Jarabe de jengibre, llantén y anís para mejorar la digestión

Podemos aprovechar los beneficios de este jarabe tanto para mejorar la digestión, tanto para prevenir como para aliviar los distintos síntomas relacionados con los problemas gástricos

La mayoría de los jarabes están destinados a prevenir y tratar trastornos del aparato respiratorio. No obstante, también podemos elaborar uno nosotros mismos con ingredientes específicos para mejorar la digestión.

Descubre en este artículo cómo preparar un jarabe digestivo para prevenir trastornos como la acidez, las flatulencias o la indigestión con tres ingredientes medicinales: el jengibre, el llantén y el anís.

Mejorar la digestión es posible

Mucha gente ha sufrido alguna vez o con cierta frecuencia trastornos digestivos como gases, flatulencias, hinchazón, acidez, reflujo o pesadez.

Estos síntomas no son solamente molestias puntuales, sino que son indicativos de que nuestra alimentación o la manera que tenemos de comer no son las correctas. 

Debemos mejorar la digestión para que estos problemas no sean cada vez más habituales y nos obliguen a llevar dietas muy estrictas en el futuro.

Podemos lograrlo con una alimentación equilibrada, rica en alimentos frescos, naturales y cocinados en casa, así como aprendiendo a comer de manera saludable, sin prisas y masticando bien cada alimento.

Mejora la digestión

Tres ingredientes medicinales

En este artículo proponemos mejorar la digestión con un jarabe casero elaborado con tres ingredientes que tienen propiedades digestivas muy adecuadas para prevenir y tratar los trastornos que hemos citado.

Es el caso del rizoma de jengibre, la hoja de llantén y la semilla de anís.

El jengibre

El jengibre es una planta medicinal que se usa como especia aromática, pero también como remedio para curar muchas enfermedades.

En nuestro caso no será muy útil porque mejora la digestión, equilibra el estómago revuelto, previene los gases y la hinchazón, es antiviral y combate el mal aliento.

Para este jarabe usaremos jengibre fresco, ya que hoy en día es fácil de encontrar. Debemos evitar que el rizoma tenga arrugas, que esté blando o que tenga moho. Si no lo encontramos podemos usar jengibre en polvo.

El llantén

El llantén mayor, que es muy beneficioso para tratar enfermedades respiratorias, también es muy adecuado para mejorar la digestión. Nos permite tratar las inflamaciones del colon y prevenir las úlceras y bacterias estomacales. 

Es también un remedio muy efectivo para reducir las hemorroides y para detener la diarrea.

Podemos usar hoja seca de llantén, o bien fresca, si la machacamos en un mortero previamente.

El anís

La deliciosa semilla del anís, también conocida como matalauva, es una especia y un remedio medicinal que se usa desde la época de los egipcios para quitar el mal aliento y mejorar el descanso nocturno.

En este jarabe, las semillas de anís nos ayudarán a combatir los gases, reducir la hinchazón, prevenir los “nervios en el estómago” o la gastritis nerviosa, calmar la acidez y mejorar la digestión en general.

De las semillas de anís se extrae un aceite esencial con las mismas propiedades, muy adecuado para masajear el abdomen junto con un aceite vegetal en caso de dolores o malestar.

Anis

Un jarabe casero

Ingredientes

  • 5 cucharadas de jengibre fresco rallado (50 g)
  • 5 cucharadas de llantén seco (50 g)
  • 5 cucharadas de semillas de anís machacadas (50 g)
  • 4 tazas de azúcar de caña integral o miel de abeja (800 g)
  • El jugo recién exprimido de un limón
  • Un litro de agua

Elaboración

  • Pondremos el agua al fuego junto con el jengibre rallado, las hojas secas de llantén y las semillas de anís, que deben estar bien machacadas en un mortero para poder extraer sus principios activos.
  • Cuando llegue a ebullición, permitiremos que se realice la decocción durante 10 minutos y que repose otros 10, con el fuego apagado y el recipiente cubierto.

Colaremos el líquido y volveremos a ponerlo a fuego muy lento, junto con el jugo de limón y el endulzante que prefiramos, ya sea la miel de abeja o azúcar de caña integral.

Cualquiera de estos dos ingredientes actuará como conservantes naturales.

  • Lo dejaremos cocinarse durante 15 minutos.
  • A continuación esperaremos a que se enfríe para guardarlo en un recipiente de cristal que podamos cerrar de manera hermética.
  • Lo conservaremos siempre en la nevera.

Un jarabe casero y natural

¿Cómo lo tomamos?

  • Por norma general, tomaremos una cucharada de este jarabe 20 minutos antes de la comida.
  • Si una comida nos ha sentado mal, podemos mezclar una cucharada de jarabe con una taza de agua caliente y tomarla a pequeños sorbos, a modo de infusión.
  • Este jarabe no es adecuado para niños pequeños.