¿Qué es la histeroscopia diagnóstica?

María Vijande 20 agosto, 2018
La histeroscopia diagnóstica es una prueba que se lleva a cabo regularmente en las consultas de ginecología y que es muy útil para prevenir enfermedades y complicaciones.

La histeroscopia diagnóstica es un procedimiento diagnóstico que permite la visualización directa del canal cervical y de la cavidad uterina. Es un examen rutinario dentro de la ginecología. Gracias a la exploración directa del interior del útero que nos ofrece esta técnica, se puede obtener información que no siempre puede ser proporcionada de forma fiable por otras exploraciones externas como pueden ser el examen físico, los rayos o la ecografía.

La histeroscopia diagnóstica se lleva a cabo en consulta de forma ambulatoria, sin necesidad, normalmente, de administrar anestésicos y sin preparación alguna. Suele durar entre 2 o 3 minutos, por lo que es una prueba corta.

¿Para qué se utiliza la histeroscopia diagnóstica?

Preguntas que hacer a tu ginecólogo.

 

Gracias a esta técnica, se pueden diagnosticar numerosas patologías que afectan a la cavidad uterina. Los profesionales aseguran el máximo rendimiento y fiabilidad en la interpretación de las imágenes, minimizando, a su vez, el riesgo de complicaciones.

Son muchas las indicaciones de la histeroscopia diagnóstica. Entre ellas podemos incluir mujeres que presentan alteraciones menstruales como reglas abundantes o pérdidas entre menstruaciones.

También se utiliza para el estudio extensivo a una citología cervicovaginal sugestiva de patología cervical o endometrial. Esto se debe a que esta técnica permite ver el canal endocervical.

Otra indicación es la de evidenciar áreas anormales dentro de la cavidad uterina y poder realizar, así, una biopsia más precisa de la zona afectada. Asimismo, durante el trascurso de la histeroscopia diagnóstica se pueden extraer y diagnosticar:

 

  • Pólipos.
  • Miomas o fibromas intrauterinos.
  • Malformaciones uterinas como el útero septo o tabicado.
  • Hipertrofia o crecimiento exagerado del endometrio, el cual es el causante de las menstruaciones excesivas.

Por otro lado, esta técnica también se utiliza en mujeres con problemas de esterilidad o infertilidad y, cuando otros exámenes como pueden ser la ecografía ginecológica, la citología o la biopsia de endometrio nos dan indicaciones de que puede haber una patología en esa zona.

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¿En qué se basa?

La histeroscopia diagnóstica consiste en la introducción de una pequeña óptica que mide entre 3 y 4 cm a través de la vagina y que llega hasta el cuello del útero. Gracias a la óptica se puede inspeccionar interiormente cómo es el útero de la paciente, así como el endometrio.

Además, esta cámara de vídeo permite que el paciente y el médico puedan ir comentando la prueba a través de un monitor de televisión.

El endometrio es la membrana que cubre la pared interna del útero también denominado capa menstrual

Cuando la histeroscopia se realiza de manera adecuada y sin ningún tipo de complicación, la imagen que ofrece es de muy buena calidad y de gran ayuda para el equipo médico a la hora de realizar un buen diagnóstico.

Una de las grandes ventajas de esta metodología diagnóstica es la posibilidad de la toma de biopsias dirigidas para el estudio microscópico de la zona más representativa de la mucosa endometrial.

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¿Cómo se realiza?

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Hay que tener en cuenta que esta prueba no requiere preparación previa del paciente. Hay ciertas circunstancias en las que sí es necesario administrar anestésicos en el cuello del útero, como, por ejemplo:

  • Cuando se presentan alteraciones del ciclo menstrual y metrorragias.
  • Para la realización de estudios de esterilidad o infertilidad.
  • Para realizar un diagnóstico de alteraciones morfológicas de la cavidad uterina como pueden ser los pólipos, miomas o hiperplasia.
  • Localizar cuerpos extraños.
  • Estudiar y controlar las malformaciones uterinas como los tabiques.

La prueba se suele programar en la segunda mitad del ciclo, aproximadamente a partir del 20 día del comienzo de la regla. Se debe colocar a la paciente en posición ginecológica, es decir, en la misma posición que si se le fuese a realizar una citología, con las piernas en alto y separadas. A continuación, se debe limpiar la vagina y el cuello del útero con una solución de yodo y se pinza el cuello para sujetarlo y facilitar la maniobra.

El aparato utilizado se denomina histeroscopio y se introduce en el canal endocervical a la vez que se va administrando suero líquido o fisiológico por la vaina que recubre el instrumento con el fin de expandir la cavidad y limpiar el moco o restos endometriales para favorecer y aumentar la calidad de la visión. También se puede utilizar un medio gaseoso como el monóxido de carbono.

Tras la exploración, se aconseja estar tumbada entre 15 y 30 minutos. Después se puede incorporar normalmente. Esta prueba está completamente contraindicada en situaciones de:

  • Infección pélvica aguda o reciente.
  • Cáncer endocavitario.
  • Embarazo.

Bibliografía

María Vijande

Estudiante de Farmacia y curiosa a tiempo completo. Lectora, música y deportista a tiempo parcial. Y ya, que definir es limitar!

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