Intestino delgado: importancia y cómo cuidarlo

Valeria Sabater · 26 febrero, 2020
El intestino delgado tiene funciones específicas y de gran importancia, pero está expuesto a diferentes problemas por lo que es bueno saber cuidarlo.

Muchas veces, cuando hablamos del intestino, pensamos en él como en un órgano único que cumple una sola función. Sin embargo, este se divide en intestino delgado y el intestino grueso, dos órganos con funciones bien específicas y diferenciadas.

En este artículo te hablaremos del intestino delgado, un órgano de unos 7 metros de longitud con unas características especiales que debemos tener en cuenta. Descubre cuáles son y cómo cuidar de esta parte de nuestro cuerpo tan importante.

¿Qué hace el intestino delgado?

intestino

  • El intestino delgado es la parte que va desde la boca del intestino hasta el colon y se divide en tres partes: el duodeno, el yeyuno y el íleon.
  • Nuestros alimentos, una vez digeridos por el estómago, llegan a esta zona del cuerpo. Aquí, el llamado bolo alimenticio se mezcla con diversos ácidos que facilitan su movimiento a lo largo de casi siete metros.
  • En este proceso se separan las sustancias útiles y se absorben los nutrientes.
  • Para que esto ocurra, se necesita que este bolo alimenticio pase lo más cerca posible de las paredes intestinales. Por eso existan tantos pliegues, vellosidades y la flora intestinal.

Te puede interesar: Aumenta la cantidad de bacterias benéficas en tus intestinos

Posibles problemas del intestino delgado

salud-dolor-higado

Sangrado intestinal

Se trata de un problema que solemos notar sobre todo en las heces. Estas aparecen más oscuras o con pequeños restos de sangre.

Las causas pueden ser muy variadas, desde  problemas en los vasos sanguíneos que revisten las paredes intestinales, las varices, la enfermedad de Crohn, alguna fisura o infección, o incluso la diverticulosis.

Ante el más mínimo síntoma de sangre en tus heces, acude al médico.

Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn tiene aún un origen desconocido, pero sucede cuando nuestro propio sistema inmunológico ataca al intestino. Se trata de una realidad grave y dolorosa donde aparecen infecciones, inflamaciones y otros problemas.

Infecciones en el intestino delgado

Esta afección se produce cuando nuestro sistema inmune se ve debilitado y deja de protegernos. De esta forma, las bacterias y las toxinas se acumulan en el intestino y empezamos a sentir dolores y fiebre.

Si no se tratan a tiempo, pueden desencadenar dolencias todavía más graves, por lo que es importante acudir al médico cuanto antes para evitar la propagación de las bacterias.

Obstrucción

La obstrucción del intestino delgado puede darse por un problema en la movilidad del bolo alimenticio. En ocasiones puede estar causada por el íleo, que impide que haya movimiento.

De esta forma, la masa se retiene, aparecen los gases, la infección, la fiebre… Suele darse mucho en bebés y niños pequeños.

Intestino irritable

No se sabe qué lo provoca, pero suele asociarse a una infección previa, que más tarde origina la irritación intestinal.

Los síntomas incluyen dolor abdominal, cólicos, sensación de presión y heces más claras y delgadas. Es muy doloroso y tarda en resolverse bastantes días. Para ello debe seguirse una dieta estricta recomendada por el médico.

Lee también: Como hacer un jugo depurativo para vaciar tus intestinos naturalmente

Salud del intestino delgado

Importancia de la dieta para el intestino delgado

Ahora que ya has visto todos los problemas que puede sufrir tu intestino delgado y lo dolorosos que pueden llegar a ser, te ofrecemos a modo de despedida algunos consejos para cuidar de este órgano y prevenir estas dolencias:

  • Cuida tu dieta: evita el consumo de grasas saturadas, bollería, harinas refinadas y alimentos industriales, así como el alcohol y las bebidas azucaradas. Asimismo, incrementa tu consumo de fibra, bebe abundante agua diariamente y procura masticar bien el alimento para que llegue correctamente al estómago y más tarde al sistema intestinal.
  • Evita el uso excesivo de medicamentos: estos pueden irritar el revestimiento intestinal. Toma solo aquellos que te haya recetado el médico y, sobre todo, no te automediques.
  • Cuida tu vida emocional y tus situaciones de estrés. Diversos estudios muestran que el sistema digestivo es muy sensible a todos estos efectos en nuestro día a día.