Interacciones de fármacos y su repercusión

La manera en que reacciona un fármaco en el organismo depende de la interacción farmacológica y sus distintas clasificaciones.

Cuando se administra un conjunto de fármacos de diferente índole, para el tratamiento de varios síntomas, es posible que ocurran interacciones entre los mismos. La interacción viene a ser el efecto de dichos medicamentos en el organismo del paciente.

En otras palabras, la acción de uno o varios fármacos administrados a la vez en un paciente puede modificarse; es decir, sus efectos varían, pudiendo intensificarse o reducirse. Por otra parte, existe mayor riesgo de que se produzcan efectos secundarios indeseados e incluso, sobredosis, lo cual ocasiona, en su defecto, el fracaso del tratamiento.

El efecto que tiene un fármaco en el organismo puede ser diferente, según el tipo de interacción:

  • Interacción de fármacos: ingesta de dos fármacos a la vez.
  • Interacción fármaco nutriente: la reacción con alimentos, bebidas o suplementos.
  • Interacción fármaco enfermedad: cuando el paciente tiene otra enfermedad.

Las interacciones pueden clasificarse de diferentes formas: según las consecuencias de la interacción , el sitio de la interacción o el mecanismo por el que se produce la misma, siendo esta última clasificación la más útil desde nuestro punto de análisis

-Linares Borges-

A continuación se presentan los tipos de interacciones farmacológicas que existen:

Duplicación

Duplicación

Cuando al paciente se le indica la toma de dos fármacos a la vez, sus reacciones pueden intensificarse. En ocasiones se toman dos fármacos sin prescripción médica y se ignora que tienen el mismo activo.

Planteemos un ejemplo: al paciente se le indica un fármaco para el resfriado, pero también un somnífero. Los dos están preparados a base de difenhidramina; es decir, hay una duplicación, aunque parecen distintos tienen la misma composición. De ahí la importancia de verificar los ingredientes del fármaco.  

¿Qué puede suceder? Al ingerir altas dosis del mismo ingrediente existe el riesgo de intoxicación. Lo mismo sucede con dos fármacos con distinta composición pero el mismo efecto. Es indispensable señalar al médico si se están tomando otros fármacos y llevar un registro para poder mostrarlo en la consulta.

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Oposición (antagonismo)

Cuando se enlazan dos fármacos de acciones opuestas pueden interactuar, de tal forma que se reduce la efectividad de uno o ambos. Se presenta como:

  • Antagonismo fisiológico: dos fármacos antagonistas actúan sobre receptores distintos produciendo efectos opuestos.
  • Antagonismo farmacológico competitivo: dos fármacos con efectos opuestos actúan sobre el mismo receptor.
  • Antagonismo reversible: se vence al antagonista aumentando la dosis del agonista.
  • Antagonismo farmacológico no competitivo: el fármaco antagonista bloquea el efecto del agonista.
  • Agonismo parcial: El fármaco se une al receptor y produce una respuesta subóptima.

Alteración

Alteración

Hay medicamentos que para reducir ácidos, como antagonistas de los receptores tipo 2 de la histamina y los inhibidores de la bomba de protones, elevan el pH del estómago y reducen la absorción de algunos fármacos. Por ejemplo, el ketoconazol, un tratamiento antifúngico.

Un gran porcentaje de los medicamentos son degradados por las enzimas que hay en el hígado y el riñón. Sin embargo, los fármacos aumentan o reducen la actividad de las enzimas. Y esto puede provocar que el otro fármaco no sea metabolizado de forma regular.

Inclusive las sustancias químicas que hay en los cigarrillos pueden aumentar la actividad de algunas enzimas hepáticas. Por lo tanto el consumo de tabaco disminuye el efecto de algunos fármacos.

Mientras que otros fármacos afectan la tasa de excreción renal de otros medicamentos. Planteemos un ejemplo: cuando al paciente se le indican altas dosis de vitamina C, la orina se vuelve más ácida y esto afecta a la hora de que otro fármaco pasa por la etapa de excreción.

Por esta razón es importante que los médicos y farmacéuticos consulten libros y programas informáticos a la hora de recetar. Tal es el caso de algunas farmacias, que revisan la posible interacción de los fármacos a través de programas computarizados.

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Interacción entre fármacos y nutrientes

La manera en que nos alimentamos puede estimular, retardar o disminuir la absorción de fármacos y de la misma manera alterar la absorción de los antibióticos. Por ejemplo: la tiramina, es una sustancia que se encuentra en el queso y es capaz de provocar una crisis hipertensiva si se consume mientras hay  inhibidores de la monoaminooxidasa.

Pero, ¿qué ocurre cuando hay una deficiencia? La ausencia de calorías y proteínas disminuyen las concentraciones de enzimas y pueden alterar la respuesta a fármacos. Puesto que hay un cambio en el aparato digestivo y modifica la respuesta del medicamento. Mientras que la falta de minerales cambia el metabolismo.

Por otra parte hay fármacos que alteran el apetito, la absorción de alimentos y  la motilidad gastrointestinal. Por ello, algunos de ellos se toleran más cuando se ingieren con comidas. A continuación se explican de manera más específica:

Alimentos

Alimentos

Cuando se toma un medicamento por vía oral, el revestimiento del estómago o el intestino delgado lo absorbe. Sin embargo, si hay comida en el tracto digestivo, es posible que se reduzca la absorción del fármaco. De ahí la indicación de tomarlo 1 hora antes o 2 horas después de los alimentos.

Suplementos dietéticos

Los suplementos están compuestos por vitaminas, minerales, hierbas y aminoácidos. Estos suplementos no se consideran alimentos, pero sí pueden presentar interacciones con fármacos. Por ello se recomienda dar aviso al médico de su consumo.

Alcohol

Alcohol

Es claro que el alcohol no es precisamente un nutriente. Pero tiene un efecto sobre los procesos orgánicos y también interacciona con muchos fármacos. Es decir, si tomamos alcohol y consumimos antibióticos tendrémos dolor de cabeza, náuseas y vómitos.

Interacción fármaco enfermedad

Es elemental que la persona indique al médico todas las enfermedades que padece para que pueda hacer la prescripción de manera adecuada. Ya que hay fármacos que pueden tener efectos positivos para cierta enfermedad, pero sin darte cuenta empeora otros padecimientos.

Por ejemplo, en el caso de la cardiopatía se indican betabloqueantes, los cuales pueden agravar el problema el asma. En particular las personas con diabetes, presión arterial, úlcera, insomnio o incontinencia urinaria tienen mayor probabilidad de tener una interacción fármaco enfermedad.

Referencias

Arlette LINARES BORGES . Interacciones Medicamentosas. Cuba : Acta Farm, 2002

Adrienne Youdim. Interacciones entre nutrientes y fármacos. USA : Associate Professor of Medicine.