Implante cerebral para tratar los síntomas del Alzheimer

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 24 noviembre, 2018
Estos dispositivos son útiles en las primeras etapas de la enfermedad, cuando el deterioro cognitivo no es tan pronunciado.

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que, forma el tipo de demencia que aparece con más frecuencia. Por tanto, el paciente comienza a experimentar cambios en:

  • La memoria.
  • La capacidad cognitiva.
  • El comportamiento habitual.

Normalmente, estos síntomas empeoran a medida que la patología evoluciona en el tiempo y aparecen otros nuevos. Por ejemplo:

  • Alteraciones en el lenguaje (siendo la afasia la manifestación más grave).
  • irritabilidad, etc.

Las fases iniciales de la enfermedad a menudo pasan desapercibidas.

Los pacientes suelen ser ancianos, es una enfermedad más prevalente en mujeres. Esta debuta en la sexta o séptima década de la vida.

A medida que avanza la patología, el paciente pasa de estar ralentizado a perder conciencia sobre su entorno y sobre si mismo.

El margen de pérdida de las funciones cognitivas es mayor cuanto más alto sea el coeficiente intelectual de la persona antes de enfermar. Además, cuanto más joven sea el paciente, más rápido avanza la enfermedad.

  • Hay que tener en cuenta que en la evolución siempre hay fluctuaciones.
  • En estos períodos, el paciente parece que ha mejorado y no son tan evidentes sus limitaciones.
  • Esto presenta un obstáculo a la hora de establecer un diagnóstico temprano.

Causas de la enfermedad de Alzheimer

Actualmente se desconocen las causas que llevan a la presencia de este problema. Sin embargo, se han identificado alteraciones en la estructura del cerebro como:

  • La formación de placas seniles.
  • Ovillos de neurofibrillas.
  • Degeneración granulovascular.

Estos hallazgos en el estudio microscópico revelan la existencia de depósitos de proteínas alteradas.

Lo más habitual es encontrar acumulaciones extracelulares de beta-amiloide en la sustancia gris del cerebro.

La enfermedad de Alzheimer afecta principalmente la sustancia gris. Por lo tanto, se considera a esta patología como una demencia de tipo cortical.

En algunos estudiosse han identificado ciertos factores de riesgo que aumentan la posibilidad de desarrollar este trastorno. Entre los más importantes podemos citar:

  • La herencia genética.
  • La edad.
  • Hábitos insalubres como el consumo de tabaco y de alcohol.
  • Las mujeres tienden a desarrollarlo más.
  • Los hijos de madres de más de 40 años.
  • El bajo nivel educativo.

Dentro del tratamiento podemos diferenciar distintos remedios como el uso de medicamentos o de sesiones terapéuticas.

Asimismo, se ha descubierto recientemente que un implante cerebral también puede combatir este tipo de trastorno.

Ver también: 7 grandes productos naturales para fortalecer el cerebro

Implante cerebral para tratar los síntomas del Alzheimer.

aumentar potencial del cerebro

Se trata de un procedimiento o una intervención quirúrgica. Durante esta se implanta un reducido neuroestimulador en el cerebro del paciente.

Por norma general se les denomina implante de dispositivos para la estimulación cerebral profunda (DBS).

Normalmente se intenta aplicar este tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad. Durante este período ha demostrado mayor efectividad.

Este aparato puede aparecer en forma de chip. Es capaz de imitar el funcionamiento cotidiano del sistema nervioso afectado por la patología.

También podemos encontrar la colocación de finos cables en el encéfalo para simular las conexiones perdidas. De esta manera se estimulan otras capacidades que se deterioran con la evolución de la patología.

Por norma general, los fármacos pueden reducir la disminución de la memoria (tanto a largo como a corto plazo). Sin embargo, no pueden fomentar otras habilidades comunes como:

  • La toma de decisiones.
  • Resolución de problemas.
  • Organizar y planificar ideas etc.

Estas funciones suelen estar gestionadas por unas regiones de nuestro cerebro llamadas lóbulos frontales.

Esta es la localización más frecuente de los implantes puesto que son las actividades que se ven más alteradas durante el trastorno.

Ver también: Principio de alzhéimer, ¿se puede detener el proceso?

Otros datos sobre el implante

Alzheimer

De acuerdo a las pruebas clínicas algunos pacientes también presentaron una gran mejoría en sus capacidades cognitivas.

Una de las desventajas es la cantidad excesiva de tiempo que se necesita para comprobar la mejoría. Suelen potenciarse estas funciones después de uno o dos años tras la neurocirugía.

Asimismo, se está usando esta clase de técnicas para tratar otras enfermedades neurodegenerativas como es el caso de la enfermedad de parkinson.

Sin embargo, se está investigando los mejores implantes que pueden ser utilizados para hacer el tratamiento más eficiente.

Para ello, los expertos piensan que dentro de una década los neurotransmisores estarán completamente elaborados.

También se están llevando a cabo otras investigaciones para descubrir nuevos tratamientos que puedan aplacar los síntomas.

En un futuro podrían aplicarse sin la necesidad de realizar una intervención en el paciente.

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