, “no se trata de focalizar solo la felicidad en la delgadez, se trata de ser feliz hoy, ahora, y de esforzarme en cuidar de mi salud”.

Descubre cómo educar niños difíciles

Sí a mantener una vida activa

ninos-deporte-

Tanto la OMs como la Sociedad Americana de Medicina Deportiva recomiendan lo siguiente:

  • Que los niños de entre de 5 a 17 años practiquen ejercicio de modo regular entre 3 y 4 veces por semana.
  • El ejercicio físico mejora su capacidad cardiorrespiratoria, regula el sobrepeso, favorece su crecimiento, favorece su metabolismo y potencia su autoestima y relaciones sociales.
  • Evita que al llegar a casa del colegio se queden sentados toda la tarde. Cada niño tendrá unos gustos, así que vale la pena descubrir qué puede interesarle: practicar natación, karate, baile, fútbol… 
  • Si tú mantienes una vida activa y los integras a ellos en la práctica de excursiones, de paseos, de salidas en bici, será algo muy adecuado para combatir el sobrepeso.

Pautas alimenticias básicas

Alimentos saludables para niños

Tal y como te indicábamos al inicio, es necesario que cuentes siempre con la orientación de un especialista a la hora de tratar el sobrepeso de tus hijos.

Descubre qué toxinas cotidianas hacen daño a nuestros niños.

Ahora bien, por nuestra parte te aconsejamos también estas pautas básicas en el día a día del niño:

  • Evita tener en casa alimentos ricos en calorías, tales como dulces bollerías, pasteles, snacks, etc. Es mejor que no los vean en casa y que los asocien más a “ocasiones especiales y muy puntuales”.
  • El desayuno es fundamental. No deben saltarse ninguna de las 5 comidas diarias, servidas, eso sí en cantidades justas.
  • Utiliza platos pequeños para que tengan sensación de saciedad. Puedes optar por vajillas divertidas que les motiven más.
  • Escoge lácteos bajos en grasas o desnatados. Introduce también alguna bebida vegetal.
  • Si tienen sed deben beber agua. Los refrescos no la calman y son también para “ocasiones especiales”.
  • En caso de que nuestro hijo padezca obesidad los zumos no serán recomendables: es mejor una pieza de fruta natural.
  • Evita que coman mirando la televisión. La idea es que se centren en el momento de la alimentación, que mastiquen con calma disfrutando de cada bocado.
  • Si se acostumbran a comer rápido o focalizan su atención en la televisión es común que no se noten saciados y que tengan más caprichos.
  • Es imprescindible que incrementen el consumo de hortalizas frescas, de alimentos integrales y de esos tipos de pan ricos en granos enteros no elaborados con harinas blancas refinadas.
  • Sabemos que los niños son, en ocasiones, muy reacios a consumir vegetales, así que aquí prima mucho nuestra originalidad al la hora de presentárselos en el plato. Si lo que ven es atractivo y divertido, entrará mejor por la boca.

¡El esfuerzo merece la pena!