Hipotensión: conoce las causas y los síntomas de este trastorno

Un simple cambio brusco de postura puede dar origen a un episodio de hipotensión, que a veces termina en un desmayo. Lo adecuado es ponerse de pie sin demasiada rapidez.

Muchas personas creen que solo la presión arterial alta desencadena problemas de salud. Sin embargo, la hipotensión o presión arterial baja también puede dar lugar a diversas dificultades. Incluso en casos graves podría llegar a ser mortal.

Una de las grandes diferencias entre hipertensión e hipotensión es que la primera no provoca síntomas. Es una enfermedad que afecta con lentitud al organismo y causa daños a largo plazo. La hipotensión, en cambio, da lugar a síntomas inmediatos y visibles.

Qué es la hipotensión

Hipotensión

La presión arterial se define como la fuerza con la que la sangre fluye a través de las arterias. De ello depende su correcta circulación por todo el cuerpo. Tal fuerza está regulada tanto por el bombeo del corazón, como por la tensión de las paredes de las arterias.

Los niveles normales de la presión arterial varían de una persona a otra. Sin embargo, en general, se considera que es normal si se mantiene en el rango de 130-90 mmHg (milímetros de mercurio), por lo alto, o de 80-60 mmHg, por lo bajo.

Si la presión arterial cae por debajo de estos niveles, en general origina síntomas. Da lugar a mareos y a veces a desmayos. Entre un 10% y un 15% de la población tiene niveles bajos de presión arterial, sin que esto les ocasione síntomas visibles.

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Causas de la hipotensión

Las causas de la hipotensión son muy variadas. A veces tiene lugar por una condición médica determinada y otras veces por la ingestión de determinadas sustancias o por una circunstancia específica. Dentro de las principales condiciones médicas que dan lugar a la hipotensión están:

  • Deshidratación. La deshidratación tiene lugar cuando se pierde más agua de la que se ingiere. Esto puede ocurrir por fiebre, diarrea, vómitos, uso excesivo de diuréticos, exceso de ejercicio, etc.
  • Embarazo. El embarazo lleva a que se expanda el sistema circulatorio de la madre. Lo usual es que después de dar a luz se recuperen los valores normales de presión arterial.
  • Problemas cardíacos. Se produce hipotensión cuando hay bradicardia (frecuencia cardíaca extremadamente baja), infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca o problemas de válvulas cardíacas.
  • Problemas endocrinos. El hipotiroidismo y el hipertiroidismo generan bajadas de tensión. Esto ocurre también si hay hipoglucemia, diabetes o insuficiencia suprarrenal.

Otras circunstancias que pueden llevar a la hipotensión son: pérdida de sangre, infecciones graves, reacción alérgica severa, desnutrición o consumo de algunos medicamentos como los diuréticos, algunos antidepresivos, etc.

Tipos de hipotensión

Hipotensión

De acuerdo con la causa que dé origen a la tensión baja, esta suele clasificarse en los siguientes tipos:

  • Hipotensión ortostática. Es la que se deriva de un cambio brusco de la postura corporal. En general dura solo segundos o minutos.
  • Hipotensión ortostática posprandrial. Es similar a la anterior, pero con la particularidad de que se produce después de comer. Afecta sobre todo a los adultos mayores, los hipertensos y quienes sufren parkinson.
  • Hipotensión mediada neuralmente. Ocurre cuando hay descoordinación entre el cerebro y el bombeo del corazón. La presión arterial desciende súbitamente y usualmente no le permite a la persona mantenerse en pie.
  • Hipotensión grave. La que es causada por una condición médica grave como precedente.

La baja de la presión arterial puede conducir a un shock hipotensivo, el cual es una emergencia médica. Puede ser ocasionado por un fallo cardíaco, dilatación arterial brusca o pérdida de sangre por hemorragia.

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Síntomas

El síntoma típico de la tensión arterial baja es el desmayo. Este ocurre cuando no hay suficiente suministro de sangre hacia el cerebro. En esas condiciones se nubla la vista, se debilita la fuerza muscular y luego se pierde el conocimiento por completo. La recuperación suele ser rápida.

En los casos en los que la hipotensión es crónica suelen aparecer síntomas difusos, que muchas veces pasan desapercibidos. Algunos de ellos son:

  • Confusión, somnolencia, desconcentración y síntomas similares.
  • Fuerte sensación de cansancio, sin motivo aparente.
  • Debilidad muscular.
  • Palidez en la piel, los labios y la conjuntiva.
  • Dolor en el pecho y palpitaciones.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor de cabeza leve, pero continuo.
  • Sensación de falta de aire.
  • Dolor y rigidez en el cuello.
  • Vértigo, pitos en el oído o inestabilidad al caminar.
  • Alteraciones del sueño. Dificultad para dormir de noche.
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