Hygge, la clave de los daneses para ser felices

Yamila Papa 5 octubre, 2016
Aprovecha los beneficios de esta tradición danesa y disfruta del hygge en tu día a día. Te ayudará a ser más feliz con todo lo que te rodea

Cuando pensamos en Dinamarca automáticamente nos vienen a la mente imágenes de nieve, hielo y mucho frío.

Los daneses han sabido sacar provecho de su condición geográfica (y, sobre todo, climática) para vivir felices en cualquier época del año.

El concepto se llama hygge y, si bien no tiene una traducción literal en otros idiomas, esta palabra nos enseña sobre un estilo de vida.

¡En este artículo te contamos de qué se trata!

Hygge: hogares cómodos y acogedores

hogares cómodos y acogedores

No hay una única definición para la palabra hygge. Cada uno la traduce de la manera que quiera o que le parezca más adecuada.

En lo que sí coinciden todos los daneses es en que se trata de una sensación hermosa, una manera de vivir y que debería expandirse a todo el mundo.

Si consultásemos a un residente de Dinamarca sobre este modo de vida nos diría que es “sentarse en el sofá frente al fuego de la chimenea, en una noche nevada, con un jersey de lana tejido por nuestra abuela, bebiendo una taza de café, mientras leemos una novela y a nuestros pies se acuesta la mascota familiar”.

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Es un gran plan para el invierno, sin dudas.

Pero no solo es ese momento tan hermoso de estar en casa después del trabajo cuando el clima no te permite estar en la calle sino que, además, contempla los pequeños placeres de la vida.

Cuáles son depende de cada uno, pero bien podrían ser comer galletas recién horneadas, ver cómo llueve desde la ventana, mirar una película en la cama, compartir una cena con nuestra familia, etc.

Hygge se pronuncia [hu ga] en danés y se suele traducir como “acogedor”; por ello es tan difícil encontrar una única definición.

Quizás la sensación de comodidad para ti no es la misma que para los que te rodean. Sin embargo, nadie puede negar que se trata de una actitud frente a la vida y sobre lo que tenemos a nuestro alrededor.

Básicamente, es estar agradecidos por lo que tenemos.

¿El hygge solo sirve en invierno?

El hygge solo sirve en invierno

Es verdad que Dinamarca es un país donde el frío se siente de verdad, pero también cuenta con veranos calurosos. Eso no cambia la forma de vivir de los residentes en relación a su hygge.

Esta actitud no tiene que ver con la temperatura que hace afuera, ya que la podemos llevar a cabo en la temporada estival.

La única diferencia será que, en lugar de estar protegidos del viento o la nieve, nos encontraremos al aire libre disfrutando de nuestros seres queridos y del tiempo de ocio.

La idea es sentirse como en casa en el lugar que nos encontremos y que nos olvidemos de los problemas y preocupaciones al menos durante un rato.

No importa si hace 0 o 30 °C, si llueve o hay un sol radiante, si estamos en la sala o en un parque… Lo que interesa es de qué manera estamos viviendo esa situación.

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¿Cómo practicar el hygge en cualquier parte del mundo?

Cómo practicar el hygge en cualquier parte del mundo

Aunque los daneses traten de explicar que el concepto no tiene que ver únicamente con el invierno, es un poco difícil para los demás separar el hygge de los días fríos.

Por ello, cuando la idea se exportó a otras latitudes siempre se habló de conseguir espacios más acogedores y cálidos y no del hábito o de la manera de disfrutar de la vida.

Hay empresas en Estados Unidos y en Europa que se encargan de decorar nuestros ambientes bien al estilo danés, con sofás grandes, alfombras gruesas, tapices en las paredes y una gran chimenea como protagonista estelar de la sala.

Sin embargo, además de la decoración de interiores la comida es un punto destacado del concepto “fabricado en Dinamarca”, así que también podemos encontrar panaderías que venden los típicos panes y dulces de estas tierras.

Todos podemos poner en práctica la idea del hygge sin importar donde vivamos o el clima de nuestra ciudad.

¿Cómo? Para empezar, disfrutando del tiempo libre en casa y buscando ser felices con aquellos detalles que en cualquier situación pasarían desapercibidos.

Que nuestros mejores amigos se hagan un tiempo para pasar a visitarnos, que preparemos un rico pastel aunque no sea nuestro cumpleaños, que estén pasando una de nuestras películas preferidas en la televisión, que probemos un té nuevo… son todas razones para sentirnos cómodos y agradecidos.

Hygge es ser bueno con uno mismo

Hygge es ser bueno con uno mismo

Para poder ser felices y sentirnos plenos es necesario que nos amemos y respetemos. El cariño propio luego se extiende hacia los demás y aquello que nos rodea.

Eso es lo primero que debemos lograr para disfrutar del hygge como corresponde. Ser bueno con uno mismo es consentirnos, no juzgarnos y no castigarnos.

Tampoco habremos de pasar al libertinaje ni a la permisión excesiva pero, al menos por un rato, ser felices comiendo un trozo de chocolate, bebiendo una copa de vino, olvidándonos de los problemas, disfrutando de un libro o una serie…

¡Con tan poco podemos recibir tanto!

Será por esa razón por la que en Dinamarca la gente no suele hacer dietas ni “matarse” en el gimnasio para obtener la figura deseada. Tampoco se sienten culpables cuando comen una galleta o aceptan otra ración más de su plato favorito.

¿De qué manera crees que podrías ser totalmente feliz y pregonar el concepto hygge?

No dudes en buscar esos momentos agradables que te arrancan una sonrisa y te hacen disfrutar, aunque solo sea durante unos minutos, de esa sensación de paz y tranquilidad.

Lo acogedor no tiene por qué ser extraordinario ni costoso… Con una taza de té, unos buenos calcetines y unas velas es suficiente.

 

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