El impétigo en niños

03 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por dermatóloga Maria del Carmen Hernandez
Muchos padres llegan a la consulta alarmados porque su hijo presenta ampollas que supuran líquido o costras localizadas. Suele ser impétigo; es una de las enfermedades más comunes. Es prevenible, contagiosa y controlable con el tratamiento adecuado.
 

El impétigo en niños es provocado por una bacteria que genera una infección de la piel. En general, suele aparecer alrededor de la boca, nariz y oídos. La principal vía de contagio es el contacto directo con la lesión.

Tiene mayor incidencia entre los 2 y los 6 años, debido a que son estos niños quienes sufren más raspaduras y cortes y también se rascan más; esto lleva a la propagación de la bacteria.

Se puede presentar en cualquier período del año, aunque se observa con más frecuencia en los meses cálidos debido a las condiciones de temperatura y humedad.

¿Cómo se manifiesta el impétigo en la piel?

El impétigo se manifiesta en la piel con llagas recubiertas de costras de color similar a la miel. No suelen ir acompañadas de fiebre y los pacientes conservan el buen estado general. Normalmente, las llagas curan de forma espontánea después de un tiempo sin dejar cicatrices.

Al ser una infección superficial de la piel, puede provoca picazón, ardor e, incluso, dolor si se encuentra en la zona peribucal. Cursa, en ocasiones, con adenopatías cercanas a la zona de infección. Estos ganglios son móviles y pueden generar dolor.

 
Tiene actividad antimicrobiana 

Causas del impétigo en niños

En alrededor del 90 % de los casos, el impétigo está ocasionado por el Staphylococcus aureus, mientras que en el resto, el causante es el Streptococcus pyogenes. El estreptococo es causa también de la faringitis estreptocóccica, por ejemplo.

La gran mayoría de nosotros somos portadores de ambas bacterias en la piel. Sin embargo, ante cualquier herida, picadura, raspadura o corte, la bacteria es capaz de provocar una infección y dar como resultado el impétigo.

Tipos de impétigo

Existen dos tipos principales de impétigo:

 
  • Impétigo no ampolloso: causado en gran medida por el estreptococo. Erosiona la superficie de la piel después de pequeñas heridas o traumatismos y causa úlceras más grandes que luego serán cubiertas por una costra mielicérica. Habitualmente se pueden observar varias lesiones en el mismo niño, producto de la autoinoculación. No está relacionada con ampollas.
  • Impétigo ampolloso: causado por el estafilococo. Ocasiona ampollas y vesículas llenas de líquido transparente en la piel. Se rompen fácilmente y ocasionan un área de dermis expuesta y brillante que formará una costra con una corteza amarillenta.

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Diagnóstico

En la exploración física durante la consulta médica, el especialista realiza el diagnóstico basándose en las características de la erupción cutánea y la anamnesis. El pediatra puede creer necesario solicitar un cultivo de laboratorio para determinar qué bacteria es la que esta generando el cuadro.

 

Existen varias enfermedades dermatológicas que llevan a un difícil diagnóstico diferencial:

  • Penfigoide ampolloso.
  • Infección por virus herpes simple.
  • Escabiosis.
  • Reacción alérgica a alguna picadura.
  • Dermatofitosis.

Es por esto que recalcamos la necesidad de la consulta con el médico cualificado. Este, mediante la historia clínica y la exploración física, procederá al correcto diagnóstico diferencial. No obstante, el diagnóstico definitivo lo brinda el cultivo microbiológico del exudado de las lesiones.

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Tratamiento adecuado del impétigo en niños

antibióticos

El objetivo es acabar con la infección; por ende, el tratamiento indicado son antibióticos. Estos se pueden aplicar de manera tópica o por vía oral, según la extensión de las lesiones en la superficie corporal o si se acompaña de síntomas sistémicos.

 

El uso de cremas emolientes ayuda a mantener la función de la barrera cutánea. El tratamiento coadyuvante sintomático puede ser cubierto con antihistamínicos para la picazón o antiinflamatorios si así fuese necesario. Es importante aplicar factor de protección solar para evitar que queden zonas hiperpigmentadas en la piel lesionada.

El impétigo en niños es contagioso hasta que desaparezcan por completo las lesiones En ocasiones, basta con que hayan pasado dos días de tratamiento y se evidencie la mejoría. No obstante, se debe tener cuidado.

 Cómo prevenir y controlar el contagio

Algunas de las recomendaciones para prevenir el contagio del impétigo en niños son las siguientes:

  • Mantener las uñas de los niños cortas y limpias.
  • Enseñarles a no rascarse las lesiones de la piel, ya que eso hace que la bacteria prospere.
  • En el caso de tocar las lesiones, lavar el sitio expuesto con agua y jabón.
  • Se debe evitar el contacto con otros niños durante este tiempo.
 
  • En el caso de raspaduras, limpiarlas con agua y jabón y aplicar crema con antibiótico.
  • No compartir ropa sucia, sábanas o toallas de alguien que este cursando una infección activa en la piel.
  • Mantener una correcta humectación de la piel para activar la barrera cutánea.

El impétigo en niños es común pero hay que controlarlo

Aunque consideremos el impétigo en los niños tan solo como una infección localizada de la piel, el tratamiento debe instaurarse rápido debido a su gran poder de contagio.

Conviene acudir al médico si los síntomas persisten o hay sospechas de que la infección haya empeorado, tales como dolor, fiebre o un aumento en la hinchazón.

 
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