Ictus: que es y cuáles son los factores de riesgo para padecerlo

Edith Sánchez · 6 agosto, 2018
Los malos hábitos han llevado a un incremento de los casos de ictus en personas menores de 55 años. La mejor prevención es un estilo de vida sano.

El ictus es un grave problema de salud que puede conducir a diferentes tipos de incapacidad, e incluso a la muerte. La mayoría de las personas que han padecido un ictus quedan con una o varias limitaciones en su capacidad funcional.

Este trastorno es común entre las personas de edad avanzada. Se estima que un 73% de los casos tienen lugar entre quienes tienen 65 años o más. Sin embargo, viene en aumento el número de casos de ictus entre personas más jóvenes.

Nunca se debe perder de vista que el cerebro es el órgano más importante del cuerpo. Por eso debe cuidarse como ningún otro. Precisamente de esos cuidados puede depender que se presente un accidente cerebral o se reduzca al mínimo el riesgo de que ocurra.

¿Qué es un ictus?

Con el nombre de ictus se conoce un grupo de enfermedades, cuyo rasgo en común es que afectan a los vasos sanguíneos del cerebro. Tales patologías también se conocen con el nombre de Accidentes Cerebrovasculares  (ACV), o enfermedades cardiovasculares.

Por lo general, el ictus se presenta de manera súbita. Igual que un infarto al corazón. Según las investigaciones, este evento es mortal en aproximadamente el 20% de los casos. Y en el 44% de las personas genera una discapacidad grave. Básicamente existen dos tipos de ictus:

  • Isquémicos. Se producen por la obstrucción de los vasos sanguíneos. Esto impide el riego de una parte del cerebro.
  • Hemorrágicos. Ocurren cuando se rompe alguna de las ramas arteriales y, por consiguiente, se produce una hemorragia cerebral. Son los más mortales.

Tras sufrir un ictus, solo un tercio de los pacientes se recupera completamente. Se estima que el 25% de los afectados muere dentro de los 30 días siguientes. Alrededor del 75% de los casos son de ictus isquémico y el 25% restante, de ictus hemorrágico.

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Principales factores de riesgo

Los factores de riesgo para padecer este trastorno son genéticos y ambientales. Se han identificado 11 circunstancias básicas que pueden dar lugar a este problema. Son las siguientes:

  • Edad. La enfermedad es más recurrente a partir de los 55 años. De ahí en adelante, por cada década de vida, aumenta al doble el riesgo de padecer ictus.
  • Género. Los hombres lo sufren con más frecuencia, después de los 44 años de edad. No obstante, esta enfermedad resulta más frecuentemente mortal en las mujeres.
  • Antecedentes familiares. Si el padre sufrió ictus, se incrementa en un 2,4% el riesgo de padecerlo. Cuando fue la madre, el incremento es de un 1,4%. Y si quien lo sufrió fue un hermano, el riesgo de padecerlo es de un 60%.
  • Uso de anticonceptivos orales. El mayor nivel de estrógenos aumenta en 2,5 el riesgo de padecer este trastorno en las mujeres.
  • Tabaquismo. El tabaco duplica el riesgo de sufrir este tipo de problemas.
  • Drogadicción. Los consumidores de cocaína tienen el doble de riesgo y los de anfetaminas, cinco veces más.
  • Migraña. Quienes padecen migrañas frecuentes tienen un riesgo 2,2 mayor que los demás.
  • Padecer síndrome de apnea del sueño. Genera un riesgo 2,5% mayor.
  • Obesidad. Incrementa el riesgo en un 1,4%.
  • Sedentarismo. Aumenta el riesgo en un 2,4%.
  • Diabetes. Quienes padecen diabetes tienen entre 2 y 6 veces mayor riesgo de sufrir un ictus.

Fibrilación auricular e ictus

Eritrocitos libres y agregados formando un coágulo

Existe una estrecha relación entre la fibrilación auricular (FA) y el ictus. La FA es la forma de arritmia cardíaca más frecuente en los adultos de todo el planeta. Las investigaciones indican que alguien con FA tiene entre cuatro y cinco veces más probabilidad de sufrir un ictus embólico.

Así mismo, cuando el trastorno está asociado a la fibrilación auricular tiene una mortalidad potencial del 20% y de discapacidad potencial del 60%. El mayor peligro de padecer FA no es sufrir un infarto cardiaco, sino un infarto cerebral.

A su vez, los factores de riesgo para padecer FA son: hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia cardíaca, hipertiroidismo y otros problemas hormonales. El consumo de café o alcohol en exceso también se consideran factores de riesgo.

Sea cual fuere el factor de riesgo para sufrir este tipo de trastornos, lo cierto es que un estilo de vida sano lo disminuye significativamente. La nutrición adecuada, el ejercicio frecuente y la reducción o eliminación del consumo de tabaco y alcohol mejoran sensiblemente la probabilidad de evitar un ictus.

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