Insuficiencia cardiaca

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 31 enero, 2019
Edith Sánchez · 7 enero, 2018
La insuficiencia cardiaca ocurre cuando el corazón no bombea normalmente sangre al resto del organismo. Conoce los tipos, causas, síntomas y diagnóstico de la insuficiencia cardiaca.

La insuficiencia cardiaca ocurre cuando el corazón no logra bombear adecuadamente la sangre rica en oxígeno hacia todo el cuerpo. Esto origina un desequilibrio ya que las necesidades del organismo no se satisfacen adecuadamente.

El riesgo de padecer insuficiencia cardiaca aumenta con la edad. Según la Asociación Americana del Corazón, las personas mayores de 40 años tienen una mayor probabilidad de desarrollar esta afección.

Las personas que tienen otros problemas cardiovasculares también son más propensas a tener insuficiencia cardiaca, así como quienes abusan del alcohol u otras drogas.

Por lo general, la insuficiencia cardiaca es un proceso lento que probablemente no muestra síntomas durante años. Sin embargo, el corazón intentará compensar eso mediante el bombeo acelerado de la sangre y aumentando su tamaño.

También lee ¿Por qué mantener la presión arterial baja previene el fallo cardíaco?

Tipos de insuficiencia cardiaca

insuficiencia cardíaca

Existen tres tipos de insuficiencia cardiaca:

  • Sistólica: el corazón no puede bombear bien la sangre.
  • Diastólica: el corazón está rígido y no logra llenarse de sangre fácilmente.
  • Congestiva: la insuficiencia cardiaca provoca acumulación de sangre en otras zonas del cuerpo como los pulmones, el hígado, el conducto digestivo, los brazos y las piernas.

También lee: Contracción del músculo cardíaco

Causas de la enfermedad

Evidentemente, la principal causa de insuficiencia cardiaca son las enfermedades del corazón. Las más comunes son:

  • Cardiopatía isquémica: Las arterias del corazón sufren estrechamiento lo que dificulta el flujo de sangre.
  • Miocardiopatías: Enfermedades que hacen dilatar al corazón y originan una pérdida de fuerza en el bombeo.
  • Valvulopatía: Las válvulas del corazón no funcionan correctamente.
  • Arritmias: los cambios de ritmo en los latidos pueden conducir a la insuficiencia cardiaca.

También hay otras condiciones en las cuales el organismo demanda mayor cantidad de sangre. Por ejemplo, anemia, infecciones generalizadas, problemas de tiroides y aumento de la presión arterial.

En estas complicaciones de salud, en realidad, no es el corazón el que funciona mal, sino que estas circunstancias lo llevan a funcionar deficientemente.

Síntomas de la insuficiencia cardiaca

Síntomas de la insuficiencia cardiaca

La insuficiencia cardiaca puede no presentar síntomas por un tiempo prolongado. Sin embargo, cuando los síntomas aparecen, generalmente son:

  • Sensación de plenitud en el abdomen, falta de apetito e incluso anorexia.
  • Mareo, confusión o pérdida de conciencia por lapsos breves.
  • Fatiga excesiva que aumenta hasta el punto en que se presenta aún en estado de reposo.
  • Falta de aire al realizar actividad física o ejercicios.
  • Sensación de ahogo que muchas veces sobreviene cuando el paciente está acostado. Por eso debe incorporarse y dormir sentado.
  • Tos seca y persistente.
  • Retención de líquidos por disminución de la orina e hinchazón en el abdomen, piernas o tobillos.

Es usual que el paciente también presente aumento de peso, pulso acelerado o irregular, piel húmeda y fría, y dolores en el pecho. En algunos casos, también existe dificultad para concentrarse, pérdida de memoria y agitación emocional.

También lee Cómo prevenir la angina de pecho

Diagnóstico y pronóstico

Diagnóstico y pronóstico

La mayoría de los médicos realizan un diagnóstico a partir de un examen físico, en el cual pueden detectar signos tales como:

  • líquido en los pulmones.
  • sonido de las válvulas defectuosas.
  • presencia de latidos muy rápidos.

Si hay sospecha de insuficiencia cardiaca, se ordenan otros exámenes, como radiografía de tórax, electrocardiograma o ecocardiograma. También se pueden practicar otros estudios, como resonancias magnéticas para precisar el diagnóstico.

A menudo, la insuficiencia cardiaca es una enfermedad crónica que se puede controlar con medicamentos. Además, es fundamental cambiar el estilo de vida. Y siempre visitar al médico para chequeos periódicos.