Hipertiroidismo

María José 19 noviembre, 2017
El hipertiroidismo es una enfermedad del tiroides, caracterizada por un exceso de producción de hormonas. El aumento de las hormonas tiroideas acelera el metabolismo, lo que explica la clínica de esta enfermedad

El hipertiroidismo es una enfermedad del sistema endocrino. El término describe el conjunto de manifestaciones clínicas que ocurren como resultado de un exceso de acción de las hormonas tiroideas sobre los tejidos.

Funcionamiento normal del eje hipotálamo– hipófisis- tiroides

La tirotropina (TSH) se libera en la hipófisis anterior, en respuesta a la hormona liberadora de tirotropina (TRH) hipotalámica. La TSH se une a sus receptores específicos, localizados en las células del tiroides. En consecuencia, se inician una serie de procesos cuyo resultado final es la síntesis y liberación de hormonas tiroideas.

  • La T4 se sintetiza al 100% en el tiroides.
  • Un 20 % de la T3 se sintetiza en el tiroides. El otro 80% se sintetiza en los tejidos diana a expensas de la T4, proceso mediado por una desyodinasa.
  • Parte de la T4 pasa a su forma inactiva, la T3r, también por acción de una desyodinasa.

La regulación se establece por medio de un mecanismo de retroalimentación negativa. Cuando la concentración de T3 y T4 alcanza valores fisiológicos, se inhibe la secreción de TSH y de TRH.

De interés: 7 malos hábitos que pueden afectar la salud de tu tiroides

Causas del hipertiroidismo

1.Hipertiroidismo primario

Hipertiroidismo primario

En los casos de hipertiroidismo primario, la causa del cuadro se encuentra en el propio tiroides. Por lo general, las causas más frecuentes de hipertiroidismo primario son los tumores y las tiroiditis.

  • En el caso de los tumores, se debe a la existencia de un adenoma tiroideo tóxico. Se trata de una neoplasia de células tiroideas funcionales, es decir, productoras de hormonas tiroideas.
  • Puede producirse también como consecuencia de un bocio multinodular tóxico. Se produce un aumento del tamaño de la glándula, cuyas células aumentan y escapan a la regulación normal del eje. La autonomía de estas células explica el aumento en la concentración de hormonas tiroideas.
  • Las tiroiditis son cuadros inflamatorios que afectan a la glándula. En algunos casos, la destrucción de las células de la glándula libera las hormonas a la sangre.

En estos casos, en un análisis de sangre se detecta un aumento de las hormonas tiroideas T3 y T4. Sin embargo, debido al mecanismo de retroalimentación negativa que regula el eje, la TSH se encuentra baja.

Lee también: ¿Padeces problemas de tiroides? Mira cómo puedes enterarte

2. Hipertiroidismo secundario

Los cuadros de hipertiroidismo secundario pueden explicarse, bien por la presencia de autoanticuerpos, o bien por alguna patología hipofisaria.

  • Los autoanticuerpos son indicativos de enfermedad tiroidea autoinmune. Lo más frecuente es encontrar anticuerpos TSI, cuyo efecto imita el de la TSH. Este cuadro recibe el nombre de enfermedad de Graves Basedow. Los TSI se unen a los receptores de TSH, estimulando el tiroides, y disminuyendo la producción de TSH.
  • Menos frecuentemente, el cuadro puede deberse a un adenoma hipofisario. En este caso, el tumor es responsable del exceso de producción de TSH. A su vez, el exceso de TSH estimula en exceso la glándula tiroides, aumentando la concentración de hormonas tiroideas.
  • En algunos casos, el cuadro se debe a un fallo de inhibición de la hipófisis. Si esta no responde al mecanismo, la concentración aumenta progresivamente sin ningún tipo de freno.

En la enfermedad de Graves Basedow, aumentan las hormonas tiroideas en sangre, y desciende la TSH. Además, pueden detectarse los anticuerpos TSI. En el resto de casos, hay un aumento de las hormonas tiroideas, acompañado de un aumento de la TSH.

