Interpretación de los soplos cardíacos

Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
· 19 febrero, 2019
La interpretación de los soplos cardíacos dependerá de una serie de características que estos puedan presentar. Estas cualidades se encuentran al realizar la auscultación del paciente.

Los soplos cardíacos son el motivo de consulta más frecuente en cardiología pediátrica. La mayoría de los casos vienen referidos desde la consulta de pediatría en atención primaria, y es aquí cuando se plantean las primeras dudas acerca de la naturaleza del soplo: funcional u orgánico.

Los soplos cardíacos son consecuencia de las turbulencias en el flujo sanguíneo. Estas turbulencias producen unas ondas sonoras que se pueden escuchar mediante un instrumento llamado estetoscopio. Algunos soplos, de hecho, se pueden escuchar directamente con el oído.

Sin embargo, en un niño sin antecedentes y que no presenta síntomas de una enfermedad, el diagnóstico de los soplos cardíacos puede hacerse con la auscultación. La precisión diagnóstica depende en buena parte de la agudeza del médico que lleva a cabo la auscultación.

Características de los soplos cardíacos

Representación del corazón
Los soplos reflejan turbulencias en el flujo sanguíneo que pueden deberse a numerosas causas.

Para interpretar correctamente los soplos cardíacos, es importante estar atento, de forma sistemática, a los componentes del ciclo cardíaco. También hay que valorar que tanto los movimientos respiratorios como los cambios posturales y determinadas maniobras pueden aportar información importante.

Cuando los soplos cardíacos están presentes durante la exploración cardíaca, se debe tener en cuenta una serie de aspectos que los caracterizan:

  • Localización en el ciclo cardíaco: hay que situarlos y relacionarlos con los ruidos cardíacos. Así, se distinguen soplos sistólicos, diastólicos y continuos.
  • Intensidad: los soplos cardíacos se gradúan según su intensidad. A pesar de que se puede hacer una escala de 6 grados, lo más común es hacer una de 4.
  • Localización: es útil identificar el lugar de máxima intensidad del soplo, ya que es lo que muchas veces orientará el diagnóstico.
  • Irradiación: se trata de la transmisión del soplo desde el foco de máxima intensidad a otra zona.
  • Duración: según su extensión en la sístole y en la diástole, se habla de soplos cortos o largos.
  • Morfología: es el aspecto dinámico del soplo.
  • Timbre: característica sonora causada por la presencia de armónicos o sobretonos musicales, rudos, espirativos, etc.

Clasificación de los soplos cardíacos según su intensidad

Como hemos mencionado, los soplos se pueden clasificar en 4 grados:

  • Grado 1/4: se oye con cierta dificultad.
  • Grado 2/4: se escucha al colocar el fonendoscopio en el tórax.
  • Grado 3/4: muy fácil de oírlo, dado que es intenso.
  • Grado 4/4: está acompañado de un frémito o vibración palpable en la pared torácica.

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Tipos de soplos

Representación del corazón con cardiograma
Existen diferentes soplos en función de la parte del ciclo cardíaco que esté afectada.

Soplos sistólicos

Los soplos sistólicos aparecen durante la sístole, como su nombre indica. A su vez, se pueden clasificar en 4 tipos: pansistólicos, eyectivos, protosistólicos y meso o telesistólicos.

Los soplos pansistólicos ocupan toda la sístole sin variar su morfología, que es rectangular. Además, suelen desaparecer en la insuficiencia de las válvulas aurículo-ventriculares, y en la mayoría de las comunicaciones interventriculares.

Por otro lado,los eyectivos son soplos romboidales y se auscultan cuando el paciente padece estenosis en los tractos de salida ventriculares o de las válvulas pulmonares o aórticas.

En cuanto a los protosistólicos, se inician cuando se cierran las válvulas aurículoventriculares y van disminuyendo su intensidad hasta terminar antes de que se cierren las válvulas sigmoideas. Son característicos de las comunicaciones interventriculares musculares pequeñas.

Por último, los soplos cardíacos meso o telesistólicos son cortos. Están ubicados en medio o al final de la sístole respectivamente. Suelen asociarse a una patología leve de la válvula mitral.

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Soplos diastólicos

Son ruidos producidos durante la diástole. Cualquier soplo diastólico aislado es patológico. Se pueden clasificar de la siguiente manera:

  • Protodiastólicos: son cortos y de intensidad decreciente. Se producen por la insuficiencia de las válvulas sigmoideas.
  • Mesodiastólico: tienen forma romboidal y ocupan el centro de la diástole. Se producen por un aumento del flujo a través de las válvulas aurículo-ventriculares.
  • Telediastólicos: ocupan el final de la diástole. Suelen tener una intensidad creciente y son característicos de la estenosis mitral o tricúspide.

Soplos continuos

Estos soplos se originan en la sístole y acaban en la diástole. Se producen al existir una comunicación entre un vaso arterial y otro venoso. Los soplos funcionales o inocentes son los más frecuentes.

Este tipo de soplos se auscultan en la mitad de los niños, aunque este porcentaje puede aumentar al 80 % si la exploración se hace en situaciones que aumentan la frecuencia cardíaca.

Excluyen, por definición, la existencia de cualquier síntoma sospechoso de enfermedad cardiovascular. Algunos soplos funcionales más comunes son el soplo sistólico vibratorio de Still, el eyectivo pulmonar, el soplo eyectivo aórtico y el zumbido venoso.

En definitiva, estar al tanto de la existencia de los soplos y de su forma de detección siempre será de utilidad. Suelen encontrarse en la niñez, pero por lo general no acarrean problemas mayores.

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