Insuficiencia cardiaca

La insuficiencia cardiaca es una afección que puede originarse en problemas cardiacos o en otras deficiencias de salud que terminan alterando el corazón

La insuficiencia cardiaca es una afección que se presenta cuando el corazón no logra bombear adecuadamente la sangre rica en oxígeno hacia el resto del cuerpo. Por ende, esto da origen a un desequilibrio, ya que las necesidades del organismo no se satisfacen adecuadamente.

El riesgo de padecer insuficiencia cardiaca, al igual que con otras patologías, se incrementa con la edad. Según la Asociación Americana del Corazón, las personas mayores de 40 años tienen una mayor probabilidad de desarrollar esta afección.

Las personas que tienen otros problemas cardiovasculares son también más propensas a tener una insuficiencia cardiaca, así como quienes padecen hemocromatosis o abusan del alcohol u otras drogas.

Por lo general, la insuficiencia cardiaca es un proceso lento que probablemente no origine ningún síntoma evidente durante varios años. Sin embargo, el corazón intentará compensar su debilitamiento paulatino mediante el bombeo acelerado de la sangre y, además, aumentando de tamaño.

Tipos de insuficiencia cardiaca

insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardiaca generalmente afecta a ambos lados del corazón, pero en algunas ocasiones solo incide sobre uno, bien sea el lado derecho o el izquierdo. En este sentido, existen tres tipos de insuficiencia cardiaca:

  • Insuficiencia sistólica. Es cuando el miocardio no puede bombear bien la sangre.
  • Insuficiencia diastólica. Es cuando el miocardio está rígido y no logra llenarse de sangre fácilmente.
  • Insuficiencia congestiva. Es cuando a raíz de la falta de funcionalidad en el corazón se acumula sangre en otras zonas del cuerpo como los pulmones, el hígado, el tracto gastrointestinal, los brazos y las piernas.

Ver también: Contracción del músculo cardíaco

Causas de la enfermedad

Evidentemente, la principal causa de insuficiencia cardiaca son las enfermedades del corazón. Las más comunes son las siguientes:

  • Cardiopatía isquémica. Se presenta cuando las arterias coronarias sufren estrechamientos. Esto hace que reduzcan o impidan el flujo de sangre.
  • Miocardiopatías. Son enfermedades que hacen dilatar al corazón y originan una pérdida de fuerza en ese músculo
  • Valvulopatías. Ocurren cuando las válvulas no funcionan correctamente y el corazón no puede compensar esa deficiencia
  • Arritmias. Tanto si son lentas como si son rápidas, pueden conducir a la insuficiencia cardiaca.

Asimismo, hay algunas condiciones de salud en las cuales el organismo demanda una mayor cantidad de sangre corporal. Esto ocurre con cuadros de anemia, infecciones generalizadas, problemas de tiroides, aumento de la presión arterial y fístulas arteriovenosas.

Hay que tener en cuenta que en las complicaciones de la salud ya mencionadas, no es el corazón como tal el que funciona inadecuadamente, sino que estas circunstancias lo llevan a funcionar deficientemente.

Síntomas de la insuficiencia cardiaca

Síntomas de la insuficiencia cardiaca

Si bien la insuficiencia cardiaca puede ser asintomática por un tiempo considerablemente prolongado. Cuando los síntomas finalmente aparecen, generalmente son los siguientes:

  • Sensación de plenitud en el abdomen, inapetencia, o incluso anorexia.
  • Mareo, confusión e incluso, pérdida de conciencia por breves lapsos a veces.
  • Astenia o fatiga anormal. La persona presenta cansancio al realizar actividades sencillas y esto va aumentando hasta el punto en que se presenta aún en estado de reposo.
  • Falta de aire al realizar actividades físicas y/o ejercicios.
  • Respiración fatigosa. Hay sensación de ahogo, que muchas veces sobreviene cuando el paciente está acostado. Por eso debe incorporarse y dormir sentado.
  • Tos seca y persistente.
  • Retención de líquidos por disminución de la orina e hinchazón en el abdomen, las piernas y/o los tobillos.

Por otra parte, es usual que también el paciente presente aumento de peso, pulso acelerado o irregular, venas brotadas en la zona del cuello, piel húmeda y fría, así como dolores en el pecho. En algunos casos, también existe dificultad para concentrarse, pérdida de memoria y agitación emocional.

Te recomendamos leer: Cómo prevenir la angina de pecho

Diagnóstico y pronóstico

Diagnóstico y pronóstico

La mayoría de los médicos realizan un diagnóstico provisional con base en una exploración física. Con el estetoscopio logran detectar los signos que revelan la presencia de líquido en los pulmones, el sonido de las válvulas defectuosas que dan origen a soplos en el corazón o la presencia de latidos muy rápidos.

Si hay sospecha de insuficiencia cardiaca, lo más probable es que se ordenen otros exámenes como una radiografía de tórax, electrocardiografía o ecocardiograma. En algunos casos también se practican resonancias magnéticas, ventriculografía nuclear y/o angiografía para confirmar o precisar el diagnóstico.

A menudo, la insuficiencia cardiaca es una enfermedad crónica que se puede controlar tomando medicamentos y cambiando el estilo de vida por uno más saludable y favorecedor para el paciente. Solo en aquellos casos en los que la enfermedad se agrava se debe recurrir a la cirugía.

Categorías: Enfermedades Etiquetas:
Te puede gustar