El hombre que salva millones de bebés con su sangre

La última donación de sangre de James Harrison fue el 11 de mayo del año 2018.

James Harrison, mejor conocido por ser ”El hombre del brazo de oro” es un héroe que ha conseguido salvar millones de vidas con su sangre. Sí, tan solo con este recurso vital, este australiano ha conseguido realizar un aporte de incalculable valor a la humanidad.

Lo más interesante de su historia es que la vida quiso que su hija fuera la portadora de un virus que puso en riesgo la salud de su propio nieto. A continuación, te compartimos con detalle qué fue lo que ocurrió.

¿Cómo comenzó todo?

Cuando James Harrison tenía 14 años, sucedió algo inesperado que lo situó, siendo solo un adolescente, al borde de la muerte. Tras un accidente, los médicos se vieron obligados a extirparle un pulmón. Por ello, pasó semanas en la unidad de cuidados intensivos del hospital y debió recibir no una sino varias transfusiones.

Según le explicó su madre un tiempo después, fueron casi 13 litros de sangre los que tuvieron que suministrarle para que pudiera seguir con vida. Aquello le produjo tal impacto, que entonces se propuso el objetivo de que, al cumplir los 18, lo primero que haría sería hacerse donante.

Entonces, lo que más asombraba a Harrison era el hecho de que un grupo de personas desconocidas hubiesen salvado su vida, al donar sangre, de forma voluntaria.

Al cumplir los 18 años, el joven comenzó a cumplir su palabra. Así, consiguió realizar su primera donación. Ahora bien, lo último que pasó por su mente es que, justo al día siguiente, lo llamasen del hospital pidiéndole que acudiera de inmediato.

Donar sangre salva vidas alrededor de todo el mundo.

La situación en Australia

El Servicio Nacional de la Cruz Roja reporta que, a mediados de los años 60 el índice de mortalidad infantil y de abortos era muy elevado en Australia. 

De hecho, era muy alto el número de mujeres que abortaban y perdían a sus bebés, sin que se pudiera entender la razón. En otros casos, los niños nacían con graves malformaciones que les hacían fallecer a los pocos días. ¿Qué ocurría?

Se trataba de la enfermedad de Rhesus. Una dolencia en la cual, el sistema inmune de la madre identifica al feto y sus células como un enemigo al que atacar y del que defenderse. De ahí los abortos y las malformaciones.

Esto se debe al que, en la sangre de una mujer embarazada, se puede esconder el temido factor Rhesus negativo (Rh negativo). A esta posibilidad, se le añade una más: que el padre trasmita a su vez al bebé el componente con factor Rhesus positivo (Rh positivo).

La enfermedad de Rhesus es letal para el bebé y muy impactante a su vez para la madre a nivel psicológico, al pensar que los propios anticuerpos de su sangre han atacado al feto. No obstante, esto cambió radicalmente gracias al joven Harrison.

¿Qué ocurrió tras la primera donación?

Tras esa primera donación de sangre los médicos se dieron cuenta de que James Harrison era muy especial: su sangre contenía un tipo de anticuerpo que podía combatir esta enfermedad inmune.

Por ello, gracias a su sangre, se pudo sintetizar una vacuna llamada “Anti-D” que evita que las mujeres portadoras del factor Rhesus negativo desarrollen anticuerpos durante el embarazo.

Más del 17% de las mujeres de Australia fueron portadoras de este factor, así que la sangre de James Harrison supuso una gran ayuda.

Los pies de un bebé recién nacido.

Según explica el Servicio de la Cruz Roja, las donaciones del señor Harrison han salvado ya a más de dos millones de bebés. Dos millones de criaturas que han podido nacer sin ninguna complicación y que llevan una vida normal, sin secuelas.

Aunque Harrison ha llevado una vida feliz sabiendo que ha ayudado a millones de niños con su sangre, no puede negar que la donación más especial y la que más satisfacción le produjo, fue la que hizo para salvar a su propio nieto.

Por esas extrañísimas casualidades de la vida, su propia hija era portadora del factor Rhesus negativo, así que, a día de hoy, el nieto tiene mucho que agradecerle a su abuelo James.

Su sangre, una fuente de esperanza

Ahora bien, es posible que te preguntes por qué razón dispone James Harrison de este anticuerpo. ¿Es algo providencial? ¿Es genético? Más bien lo primero.

Se cree que, cuando tenía 14 años, el tratamiento al que fue sometido y al hecho de haber recibido numerosas donaciones, de distintas personas, contribuyó a que, al final, Harrison desarrollase el anticuerpo a la enfermedad de Rhesus, de forma espontánea.

Puede que llegado este punto te preguntes: ¿Y qué pasará cuando James Harrison ya no esté? Según explican los médicos, debe haber más personas como el señor Harrison. Solo falta dar con otro donante de características similares.

El logro del año 2018

El señor Harrison consiguió donar hasta los 81 años de edad. Con lo cual, el número total de donaciones de sangre realizadas a lo largo de su vida viene a ser de: 1173. Y de no ser porque la ley, la edad y los médicos se lo impiden, según sus propias palabras, le gustaría seguir donando.

Cuando se le recuerda que ha sido ganador de numerosos premios, incluyendo la medalla de la Orden de Australia, el señor Harrison afirma que su logro más grande es haber realizado un aporte significativo a su país. Desde su punto de vista, estatus de héroe nacional no solo viene con halagos y premios, sino con una profunda reflexión acerca de quién ha sido.