El insomnio: un enemigo peligroso para tu corazón

El insomnio crónico disminuye nuestra calidad de vida y puede llegar a desencadenar problemas cardiovasculares, por lo que es muy importante estar atentos y ponerlo en conocimiento del especialista.

Sí, el insomnio es uno de los enemigos más peligrosos para el corazón. Sin embargo, en el ámbito popular, no siempre se tiene en cuenta esto o bien, no se hace mención explícita de ello. De hecho, se suele generalizar su impacto afirmando simplemente que ”el insomnio afecta la calidad de vida”. 

El insomnio impide el descanso y esto, con el tiempo, afecta el metabolismo del cuerpo y otros aspectos, como la salud cardiovascular. Quienes lo padecen se sienten constantemente cansados, con la sensación de que no han conseguido recuperar las energías.

Según un trabajo publicado en la revista European Heart Journal, las personas que sufren de insomnio crónico tienen mayores probabilidades de sufrir algún problema cardíaco. A continuación te contamos más al respecto.

Los responsables de este estudio señalan algo importante: sufrir insomnio no necesariamente implica que se vaya a tener un infarto. Es decir, NO se trata de una relación causa y efecto.

Lo que significa es que tenemos mayores probabilidades de sufrir algún problema cardíaco, y ello, a su vez, obliga a las instituciones médicas a poner en marcha estrategias de prevención con las cuales evitar consecuencias irreversibles.

¿A qué se debe prestar atención?

A pesar de que, a menudo, los problemas cardíacos cursan de forma asintomática, hay ciertas señales que el organismo envía y que se deben poner bajo vigilancia, tan pronto como se detecten. Algunas de ellas son:

  • Reflejos lentos.
  • Sensación general de pesadez.
  • Cansancio. Nos cuesta mucho “ponernos en marcha”.
  • Dificultad para prestar atención así como recordar la información. Asimismo, hay que prestar atención al hecho de que cueste tomar decisiones de forma rápida.

La persona también puede experimentar que pierde la ‘chispa’ de creatividad y esto se puede evidenciar incluso en la falta de humor. Esto viene dado, en parte, por el cansancio mental y físico mencionado anteriormente.

Cabe destacar que, en algunos casos, se pueden producir alteraciones en los sentidos, como reducción del campo visual o ralentización del habla.

El insomnio y la salud cardíaca

Volvamos a las referencias del estudio mencionado. Durante casi 11 años, se estudiaron los casos de más de 54000 personas entre los 20 y los 89 años de edad. Se les controló el colesterol, la presión arterial, el peso, y se tuvo en cuenta la presencia de diabetes, entre otros aspectos.

Se tomó nota de los estilos de vida de dichas personas, y se valoró también posibles síntomas de depresión y ansiedad, así como los antecedentes cardiovasculares.

Los investigadores observaron que, aquellos que sufrían insomnio a menudo, tenían el triple de posibilidades de desarrollar un problema cardíaco, en comparación con la población que sí disfrutaba de un sueño reparador.

Conclusiones del estudio

Los científicos afirman que deben hacerse más pruebas para obtener datos más claros, si bien estas primeras pruebas ya les han dado una pista de que, posiblemente, el origen del problema esté en hormonas como la adrenalina.

Este tipo de hormonas suelen aparecer en el organismo ante estados de cansancio o excitación, y obligan a trabajar más al corazón. Suben la tensión, implican un consumo mayor de oxígeno y, como consecuencia, los músculos cardíacos acaban sobrecargados.

Según el doctor Julián Villacastín, director del Instituto de Cardiología de este Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, la alteración de los transmisores implicados en el sueño acaba desarrollando insuficiencia cardíaca.

La enfermedad más frecuente que suele aparecer a causa del insomnio es la insuficiencia cardíaca como, por ejemplo, el infarto de miocardio o lesiones en alguna válvula cardíaca.

Los factores que pueden influir en el desarrollo de problemas cardíacos son los siguientes: tener antecedentes familiares, padecer hipertensión, diabetes mellitus.

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Claves sencillas para combatir el insomnio

1. Identifica la causa

¿Se debe al estrés? ¿A algún problema emocional? ¿Sufres de piernas inquietas? ¿Padeces de dolor articular nocturno? En ocasiones, algunas enfermedades pueden ocasionarnos problemas de sueño y debemos conocer esta posibilidad. Una vez identifiques la causa, toma las medidas necesarias para solucionar el problema, de raíz.

2. Mejora tus hábitos de vida

Todo es cuestión de ir probando. El hecho de hacer pequeños cambios y, sobre todo, mejorar nuestros hábitos de vida ayuda a combatir el insomnio. Toma nota de estos consejos:

  • Cuida tus horarios y manténlos. Intenta cenar 2 horas antes de ir a dormir, e ir a la cama siempre a la misma hora.
  • Sal a caminar, como mínimo, tres o cuatro horas antes de ir a dormir. Si hacemos ejercicio físico media hora antes de acostarnos, estaremos demasiado excitados. No es recomendable.
  • Lo ideal es que, dos horas antes de ir a la cama, cerremos y apaguemos todos los aparatos electrónicos, dejemos de consultar el móvil o el ordenador y nos relajemos.
  • Date una ducha caliente, hazte una infusión de valeriana y lavanda, coge un libro y “libera tu mente”.
  • Ten en cuenta que para conseguir un sueño adecuado, la temperatura del la habitación debe ser baja. Se duerme mejor entre los 15 ºC y los 21 ºC. 
  • El colchón debe ser cómodo, ni muy duro ni muy blando, para que se adapte bien a nuestro cuerpo.

¿Cuándo acudir al médico?

Si el insomnio persiste y se prolonga demasiado en el tiempo, es fundamental que vayas a tu médico cuanto antes. El profesional te evaluará y, en función de tu estado de salud, te dará las pautas más adecuadas que debes seguir. Asimismo, no descuides el control periódico que te indique.