Jamás debes renunciar a ti

Raquel Lemos 12 enero, 2018
Si renuncias a ti para complacer a los que te rodean nunca valdrá la pena. Además, la mayoría de las veces ni siquiera esto les satisfará y tú te estarás perdiendo a ti mismo

Entrar en una relación y renunciar a ti nunca será una buena idea. En ocasiones lo hacemos, de manera inconsciente Por eso hoy mismo descubriremos en qué debemos fijarnos para que esto no suceda.

Cuando entras en una relación y optas por renunciar a ti lo primero que ocurre es que dejas de ser feliz. Aunque te niegues a asumir esto, aunque te mientas, esta es la primera de las consecuencias.

Sin embargo, ¿en qué situaciones eliges renunciar a ti?

Renunciar a ti por dependencia emocional

Mujer con dependencia emocional

La dependencia emocional es un problema que existe en una gran parte de las relaciones de pareja. De manera resumida, se puede decir que es la otra persona la dueña de nuestra felicidad.

Por ese motivo, las personas con dependencia emocional viven por y para su pareja. La cuidan, tienen cuidado de no hacer nada que pueda incomodarlas y se apegan de tal manera que se ven como un pack, no como personas independientes.

La razón reside en que creen que por sí mismas no pueden ser felices. Por eso, dejan esta responsabilidad en manos de otra persona. El gran problema es que, al hacer eso, renuncian a ellas mismas.

Descubre: 5 cosas que no debes permitir en tu relación de pareja

¿Qué ocurre si optas por renunciar a ti porque sufres dependencia emocional? Lo que puede suceder es que te encuentres en alguna de las siguientes circunstancias:

  • Si tu pareja te deja o la relación se termina buscas rápidamente un suplente, pues, como tu felicidad depende de la otra persona así como tu vida, si no tienes pareja, esta se acaba.
  • Puede que te mires al espejo y no sepas quién eres. Has renunciado a ti, a lo que te gustaba, a tus valores, a quien eras. Ahora no eres capaz de reconocerte.
  • Tu vida gira alrededor de tu pareja, por eso abandonas amigos, actividades e incluso a la familia. Tu prioridad es tu pareja y si esta te deja no te queda nada.
  • En ocasiones sientes un vacío interior que palías haciendo más cosas por tu pareja. Necesitas acallar esa voz en tu interior que te grita que te estás perdiendo.

Nunca renuncies a tu felicidad por tus hijos

hombre-triste

 

En ocasiones, mantenemos una relación porque creemos que los hijos deben crecer en un hogar familiar unido y que no tienen por qué pasar por el duro trance de una separación.

Sin embargo, en casa siempre hay discusiones, gritos, peleas, enfados y riñas que convierten el entorno en el que se les educa en dañino y desequilibrado.

Renunciar a ti, a tu felicidad, por tus hijos no es algo razonable. Ellos serán más felices cuanto más tú lo seas. De hecho, serán más felices con unos padres separados pero alegres, que no juntos pero tristes y enfadados todo el tiempo.

Lee: Lo mejor para los hijos: ¿seguir juntos o separarse?

Piensa que tú eres el modelo que ellos van a seguir. También, que todo lo que vean, escuchen y sientan en su infancia repercutirá en sus relaciones futuras.

Tú eliges…

Vuelve a recuperarte

Mujer feliz manteniendo su individualidad

Tanto si has renunciado a ti por estar en una relación de pareja, como si lo has hecho por tus hijos, es importante que sepas que puedes volver a recuperarte.

Al principio no será fácil. Has pasado mucho tiempo convirtiéndote en quien no eras. Admitiendo situaciones que te humillaban y creyendo que no podías tomar decisiones.

¿Alguna vez te has mirado en el espejo y te has preguntado “quién soy”? Hacerse esta pregunta indica que te has perdido y que es el momento de emprender un viaje de reencuentro.

Busca ayuda profesional si es necesario, aunque tú posees todas las herramientas para volver a recuperarte. Eso sí, tal vez aún no las veas.

Antes de irte no te pierdas: Autoconocimiento: ¿cuáles son sus ventajas?

Renunciar a ti por una pareja no vale la pena. Renunciar a ti por la felicidad de tus hijos cuando, quizás, estén siendo mucho más infelices de lo que crees, tampoco.

No te dejes en un segundo lugar. Eres la primera persona a la que tienes que cuidar y a la que mejor tienes que conocer. No renuncies a ti nunca.

Imágenes: Laura Williams, Aliza Razell.

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