¿Qué es el hipotiroidismo congénito?

Edith Sánchez·
05 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto al
03 Julio, 2020
El hipotiroidismo congénito es una enfermedad grave que no tiene cura definitiva. Es crucial detectarla temprano para administrar una medicación que impida consecuencias graves en el desarrollo del niño.
 

Hay hipotiroidismo congénito cuando un bebé no cuenta con la capacidad para producir las cantidades normales de hormona tiroidea al momento de nacer. A veces esto significa una disminución en la producción de la sustancia y, otras veces, no hay nada de la misma.

La palabra congénito implica que la afección está presente desde el momento mismo del nacimiento, por lo que el bebé nace con una actividad deficiente de la glándula tiroidea que proviene del vientre materno. Las estadísticas señalan que 1 de cada 3 000 a 4 000 niños padecen la patología.

El hipotiroidismo congénito se vincula a retrasos mentales prevenibles. Esto se debe a que la hormona tiroidea juega un papel muy importante en el desarrollo del cerebro de los niños. Así que el tratamiento debe ser temprano para prevenir discapacidades intelectuales.

Acerca de la glándula tiroides

La glándula tiroides es un órgano de vital importancia para el desarrollo y funcionamiento del organismo. Se encuentra en el cuello, en la parte delantera, sobre la unión con la clavícula. Se ocupa de segregar hormonas para favorecer el metabolismo energético de las células.

 

La tiroides tiene forma de mariposa y cumple un papel hormonal. Ella es la encargada de regular procesos como la quema de calorías, por ejemplo. Sus problemas más frecuentes son el agrandamiento de tamaño que llamamos bocio, el hipertiroidismo que es el exceso en la producción hormonal y el hipotiroidismo que es la deficiencia de funcionamiento.

En el caso del hipotiroidismo congénito o neonatal, si no es detectado y tratado a tiempo puede provocar trastornos neurológicos irreversibles y problemas de crecimiento. Se trata de una afección que, en la mayoría de los casos, requerirá tratamiento médico de por vida.

Pediatra en consulta médica
Los pediatras están entrenados para detectar los síntomas incipientes del hipotiroidismo congénito

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Síntomas del hipotiroidismo congénito

Una de las señales que podría alertar sobre la presencia del hipotiroidismo congénito en un recién nacido es la ictericia, que es el color amarillento que se presenta en la piel y los ojos. Si esta condición está presente y, sobre todo, si se prolonga, debe consultarse al pediatra sin demoras.

 

Otra señal que sugiere la presencia de la enfermedad es un llanto ronco o débil, que proviene de la presión que ejerce la glándula sobre la zona de las cuerdas vocales. Esto dificulta el movimiento de aire por la región y, por ende, la formación de los sonidos.

Los niños con hipotiroidismo congénito tienen sueño excesivo y aletargamiento. Responden con más lentitud a los estímulos porque el metabolismo celular se encuentra funcionando a menor velocidad. Esto deriva en una alimentación deficiente por el desgano y la astenia.

El rostro de estos pequeños pacientes se hincha a menudo, lo cual implica también el aumento de tamaño de la lengua, que ocupa mayor espacio de la cavidad bucal. La situación repercute también en la alimentación, junto con los cambios digestivos que son, con frecuencia, constipaciones.

El tono muscular está muy disminuido en ellos. Los médicos pediatras suelen reconocer la falta de reflejos en los miembros inferiores y la detención del desarrollo de las posturas antes de los dos años de edad.

 

Al momento de nacer, los bebés no suelen presentar cuadros clínicos claros de hipotiroidismo congénito. Algunos datos pueden llamar la atención del pediatra, como una fontanela posterior con mayor amplitud de lo normal.

Posibles causas de la afección

El hipotiroidismo congénito podría estar relacionado con el nacimiento fuera de término. Se sabe que el desarrollo deficiente durante la gestación, o bien la ausencia de la glándula tiroides por un defecto hereditario, son orígenes posibles.

Así mismo, la ubicación de la glándula podría ser anormal, colocándose en sitios que impidan su funcionalidad. Siempre que el órgano sea deficiente en la producción de las hormonas, o las mismas sean incapaces de llevar a cabo su función en los tejidos periféricos, habrá síntomas.

Hay estudios que relacionan la aparición de esta enfermedad con el uso de algunos medicamentos ingeridos por la madre durante el embarazo. Otro factor de incidencia es la falta de yodo en la dieta materna.

 

En la mayoría de los casos no hay un componente hereditario. Por lo tanto, un caso de este tipo en la familia no supone un mayor riesgo de tener hijos con esta enfermedad.

Las posturas del bebé
Las posturas del bebé son una señal del tono muscular, por lo que la falta de actitud erguida es indicativa de la patología

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Tratamientos para el hipotiroidismo congénito

En la mayoría de los casos, el hipotiroidismo congénito puede y debe ser tratado de por vida. La medicina no dispone hoy de una cura y la posibilidad de prevenirla no va más allá del cuidado de la dieta y del control de los medicamentos que se ingieren durante el embarazo.

Esta patología se trata haciendo el reemplazo de la hormona que no produce el organismo del bebé. Se le administra al pequeño una medicación que sustituye a la hormona tiroidea faltante y que suele ser la levotiroxina artificial.

 

Lo usual es que el médico ordene el uso de la medicación desde las dos primeras semanas de vida. Así se logra un crecimiento y un neurodesarrollo adecuados. Es muy importante seguir todas las indicaciones, puesto que de ello depende el éxito y la calidad de vida del niño.

 
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