Manifestaciones clínicas

Regula la tiroides

El cuadro clínico del hipertiroidismo es muy amplio y complejo, dada la importancia del tiroides en la regulación del metabolismo. De manera general, un aumento de la concentración de las hormonas tiroideas acelera el metabolismo, por lo que la mayoría de la sintomatología deriva de esta situación.

No todos los pacientes presentan todos los síntomas, ni los padecen con la misma intensidad. Además, el tratamiento bien los reduce, bien los elimina en gran medida

  • Puede sufrirse intolerancia al calor, con sensación de sofocos y sudoración. Es habitual, pero no la norma, que la piel se encuentre caliente y húmeda de manera constante. Esto se debe a que, al acelerarse el metabolismo, se produce calor (termogénesis), que lleva a la producción de sudor.
  • Es frecuente la pérdida de peso con apetito normal, o incluso incrementado.
  • Algunas personas pueden sentir debilidad muscular en las extremidades. Se debe a la destrucción de las proteínas contráctiles de los músculos por el aumento del metabolismo.
  • También es relativamente frecuente el aumento del número de deposiciones. Esto es debido a que se incrementa la actividad peristáltica del intestino.
  • En casos de enfermedad de evolución larga y sin tratar, puede aparecer osteoporosis. La destrucción de hueso libera calcio a la sangre, detectándose hipercalcemia en los análisis.
  • Es típico en estos pacientes una mirada fija y brillante. Da las personas con hipertiroidismo una típica “facies de asombro”.
  • Pueden sufrirse alteraciones del ritmo cardiaco, siendo las más frecuentes la taquicardia y la fibrilación auricular.
  • El cuadro se acompaña en muchos casos de temblores, sensación de nerviosismo, labilidad emocional, irritabilidad, entre otros.
  • Existe la posibilidad de que aparezca bocio, especialmente si se trata de una enfermedad de Graves Basedow. Además, este cuadro se acompaña de exoftalmos, una patología que retrae los párpados, haciendo que la persona tenga “ojos saltones”.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad se realiza a través de la evaluación del historial clínico y una exploración física del paciente. Posteriormente, el médico solicita que el paciente se realice una serie de análisis, entre los cuales se encuentra una analítica con hemograma completo y bioquímica. En esta, pueden detectarse las concentraciones de hormonas tiroideas y de TSH.

Por otra parte, se solicitan otros estudios como: el estudio de autoanticuerpos, la gammagrafía tiroidea (que sirve para el estudio del tamaño y morfología de la glándula, así como de posibles tumores), ecografía de la glándula, y ecografía con punción – aspiración con aguja fina (Eco – PAAF)

Tratamiento

Tratamiento tiroides

No existe un tratamiento estándar para la enfermedad. Este depende de factores como la edad, el tipo de hipertiroidismo, la gravedad, entre otros; por lo que se establece de acuerdo a cada caso.

Cabe destacar que, en el tratamiento del hipotiroidismo, se utilizan una serie de fármacos. En este sentido, los fármacos antitiroideos, como el metimazol o PTU bloquean la producción de hormonas tiroideas. Estos son una gran opción para el tratamiento de la enfermedad de Graves – Basedow, y suelen tolerarse muy bien.

Por otra parte, el yodo radiactivo se emplea para destruir las células que producen un exceso de hormonas. Si bien es un tratamiento que lleva empleándose desde los años 60, existe riesgo de que se desarrolle hipotiroidismo al cabo de los años.

Los betabloqueantes son otra opción. Actúan bloqueando el efecto de las hormonas en el organismo. Finalmente, otra posibilidad que existe consiste en erradicar parcial o totalmente la glándula tiroides por medio de la cirugía. Después de la intervención, existe la posibilidad de desarrollar hipotiroidismo, pero esto se soluciona con un aporte de hormona tiroidea.

Imagen principal cortesía de © wikiHow.com

María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

Ver perfil
Te puede gustar