Hiperventilación y ansiedad: ¿cómo afrontarlas?

27 febrero, 2014
Intenta controlar la respiración y desviar la atención a otro foco. Conviene conocer los desencadenantes de la ansiedad para poder evitarlos y así sortear ataques futuros

¿A quién no le ha pasado alguna vez? Estar de pronto lleno de ansiedad y estrés, vivir una situación complicada y, al momento, notar que nuestra respiración se acelera, nos falta el aliento y nos vemos obligados a tomar oxígeno a grandes bocanadas, como si nos ahogáramos... Esto es la “hiperventilación”, un fenómeno que vamos a explicarte a continuación.

La hiperventilación es un fenómeno respiratorio que aparece en nosotros cuando estamos sufriendo un ataque de pánico, o una situación de estrés excesivo. Un desequilibrio en nuestra respiración y nuestro organismo que nos alarma y asusta, que nos hace pensar que nos vamos a quedar sin oxígeno. Como verás a continuación, si sabemos tratarlo y afrontarlo podremos resolverlo fácilmente. Se trata en esencia de un fenómeno muy común, que aunque alarmante, no es excesivamente grave.

Pero ¿Qué es la hiperventilación, por qué me pasa?

hiperventilacion

La hiperventilación ocurre cuando estamos respirando por encima de las necesidades de nuestro propio cuerpo. Ante un estado de miedo, un ataque de pánico o un estado de ansiedad muy elevada, nuestra respiración sufre un ligero cambio que desencadena todo el proceso. Veámoslo detenidamente:

  • Cuando respiramos normalmente hay un equilibrio entre los dos principales gases: el O2  y el CO2.
  • Cuando hiperventilamos este equilibrio se descompensa, de manera que nuestros pulmones empieza a sufrir, apareciendo también una alteración de los gases O2 y CO2 en sangre.
  • Este desequilibrio es detectado por el cerebro, y su reacción es la de reducir el impulso de respiración para que estos gases vuelvan a la normalidad.
  • Cuando el cerebro manda esta orden de “reducir la respiración”, nosotros sentimos que nos ahogamos, que nuestro cuerpo se niega a respirar con la misma normalidad de siempre. Ante esta sensación, nosotros nos esforzamos por lo contrario, por abrir la boca y encontrar más oxígeno, agravando aún más el desequilibrio.
  • La sensación de miedo al ver que “nos ahogamos” agrava aún más el pánico, una situación desesperante que nos asusta, pero que, según los expertos, no es grave. Nadie pierde la vida. Aunque ello no evita la sensación de miedo.

¿Qué síntomas tiene la hiperventilación?

Son sensaciones muy desagradables, sobre todo por que no sabemos cuál es su origen. De ponto, sentimos que no podemos respirar, nos alarmamos… Y aparecen los siguientes síntomas:

    • Ahogo
    • Presión en el pecho.
    • Sudores fríos, o sensación de calor y frío en un mismo momento
    • Hormigueo en todo el cuerpo.
    • Rampas
    • Mareos
    • Palpitaciones
    • Debilidad en las piernas.
    • Visión borrosa.
    • Tensión muscular

¿Qué hacer ante un ataque de hiperventilación?

hyperventilation

El mejor consejo es que, la primera vez que te ocurra, acudas al médico para que te haga una exploración, es necesario saber si es primer ataque de hiperventilación se debe a la ansiedad o a un problema físico. Es necesario. Si el doctor no ve ningún problema orgánico, sabes que deberás tomar medidas para afrontar posibles nuevos ataques de hiperventilación. Si es así, si es común en ti el sufrir estos incómodos momentos, intenta poner remedio del siguiente modo:

  • Cuando notes que los nervios, el miedo y la ansiedad están ya a un nivel muy alto en tu cuerpo, intenta respirar de modo regular, con calma. Si permites que tus pulmones tomen aire de de modo rápido, acentuarás las sensación de ahogo y sufrimiento. Intenta mantener la calma, piensa que no va a pasar nada, que no vas a sufrir un ataque al corazón. Respira despacio.
  • Respira con los labios fruncidos, como si fueras a apagar una vela. Puedes también taparte la boca y una fosa nasal (una parte de la nariz), de modo que la otra te quede destapada. Esto te obliga también a respirar más despacio, consiguiendo que aumente la cantidad de CO2 en los pulmones y que los gases se equilibren.
  • Una de las soluciones más recurridas por la mayoría de la gente, es llevar siempre encima una bolsa de papel. Puede que te parezca extraño, pero es un método sencillo y muy recurrido. Basta con poner tu boca y tu nariz en el interior de la bolsa unos minutos. Esto va a hacer que inspiremos nuestro propio CO2, y que poco a poco se restablezca el equilibrio en nuestro organismo. Bien es cierto que algunos profesionales no lo recomiendan, y que prefieran el sencillo acto de regular nosotros mismos nuestra respiración sin la ayuda de una bolsa. Pero ante una situación de emergencia, siempre es útil.
  • Sabes que la hiperventilación se debe a un ataque de ansiedad. Intenta focalizar aquellas cosas que te estresan, para gestionarlas de otro modo. Nuestro cuerpo siempre reacciona ante aquello que nuestra mente no puede afrontar. Intenta encontrar el equilibrio en tu vida.
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