Hiperbilirrubinemia en el recién nacido

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 28 diciembre, 2018
Raquel Lemos Rodríguez · 29 diciembre, 2018
Los bebés pueden nacer con un exceso de bilirrubina en sangre. Es lo que se conoce como hiperbilirrubinemia. Hoy examinaremos con detalle esta condición.

La hiperbilirrubinemia se manifiesta como una coloración amarillenta en la piel y las mucosas del recién nacido. Identifican a un desequilibrio temporal en la producción y eliminación de la bilirrubina.

Aunque, en la mayoría de los casos, este problema no pone en riesgo la vida del bebé, lo cierto es que su potencial neurotoxicidad hace que se deba monitorear al recién nacido para ver cómo evoluciona.

Normalmente, la coloración amarillenta aparece pasadas unas horas del nacimiento. La medida más frecuente que se suele adoptar es trasladar al bebé a una incubadora para poder realizarle un tratamiento de fototerapia.

La producción excesiva de bilirrubina

Recién nacido con coloración amarilla en los ojos.
Es frecuente que los recién nacidos desarrollen hiperbilirrubinemia en sus primeros días.

Los niños recién nacidos tienen una tendencia a producir bilirrubina excesivamente. Este pigmento amarillo que se encuentra en la bilis debe ser eliminado por el hígado. Sin embargo, las enzimas que se ocupan de este proceso en el bebé aún son inmaduras.

Por este motivo, existen tres factores que pueden aumentar el riesgo de que un bebé sufra hiperbilirrubinemia:

  • Fisiológica: Debido a los altos niveles de bilirrubina que tiene el bebé y la ineficacia del hígado para eliminarla, la hiperbilirrubinemia aparecerá. Suele ser la causa más común.
  • Leche materna: No se sabe por qué, pero en algunos casos la hiperbilirrubinemia aparece a los dos días debido a la leche de la madre. Es posible que exista una sustancia en ella que bloquea la descomposición de la bilirrubina.
  • Bebé prematuro: Un bebé prematuro tiene más posibilidades de sufrir hiperbilirrubinemia ya que todo su sistemas es bastante inmaduro para poder eliminar toda la bilirrubina que tiene.

Realizar controles y analíticas a los recién nacidos ayuda a identificar los niveles de bilirrubina que tienen. Así, se podrán tomar las medidas oportunas para subsanar este problema.

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Complicaciones de la hiperbilirrubinemia

Como mencionamos al principio, la hiperbilirrubinemia en el recién nacido se considera como algo benigno. Sin embargo, en algunos casos la situación podría complicarse y derivar en problemas mayores.

Cuando la concentración de bilirrubina es demasiado alta y no se toman las medidas oportunas de una manera rápida, podría producirse lo que se conoce como neurotoxicidad. Algunas de sus consecuencias son:

  • Parálisis cerebral
  • Déficits sensoriomotores
  • Encefalopatía ictérica
  • Otros trastornos neurológicos

Cómo lidiar con la hiperbilirrubinemia

Cuando un recién nacido ha sido diagnosticado con hiperbilirrubinemia, los médicos pueden poner en práctica una serie de medidas para evitar que esta cause daños en el bebé.

Fototerapia

Recién nacido con antifaz en los ojos expuesto a luz ultravioleta.
La fototerapia es uno de los métodos más frecuentes para tratar la hiperbilirrubinemia.

Esta es una de las formas más habituales de resolver la hiperbilirrubinemia en el recién nacido. Consiste en ponerlo en una incubadora bajo un foco especial de luz. A esto se le conoce como fototerapia.

En todo momento, los ojos del bebé deben estar protegidos. Su cuerpo tiene que estar desnudo para absorber al máximo la luz y, de vez en cuando, se le debe cambiar de postura.

Este método ayuda a que parte de la bilirrubina se disuelva de una manera mucho más fácil sin que el hígado tenga que trabajar para hacerlo. Es como una ayuda. Esto requiere de la hospitalización del bebé.

El tiempo en el que el bebé debe estar en el hospital puede ser de una semana. Todo depende de cómo evolucione. La situación puede ser algo incómoda para los padres, pues no pueden tener contacto con el bebé.

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Exanguinotransfusión

Lo normal es que el tratamiento anterior logre estabilizar los niveles de bilirrubina en el recién nacido haciendo que desaparezca el problema. Pero, algunas veces, este puede no ser suficiente. De ahí la importancia de monitorizar y vigilar al bebé en todo momento.

La exanguinotransfusión solamente se lleva a cabo en aquellos casos en los que los niveles de bilirrubina continúan aumentando, lejos de estabilizarse o disminuir.

Lo que se hace, entonces, es extraer la sangre del bebé y reemplazarla por otra que no tenga tanta bilirrubina. Se lo considera un tratamiento extraordinario, porque solo es usado en casos muy extremos. En la actualidad, su utilización se ha visto reducida gracias a los diagnósticos tempranos.

Como hemos podido ver, la hiperbilirrubinemia en el recién nacido es algo común y que, en la actualidad, se controla y se resuelve sin mayores problemas. Sin embargo, conviene conocer las posibles complicaciones que pudieran tener lugar y los tratamientos que se llevan a cabo. Así sabremos a qué nos estamos enfrentando.

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