La acantoamebiasis

El Acanthamoeba es un género de amebas denominadas anfizoicas. Esto quiere decir que pueden vivir como amebas libres o como parásitos oportunistas y patógenos. Este género se describe en 1931 y engloba a aquellas amebas con proyecciones espinosas llamadas acantopodios.

Las acantoamebiasis van a ser aquellas infecciones parasitarias producidas por amebas del género Acanthamoeba.

Ciclo vital y distribución de Acanthamoeba

Las Acanthamoeba son protozoos muy frecuentes y ubicuos en la naturaleza. Se han encontrado en aire, hospitales, piscinas, agua de mar e incluso en la vegetación. Su ciclo vital consta de dos estadios:

  • Forma activa o trofozoito. Es la forma que toma en condiciones ambientales favorables, se alimenta mediante dos procesos:
    • Fagocitosis. Desarrolla pseudópodos, prolongaciones que envuelven bacterias, levaduras y algas y las introducen en su interior en vacuolas llamadas fagosomas.
    • Pinocitosis. Este es un mecanismo similar a a fagocitosis pero en este caso se alimenta de nutrientes disueltos en el ambiente, formando vesículas pinocíticas.
  • Forma latente o quiste. Adquiere esta forma ante situaciones desfavorables como la desecación, los cambios de temperatura y pH o la falta de alimentos. El quiste consta de dos paredes, una interna o endocisto y otra externa o ectocisto. Según la morfología, se distinguen tres tipos de quistes:
    • Grupo I. Quistes de gran tamaño con el ectocisto liso o rugoso y un endocisto estrellado.
    • Grupo II. El ectocisto es grueso y el endocisto es poligonal, redondeado u ovalado.
    • Grupo III. Tanto el endocisto como el ectodisto son redondeados y ovalados.

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Formas clínicas de la acantoamebiasis

Formas clínicas de la acantoamebiasis

Como ya hemos dicho, estas amebas pueden vivir de forma libre o como parásitos dentro de un hospedador. El hombre puede ser un hospedador, los protozoos pueden entrar en él de diferentes formas:

  • A través de los ojos, produciendo una queratitis severa.
  • Por las vías respiratorias por inhalación, dando infecciones diseminadas o encefalitis.
  • Por inoculación cutánea, produciendo lesiones en la piel y cuadros similares a los que se producen por inhalación.

Encefalitis amebiana granulomatosa (EAG)

Esta encefalitis se asocia principalmente a pacientes inmunodeprimidos y con enfermedades crónicas. Entre las más frecuentes se encuentran las neoplasias, la cirrosis hepática, la tuberculosis y la diabetes mellitus.

En general, se puede decir que la susceptibilidad a esta infección viene dada por afecciones al sistema inmunológico. También existen otros factores predisponentes como el consumo de alcohol y drogas. Los síntomas son similares a los que aparecen en otras encefalitis:

  • Coma.
    • En casos graves, el coma puede llevar a la muerte del paciente.
  • Fiebre.
  • Cefalea.
  • Convulsiones.
  • Náuseas y vómitos.
  • Alteraciones de la visión.
  • Cambios en el comportamiento.
  • Alteraciones del estado mental.

Acantoamebiasis cutánea

Acantoamebiasis cutánea

La afectación cutánea puede ser una manifestación de una afectación diseminada. Aparece, al igual que la encefalitis, en pacientes inmunodeprimidos. La acantoamebiasis cutánea se manifiesta por nódulos eritematosos (enrojecidos) y lesiones ulcerosas dolorosas en extremidades y tronco.

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Queratitis por Acanthamoeba

Las amebas pueden afectar directamente a la córnea, produciendo una clínica severa que puede afectar de forma importante a la visión o incluso causar la pérdida total del ojo. En este caso, los factores predisponentes son el uso de lentes de contacto o traumatismos corneales.

La queratitis cursa con un enrojecimiento y dolor ocular muy intenso, asociado a fotofobia (poca sensibilidad a la luz). Con el tiempo se forman infiltrados llamados pseudodendritas que pueden ocasionar una ulceración corneal. Puede asociar iritis y escleritis (inflamación del iris y de la esclerótica, capa externa del ojo).

Infección diseminada

Infección diseminada

La infección sistémica por Acanthamoeba queda reservada a pacientes con inmunosupresión importante, con importancia creciente desde la aparición del SIDA. También está muy relacionada con el uso de fármacos inmunosupresores, como la radioterapia, quimioterapia y corticoides; así como el trasplante de órganos.

Tiene muy mal pronóstico, sobre todo si asocia infección del sistema nervioso.

Estas infecciones tienen gran importancia y gravedad en pacientes inmunodeprimidos. Además, la afectación pulmonar en forma de neumonitis o bronquiolitis es una causa de muerte importante después de un trasplante de pulmón

Diagnóstico de la acantoamebiasis

El diagnóstico se basa en confirmar la presencia de la ameba en el organismo de distintas formas:

  • Cultivo en medios no nutritivos para evitar el creciemiento de bacterias. Se caracterizan por un núcleo grande rodeado por un halo.
  • Estudio histológico a partir de biopsias de piel, córnea o cerebro en función de la localización de la infección.
  • Estudio de las secuencias de ADN de la ameba mediante la reacción en cadena de la polimerasa o PCR.

El tratamiento de las acantoamebiasis consiste principalmente en antibióticos antiprotozoarios como ketoconazol, fluconazol e itraconazol. Sin embargo, el principal problema en el tratamiento de estas infecciones es que la forma quística es muy resistente a los antibióticos, así como la importante comorbilidad e inmunosupresión de los pacientes que sufren esta patología.

Alicia

Estudiante de Medicina. La cultura es aquello que queda cuando todo lo demás se va, así que vamos a cultivarla.

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