Intubación orotraqueal: ¿cuál es su procedimiento?

La intubación orotraqueal es una técnica invasiva muy utilizada en situaciones de urgencia donde el paciente no puede respirar.

La intubación orotraqueal o endotraqueal es una técnica invasiva para restaurar la vía aérea mediante la introducción de un dispositivo traqueal. Se utiliza generalmente en situaciones de urgencia donde el paciente no puede respirar y su vida está en peligro.

Indicaciones más frecuentes de intubación orotraqueal

Sin lugar a dudas, la situación de emergencia que más habitualmente requiere intubación es la parada cardiorrespiratoria. A continuación se exponen otras situaciones donde está indicado realizar este procedimiento:

  • Protección de la vía aérea.
  • Traumatismo craneoencefálico: no se intuba en todos los casos. Para valorar qué pacientes necesitan intubación se realiza la escala de Glasgow, utilizada para medir el grado de conciencia del paciente. El coma se define con puntuación en la escala de Glasgow por debajo de 8.
  • Insuficiencia respiratoria aguda con frecuencia respiratoria menor de 10 respiraciones por minuto o mayor de 30: el primer caso se denomina bradipnea y el segundo, taquipnea.

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¿Evaluación de la urgencia de intubación orotraqueal?

No todos los pacientes presentan la misma dificultad respiratoria. Teniendo en cuenta que la intubación orotraqueal es un procedimiento invasivo, es importante seleccionar los pacientes que no presentan alternativa frente a los que pueden aceptar otras medidas de soporte hasta llegar al hospital.

Para valorar la urgencia de intubación se tienen en cuenta varios factores:

  • Nivel de conciencia según la Escala de Glasgow: ya comentado en el apartado anterior.
  • Perfusión: se mide indirectamente según la coloración de la piel y de las mucosas. Una coloración azulada en presencia de temperatura fría al tacto indica signos de isquemia. En este caso, el aporte sanguíneo no es suficiente para satisfacer las demandas del organismo.
  • Patrón respiratorio: se buscan signos de esfuerzo respiratorio. Un dato esencial es el signo del tiraje donde existe un movimiento paradójico de la musculatura accesoria abdominal. Además de la amplitud de los movimientos respiratorios se tiene en cuenta la regularidad del ritmo.

¿Cómo se realiza la intubación orotraqueal?

Preparación

En primer lugar hay que asegurar que el paciente está en un entorno seguro para poder llevar a cabo la maniobra sin peligro de accidente. A continuación, se abre el kit de intubación que suele estar en todas las ambulancias y que consta de los siguientes componentes:

  • Laringoscopio con hojas de laringoscopio de diferentes tamaños: es imprescindible hacer una valoración del tamaño aproximado de la tráquea para colocar el adecuado. Hay distintas hojas de tamaño pediátrico y de adultos.
  • Tubo endotraqueal: también los hay de distintos tamaños. No obstante, todos ellos vienen con una guía en su interior para facilitar el proceso de intubación. Esta guía no es más que un catéter metálico de fácil extracción. Los tubos tienen un balón de aire para asegurar la posición una vez que está situado correctamente.
  • Jeringuilla: se emplea para inflar el balón.
  • Ambú: se trata de una bolsa con reservorio de oxígeno empleada en la ventilación manual.
  • Cinta adhesiva: para asegurar que el tubo está bien fijado.
  • Cánula de tipo Guedel.
  • Medidas de higiene: guantes, mascarilla, etc.
  • Recambio de pilas del laringoscopio.

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Procedimiento

Lo ideal es que haya 2 personas asistiendo al paciente. Una persona será la encargada de introducir el tubo y la otra ejercerá presión sobre el cartílago cricoides. Al apretar el cartílago, el esófago queda asegurado contra las vértebras y se evita el reflujo del contenido del estómago.

La persona encargada de intubar debe situarse detrás de la cabeza del paciente, de manera que tenga acceso completo a la cavidad bucal. Además, extender la cabeza hacia atrás ligeramente forma un ángulo que favorece la actuación.

Con una mano se toma el laringoscopio, de este modo se ilumina la cavidad y se visualizan mejor las estructuras. Se debe introducir por el lado derecho de la lengua y a continuación se empuja en diagonal hacia la izquierda y hacia arriba. Así, queda justo por detrás de los dientes superiores. Hay que tener cuidado de no romper ningún diente y asegurarse de que en la boca no hay cuerpos extraños. Si hay sangre, conviene succionar para ver mejor.

Una vez se vean las cuerdas vocales con la otra mano se introduce el tubo endotraqueal a través de ellas. Cuando desaparezca el extremo inferior del tubo se infla el balón, se extrae el fiador y se asegura mediante cinta adhesiva. Por último, se ventila utilizando el ambú para administrar oxígeno.

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