La hipocalcemia: ¿qué es y cuál es su tratamiento?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 20 febrero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 27 marzo, 2019
La hipocalcemia se diagnostica cuando existe un déficit de calcio en la sangre. Hoy descubriremos cómo se diagnostica y trata este problema.

El calcio es uno de los minerales indispensables para poder mantener nuestra salud en un estado óptimo. Sin embargo, si sus niveles son demasiados bajos en la sangre, es posible que estemos sufriendo hipocalcemia, una enfermedad que es bastante común.

Este mineral tiene dos funciones muy importantes a nivel intracelular y extracelular, como bien señala el artículo «Alteraciones del calcio hipocalcemia e hipercalcemia».

  • Nivel intracelular: interviene en varias reacciones enzimáticas y es importante para la transmisión de las señales nerviosas.
  • Nivel extracelular: tiene una gran importancia para la secreción endocrina, la coagulación y la placa neuromuscular.

Estos dos niveles debemos tenerlos en cuenta, ya que muchos de los síntomas de la hipocalcemia descubriremos que están relacionados con ellos. Veamos en profundidad más cuestiones importantes sobre esta enfermedad.

Conociendo la hipocalcemia

¿Cuáles son sus síntomas?

Hueso en hipocalcemia
Uno de los principales órganos afectados por la hipocalcemia es el hueso, que requiere este mineral para su formación.

La hipocalcemia suele aparecer debido a la falta de vitamina D, si sufrimos una enfermedad renal crónica o si nos encontramos con un problema grave en la sangre como puede ser haber sido un diagnostico de leucemia.

En todos estos casos y muchos más, los principales órganos que empezarán a sufrir este déficit de calcio en la sangre serán los huesos, los intestinos y los riñones. Sin embargo, veamos alguna de la sintomatología de esta enfermedad de manera más extensa.

  • Aumento de la excitabilidad de la placa neuromuscular: se producen espasmos en la musculatura que pueden ser muy dolorosos. Suelen afectar a los músculos de las extremidades. A esto se le conoce con el nombre de tetania.
  • Fatiga y debilidad: los pacientes se encuentran mucho más cansados que de costumbre. Esto puede deberse a la diarrea y la pérdida de peso repentina que suele producirse cuando se sufre esta enfermedad.
  • Psicosis y ansiedad: estos dos síntomas son bastante comunes. Los pacientes empiezan a manifestar un cambio en su sentido de la realidad, seguido de varias crisis de ansiedad.
  • Parestesias: los pacientes, además de los espasmos, pueden sentir sensación de hormigueo, entumecimiento y quemazón en distintas partes del cuerpo. En ocasiones, también pueden notar dolores punzantes.

Estos son solo algunos de los síntomas que pueden acompañar a la hipocalcemia, sin embargo, existen muchos más como las arritmias o la hipotensión arterial entre otros. Ponerse en manos de un médico será indispensable para recibir un diagnóstico fiable y empezar a tratar esta enfermedad.

Descubre: La hormona paratiroidea controla los niveles de calcio y la formación de hueso

¿Cuál es el tratamiento?

Tubo de muestra de sangre
Mediante diversos controles el equipo médico tratará de establecer un diagnóstico y un tratamiento adecuado a la hipocalcemia.

Para comprobar si realmente una persona tiene hipocalcemia, se debe hacer un análisis de sangre. De esta forma, el médico podrá saber si es necesario empezar un tratamiento para esta enfermedad, además de detectar el tipo de hipocalcemia que está sufriendo.

Hipocalcemia aguda

Este primer tipo de hipocalcemia tiene un carácter severo. Por eso, debe ser tratada con urgencia, normalmente, a base de gluconato cálcico, una forma de administrar este mineral por vía intravenosa.

Mientras el paciente se encuentra recibiendo el tratamiento debe estar en todo momento monitorizado y controlado. La razón de esto se encuentra en que este tratamiento, aunque es necesario, puede producir arritmias cardíacas.

Lee: ¿Qué hacer ante la deficiencia de calcio?

Hipocalcemia crónica

Este segundo tipo de hipocalcemia es diferente del anterior. Como bien podemos ver se denomina «crónica», lo que significa que el paciente tiene serios problemas para estabilizar y equilibrar sus niveles de calcio en sangre y sufre la enfermedad durante un extenso periodo de tiempo .

Por este motivo, necesita un control continuado, así como la toma de suplementos de calcio y de vitamina D por vía oral. No es una hipocalcemia tan grave como la anterior, pero sí requiere de un seguimiento para poder tener controlados los niveles de calcio.

Estos controles se hacen semanalmente cuando recién se recibe el diagnóstico. Después, se irán espaciando cada mes hasta llegar a los 3 meses. Al igual que las personas que sufren hipo o hipertiroidismo, los pacientes de hipocalcemia deben asistir a todos sus controles tal y como les indica el médico.

En la hipocalcemia crónica no hay riesgo de arritmias pero sí pueden aparecer cálculos en los riñones. La manera de resolver esto es manteniendo un control sobre la sal que se consume en la dieta.

¿Alguna vez has sido diagnosticado con hipocalcemia? ¿Con cuáles de los dos tipos mencionados? Esperamos que este artículo te haya permitido acercarte un poco más a esta enfermedad que muchas personas sufren pero cuyo nombre no es del todo conocido.

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