Hipo en el bebé: cómo calmarlo

El hipo en el bebé es un síntoma más molesto para los padres que para el pequeño. A pesar de esto, es bueno conocer algunas medidas tanto para prevenirlo como para tratarlo.

La aparición de hipo en el bebé puede ser un poco preocupante para los padres, especialmente cuando ocurre de manera recurrente. Sin embargo, contrario a lo que muchos piensan, ese “hip” “hip” delicado no alerta nada grave ni resulta molesto para el pequeño.

La mayoría de los recién nacidos llegan a experimentarlo, pero es algo inofensivo y no requiere un tratamiento específico. De hecho, tal y como se da de manera repentina, el síntoma desaparece por sí solo en poco tiempo.

Para algunos padres es desesperante que esta molestia aqueje una y otra vez a su hijo. Si bien no indica una afección, casi siempre se busca alguna solución para que no se prolongue. Por suerte, desde siempre se han compartido varios tips para calmarlo en cuestión de minutos.

¿Qué es el hipo?

El hipo, también conocido como singulto, es un síntoma que se produce cuando el diafragma se contrae de manera repetida, involuntaria y brusca. Este tejido músculotendinoso separa los pulmones del abdomen y desempeña un papel principal en la respiración.

Hipo en bebés.

Cuando se produce el hipo, en lugar de inhalar el aire, lo exhalamos. Además, también se cierran las cuerdas vocales y, por ende, aparece ese sonido que lo caracteriza: “hip”. Por lo general el hipo desaparece pronto, no es peligroso y el bebé recupera su respiración normal.

¿Cuáles son las causas de hipo en el bebé?

Hasta el momento no se ha determinado con precisión cuáles son las causas del hipo en el bebé. Sin embargo, desde hace algunos años se manejan varias teorías. Las más aceptadas sugieren que los recién nacidos tienen inmadurez de su sistema nervioso y digestivo.

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Inmadurez del sistema nervioso

El sistema nervioso es aquel que controla cualquier músculo del cuerpo. Cuando se produce una irritación del nervio frénico y nervio vago se desencadenan movimientos involuntarios del diafragma. ¿Cómo afecta esto al bebé?

Todo indica que la inmadurez de este sistema incide en la aparición de hipo en el bebé. De acuerdo a esto, los bebés prematuros, cuyos órganos son más inmaduros, presentan más hipo que un bebé normal. Además, el síntoma es más recurrente antes de los seis meses de edad.

Inmadurez del sistema digestivo

Bebé comiendo.

Los bebés tienen un sistema digestivo “inmaduro” y son más susceptibles a presentar síntomas y molestias derivados del mismo. Dado que los trastornos digestivos sobreestimulan el diafragma, otras razones para explicar el hipo incluyen:

  • Distensión del estómago por la entrada de aire al succionar el alimento.
  • Dificultades del bebé para agarrar el pezón, lo cual propicia la entrada de aire.
  • Uso de chupetes con una forma fisiológica inapropiada.
  • Tetinas de los biberones con agujeros muy grandes o muy pequeños.
  • Posturas inapropiadas al momento de comer.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Ansiedad o estrés emocional.
  • Cambios en la temperatura gástrica y corporal.
  • Acostarle “antes de tiempo” sin asegurarse de que ha eructado al menos una vez.
  • Introducir en su dieta alimentos inapropiados para bebés.

¿Cómo calmar el hipo en el bebé?

El hipo suele durar apenas unos minutos en el bebé. Por eso, no suele ser necesario hacer grandes esfuerzos para tratar de combatirlo. Sin embargo, considerando que algunos padres se angustian, resulta conveniente conocer algunas técnicas que aceleran su alivio.

Tratar el hipo en bebés.

Ahora bien, estos trucos no son una fórmula “milagrosa” para quitar el hipo instantáneamente. De hecho, no sirven en todos los casos. Veamos a continuación los más comunes:

  • La manera de amamantar tiene mucho que ver con la aparición de hipo en los recién nacidos. Debido a eso, es importante que la madre alimente al bebé cuando esté tranquilo y antes de que tenga mucha hambre. Así, comerá más despacio y no tragará tanto aire.
  • Si el hipo se origina mientras el bebé come, la primera medida será cambiarlo de posición e intentar que eructe y se relaje. Lo idóneo es esperar hasta que el hipo pase para volver a amamantarlo.
  • Cuando el bebé come demasiado rápido lo mejor es parar y reiniciar después de unos minutos. El objetivo será impedir que el bebé trague aire mientras come.
  • Una vez acabe de comer es conveniente ponerlo en posición vertical para facilitar la eliminación de aire.
  • Considerando que los cambios de temperatura pueden ocasionarlo, es importante mantenerlo abrigado y cambiarlo en un ambiente sin corrientes de aire.

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El hipo es un fenómeno natural que no produce dolor en el bebé. Tan solo se debe consultar al pediatra cuando viene acompañado de llanto intenso, o bien, se prolonga por muchas horas.