¿Por qué se debe vacunar a los bebés?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por José Gerardo Rosciano Paganelli el 21 diciembre, 2018
Lucía Ramírez · 24 marzo, 2018
Vacunar a los bebés es esencial. No administrar las vacunas necesarias, los pone en riesgo de contraer enfermedades graves. Y si sobreviven, su desarrollo puede verse afectado.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas son “una preparación destinada a generar inmunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos”.

En otras palabras, las vacunas ayudan al organismo a protegerse y prevenir enfermedades. Generalmente, se aplican como inyección, aunque también pueden administrarse vía oral o nasal.

El origen de las vacunas

El médico británico Edward Jenner inventó la primera vacuna en el año 1797. En aquella época, los ordeñadores se contagiaban de la viruela de las vacas (vacuna) por estar en contacto con sus ubres. No obstante, en cuanto surgía alguna epidemia de viruela humana, ellos rara vez se enfermaban.

Jenner observó esta curiosa situación. Extrajo elementos de las pústulas de la vaca y las inyectó en el brazo de un niño de 8 años. De este modo, el niño contrajo la viruela vacuna. Más tarde, al entrar en contacto con la viruela humana, no enfermó. Ese fue el inicio del éxito de las vacunas en la humanidad.

Ver también: La vacuna y la importancia para los niños

¿Por qué es importante vacunar a los bebés?

vacunar a los bebés: vacunas 2

En primer lugar, la OMS en su informe Vacunas e inmunización: situación mundial afirma que si todos los países del mundo alcanzaran la cobertura de vacunación en un promedio del 90 % y se aplicaran todas las vacunas existentes, podrían prevenirse 2 000 000 de muertes entre niños menores de 5 años.

Asimismo, a pesar de que muchas de las enfermedades se han reducido o eliminado, aún falta camino para erradicarlas por completos. Por lo tanto, si las personas de una comunidad se vacunan, la probabilidad de detener el brote de una enfermedad es mucho mayor.

Algunas enfermedades y sus vacunas

Algunas de las distintas enfermedades y vacunas más conocidas a nivel mundial son:

  • Cólera.
  • Difteria.
  • Hepatitis A.
  • Papilomavirus humano.
  • Influenza (gripe H5N1, H1N1).
  • Encefalitis japonesa.
  • Sarampión.
  • Meningitis meningocócica.
  • Parotiditis.
  • Tos ferina.
  • Enfermedad neumocócica.
  • Poliomielitis.
  • Rabia.
  • Rotavirus.
  • Rubéola.
  • Tuberculosis.
  • Tétanos neonatal y materno.
  • Fiebre tifoidea.
  • Varicela y herpes zóster.
  • Fiebre amarilla.

¿Por qué los lactantes son un blanco fácil de las enfermedades?

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indica que “la mitad de todas las muertes provocadas por la tos ferina, una tercera parte de todos los casos de poliomielitis y una cuarta parte de todas las muertes por sarampión se producen dentro del primer año de vida”.

En otras palabras, los bebés recién nacidos pueden sufrir más enfermedades por no poseer suficientes defensas. Además, los que padecen alguna enfermedad grave, suelen presentar un desarrollo inmunitario deficitario. Como resultado, suelen ser más propensos a contagiarse.

Por lo tanto, es necesario vacunar a los bebés cuando sea recomendable.

La leche materna no es suficiente

vacunar a los bebés: leche materna

La leche que produce la madre durante los primeros días después de haber dado a luz es una vacuna natural ante enfermedades como la diarrea o la neumonía. Aunque proporciona defensas al bebé, no lo protege ante todo.

Te invitamos a leer : ¿Cómo se produce la leche materna?

¿De qué se debe vacunar a los bebés?

vacunar a los bebés: vacunación infantil

Aunque los calendarios de vacunación varían de un país a otro, la UNICEF recomienda el siguiente:

  • Al nacer: tuberculosis, polio y hepatitis B.
  • A las seis semanas: difteria, tos ferina, tétanos, polio, hepatitis B y Hib (Haemophilus influenzae tipo b).
  • A las diez semanas: difteria, tos ferina, tétanos, polio, hepatitis B y Hib.
  • A las catorce semanas: difteria, tos ferina, tétanos, polio, hepatitis B y Hib.
  • A los nueve meses: sarampión, fiebre amarilla, paperas y rubéola.

Efectos secundarios

En ocasiones, es probable que los niños lloren, presenten fiebre, ulceraciones o erupciones en la piel. No obstante, son síntomas menores y normales después de haber administrado una vacuna.

Muchas veces los padres prefieren no inmunizar a sus hijos por sus posibles efectos secundarios. Sin embargo, es un grave error ya que deja al bebé expuesto a muchas enfermedades.

Las vacunas son medidas sanitarias que ayudan a prevenir enfermedades. Visita a tu médico para que te oriente sobre su aplicación.

  • OMS | vacunas.org. (n.d.). Retrieved December 10, 2018, from https://www.vacunas.org/oms/
  • Tres de cada cinco bebés no toman leche materna en la primera hora de vida. (n.d.). Retrieved December 10, 2018, from https://www.who.int/es/news-room/detail/31-07-2018-3-in-5-babies-not-breastfed-in-the-first-hour-of-life
  • OMS | Vacunas e inmunización: situación mundial. (2015). WHO.
  • La historia de la primera vacuna - Diario Sanitario. (n.d.). Retrieved December 10, 2018, from https://diariosanitario.com/la-historia-de-la-primera-vacuna/
  • OMS | Vacunas. (2016). WHO. Retrieved from https://www.who.int/topics/vaccines/es/