Intestino delgado: importancia y cómo cuidarlo

Valeria Sabater·
17 Agosto, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López al
17 Agosto, 2020
El intestino delgado tiene funciones específicas y de gran importancia, pero está expuesto a diferentes problemas por lo que es bueno saber cuidarlo.

Muchas veces, cuando hablamos del intestino, pensamos en él como en un órgano único que cumple una sola función. Sin embargo, este se divide en dos partes que conocemos como intestino delgado e intestino grueso, y que tienen funciones bien específicas y diferenciadas.

A continuación te hablaremos del intestino delgado, un órgano de unos 7 metros de longitud con unas características especiales que hay que tener en cuenta. Descubre cuáles son y cómo cuidar de esta parte del cuerpo tan importante.

¿Qué hace el intestino delgado?

El síndrome del intestino corto

El intestino delgado es la parte que va desde la boca del intestino hasta el colon y se divide en tres partes: el duodeno, el yeyuno y el íleon.

Los alimentos, una vez digeridos por el estómago, llegan a esta zona del cuerpo. Aquí, el llamado “bolo alimenticio” se mezcla con diversos ácidos que facilitan su movimiento a lo largo de casi siete metros. En este proceso se separan las sustancias útiles y se absorben los nutrientes.

Para que esto ocurra, se necesita que el bolo alimenticio pase lo más cerca posible de las paredes intestinales. Por eso existan tantos pliegues, vellosidades y la flora o microbiota intestinal.

Lee: Aumenta la cantidad de bacterias benéficas en tus intestinos

Posibles problemas del intestino delgado

Sín

Sangrado intestinal

EL sangrado intestinal es un problema que solemos notar sobre todo en las heces. Estas aparecen más oscuras o con pequeños restos de sangre.

Las causas pueden ser muy variadas, desde problemas en los vasos sanguíneos que revisten las paredes intestinales, las varices, la enfermedad de Crohn, alguna fisura o infección, o incluso la diverticulosis.

Ante la más mínima señal de sangre en tus heces, acude al médico.

Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn tiene aún un origen desconocido, pero sucede cuando el propio sistema inmunitario ataca al intestino. Se trata de una realidad grave y dolorosa en la que con frecuencia aparecen infecciones, inflamaciones y otros problemas de salud.

De acuerdo con los expertos de la Confederación ACCU “normalmente se presenta con mayor frecuencia en la parte final del intestino delgado (íleon terminal) y en el comienzo del colon (válvula ileocecal y ciego ). La afectación suele ser de todo el espesor de la pared intestinal”.

Infecciones en el intestino delgado

Las infecciones se producen cuando el sistema inmunitario se ve debilitado y deja de protegernos. De esta forma, las bacterias y las toxinas se acumulan en el intestino y empezamos a sentir dolores y fiebre.

Si no se tratan a tiempo, pueden desencadenar dolencias todavía más graves, por lo que es importante acudir al médico cuanto antes para evitar la propagación de las bacterias.

Obstrucción

La obstrucción del intestino delgado puede darse por un problema en la movilidad del bolo alimenticio. En ocasiones puede estar causada por el íleo, que impide que haya movimiento.

De esta forma, la masa se retiene, aparecen los gases, la infección, la fiebre… Suele darse mucho en bebés y niños pequeños.

Intestino irritable

No se sabe qué lo provoca, pero suele asociarse a una infección previa, que más tarde origina la irritación intestinal.

Los síntomas incluyen dolor abdominal, cólicos, sensación de presión y heces más claras y delgadas. Es muy doloroso y tarda en resolverse bastantes días. Para ello debe seguirse una dieta estricta recomendada por el médico.

Lee: El síndrome del intestino corto

Salud del intestino delgado

Ahora que ya has visto todos los problemas que puede sufrir el intestino delgado y lo dolorosos que pueden llegar a ser, te ofrecemos a modo de despedida algunos consejos para cuidar de este órgano y prevenir estas dolencias:

  • Cuida tu dieta: evita el consumo de grasas saturadas, bollería, harinas refinadas y alimentos industriales, así como el alcohol y las bebidas azucaradas. Asimismo, incrementa tu consumo de fibra, bebe abundante agua diariamente y procura masticar bien el alimento para que llegue correctamente al estómago y más tarde al sistema intestinal.
  • Evita la automedicación y el uso excesivo de medicamentos: estos pueden irritar el revestimiento intestinal. Toma solo aquellos que te haya recetado el médico y, sobre todo, no te automediques.
  • Cuida tu vida emocional y tus situaciones de estrés. Diversos estudios muestran que el sistema digestivo es muy sensible a todos estos efectos en el día a día.

Como puedes ver, cuidar tu salud intestinal no es muy difícil así que, ¿qué esperas para ponerte con ello?