Ingredientes que no deberías añadir al café

Yamila Papa · 24 febrero, 2016
Para aprovechar los beneficios del café en la medida de lo posible deberíamos consumirlo solo y evitar añadirle desde leche hasta azúcar y todo tipo de aditivos que le restan propiedades

Un compañero como pocos, que está presente en muchos momentos de nuestra vida. El café se disfruta en el trabajo, con amigos o en una fría noche de invierno.

Así como no hay que excederse con el consumo de este brebaje tampoco es bueno añadirle ciertos ingredientes.

¿Te gustaría saber cuáles y por qué? En este artículo te lo contamos.

Cuándo es bueno tomar café

Tomar café

Algunos estudios indican que esta bebida es muy beneficiosa para la salud, mientras que otros afirman que se trata de uno de nuestros peores enemigos. Ni una cosa ni la otra. Todo depende de las cantidades y las repeticiones.

Claro porque no es lo mismo beber uno o dos café a la semana que ingerir cinco tazas al día. Tampoco podemos comparar a alguien que consume un café con leche con el que siempre lo elige bien cargado.

En lo que se han puesto de acuerdo los científicos es en las mejores y peores horas para beber café.

Si sueles incluirlo en tus desayunos apenas te levantas puede ser malo para tu salud. Esto sucede porque durante las mañanas producimos más cortisol, que es la hormona encargada de equilibrar el estrés y reducir los niveles de glucosa en sangre.

Cuando el organismo recibe cafeína bien temprano no produce la cantidad necesaria de esta hormona, además de hacerse cada vez más tolerante a los componentes de la bebida y reemplazar los impulsos naturales que otorga el cortisol.

Por otra parte, si lo bebemos por la noche (un hábito muy frecuente en invierno) nos puede causar insomnio y pesadillas.

El hecho de no poder descansar bien está relacionado con lo que comemos y bebemos, y la cafeína tiene la habilidad de “despertarnos”… ¡justo lo contrario de lo que buscamos!

Por lo tanto, se recomienda beber café entre las 10 de la mañana y las 12 del mediodía y entre las 2 y las 5 de la tarde si no queremos sufrir las consecuencias.

No olvides leer: 7 sorprendentes motivos por los que el café beneficia tu salud

Qué ingredientes no se le deben poner al café

Suponiendo que seguimos al pie de la letra el consejo anterior y que solo consumimos dos tazas pequeñas como máximo al día. Aun así el café nos puede hacer mal. Ya no es únicamente por la cafeína, sino por los demás ingredientes que solemos añadirle.

La ingesta prudente de café reduce el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares o problemas respiratorios, entre otras ventajas.

Para poder disfrutar de estos beneficios además tenemos que beberlo completamente solo. Así como estás leyendo. Sin ningún añadido.

Los efectos del café se ven seriamente adulterados cuando empezamos a “mezclarlos” con otros elementos. Te recomendamos que no le eches a la bebida:

Azúcar

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No importa que sea una solo una pequeña cucharadita para quitarle lo amargo al café. ¿Por qué? Porque estarás aumentando su valor energético y además añadiendo todos aquellos componentes “malos” que tiene el azúcar.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que por día no debemos excedernos de los 25 gramos de este endulzante, lo que equivale al 5% de la energía necesaria para 24 horas.

No te preocupes por el sabor del café, te irás acostumbrando a él y en poco tiempo lo disfrutarás aunque no tenga azúcar.

Es bueno decir también que los gránulos refinados que echas en la taza solo sirven para acumular calorías vacías y perjudiciales para tu salud.

Trata de escoger alternativas más saludables como puede ser el azúcar moreno o mascabado. ¡Prueba con una pizca de canela y verás qué rico queda! (además estarás ayudando a reducir los cambios de glucosa en sangre).

Leche

Sobre todo si es entera. Cuando se le agrega leche el café pierde sus polifenoles que actúan como antioxidantes. Los culpables de ello son las grasas saturadas del lácteo en cuestión.

Los nutricionistas dicen que si bien las versiones desnatadas y semidesnatadas pueden mejorar el panorama tampoco sería buena esa mezcla.

En el caso de personas obesas o con patologías cardiovasculares deben sí o sí decantarse por las leches bajas en grasas. Los demás pueden elegir las leches vegetales (de almendras, sobre todo).

Leche en polvo

Leche en polvo

Ya hemos hablado de la leche entera líquida, pero uno de los típicos ingredientes para el café es la leche en polvo, porque es más fácil de transportar y almacenar en la oficina.

Son aún peores que el lácteo en estado natural ya que, para imitar la textura cremosa de la leche se emplean complementos no lácteos como jarabe de maíz y aceites vegetales hidrogenados parcialmente.

Esto se traduce en calorías vacías, grasas artificiales que se acumulan en las arterias y debajo de la piel y están relacionadas con la diabetes, la obesidad, el colesterol y las enfermedades cardíacas.

¿Quieres conocer más? Lee: Los 7 consejos más eficaces para prevenir la diabetes

Alcohol

Para aliviar el frío (o una pena en el alma) algunas personas añaden en su café un chorrito de whisky, coñac o ron. Si bien la temperatura corporal se elevará de inmediato esa energía no aporta ningún nutriente interesante.

La OMS indica que la ingesta de alcohol está asociada a muchos problemas de salud. Los más graves son la cirrosis hepática o el cáncer.

Sabores adicionales

La moda del siglo XXI es ir a una cafetería y que te preparen una mezcla de café con otro tipo de ingredientes. Esencia de vainilla, crema, caramelo, chocolate… y cientos de cosas más.

Si bien estas recetas son deliciosas también son perjudiciales para la salud porque no solo se le echa mucho azúcar al café, sino también colorantes artificiales altos en glucosa.